Alicante

Victoriano Canales (Elche, 1976) es sinónimo de pasión por la astronomía. Cuando le llamamos para que nos cuente todos los detalles necesarios para disfrutar de las Perseidas este verano, interrumpe lo que estaba haciendo para atendernos. ¿Qué hacía? “Nada, estaba analizando unas curvas de luz para averiguar si he encontrado las señales de otro posible exoplaneta” (planeta que no pertenece al sistema solar). ¿Otro? Le preguntamos sorprendidos. “Sí, ya he encontrado muchos”, dice con tranquilidad. 

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Se nota que está acostumbrado a este tipo de hallazgos que viene realizando como miembro del programa de voluntariado Planet Hunter TESS y WISE de la NASA. Así descubrió hace un año el exoplaneta TOI 1338b, con un tamaño 6,9 veces el de la Tierra, gira alrededor de un sistema binario eclipsante y tarda entre 93 y 95 días en girar a las estrellas, debido a la interacción gravitatoria que ejerce sobre el planeta. ¿La distancia? Se encuentra a 1.300 años luz en la constelación de Pictor.

Victoriano Canales en el observatorio de La Hita, en La Puebla de Don Fadrique (Toledo) Cesión.

Así, ha descubierto 10 exoplanetas usando datos del telescopio espacial TESS de la NASA28 exoplanetas con el telescopio espacial Kepler de la NASA, 10 supernovas (la fase terminal de la vida de una estrella) descubiertas con el telescopio Pan-Starrs y 42 enanas marrones (estrellas falllidas) con la misión WISE de la NASA. “Es algo habitual estos hallazgos con todas las nuevas técnicas que disponemos de telescopios espaciales”, asegura, restándole importancia este astrónomo amateur.

¿Qué son las Perseidas?

Vamos ya con las Perseidas las cuales precisamente guardan relación con otro cometa, el Swift-Tuttle, cuyas partículas de polvo llegan a atravesar la atmósfera cada año por estas fechas, produciendo lo que se conoce también como lluvia de estrellas, explica Canales. 

Con un tamaño aproximado de un grano de arena, este efecto luminoso se volatiliza en contacto con la tierra a una velocidad de unos 210.000 kilómetros por hora, ahí es nada. 

¿Por qué se llaman así?

"Muy fácil", responde, "porque responde al radiante, que es la zona donde aparentemente recae la constelación de Perseo", añade. Eso explica que las Leónidas, lluvia de meteoritos que ocurre a finales de noviembre, pertenezcan a la constelación de Leo; las Oriónidas (unas semanas antes) a Orión. Sin olvidar las Úrsinas, originadas en la Osa Menor y las Gemínidas, en la constelación de Géminis, ambas para el mes de diciembre, cuando esta última podría llegar a dar 150 meteoros por hora. Así hasta 120 lluvias de estrellas en todo el año

¿Por qué lágrimas de San Lorenzo?

En los países de tradición cristiana, la impresionante lluvia de estrellas de las Perseidas "coincidía" con la celebración del santoral de San Lorenzo (10 de agosto). Una asociación que romántica -o perversamente, añadimos nosotros- guarda relación con las lágrimas que supuestamente vertió este mártir cuando fue quemado vivo en una parrilla el 10 de agosto del año 258 y que son las que se ven en el cielo estos días. 

¿Cuándo se divisan?

Esto es importante, explica el representante en España de la asociación Astrónomos Sin Fronteras porque, de hecho, ya se pueden divisar (desde el 17 de julio). Pero si queremos verlas bien, añade Victoriano Canales, habrá que esperar a las noches del 11 al 13 de agosto, cuando se estima que se dé el rango de máxima actividad, "con una tasa de hasta 100 meteoros por hora".

Es importante tanto los días como las horas. Este divulgador aclara que a partir de las 11 de la noche se pueden empezar a apreciar, "que es cuando aparece la constelación de Perseo", aclara. Pero, los verdaderos apasionados de las lluvias de estrellas saben que hasta la una y media a 2 de la madrugada "no hace acto de presencia en lo alto del cielo".

Un cielo estrellado durante una "noche de estrellas fugaces" en Saint-Cergue, Suiza, en el inicio de las Perseidas EFE

¿Dónde verlas y qué es necesario?

Canales insiste en que no es necesario desplazarse a una montaña alta, como algunos creen, o irse a una playa muy alejada de la urbe. "Solo con estar bastante apartados de la contaminación lumínica, sobra", afirma. Por ello recomienda lo que suele hacer la gente, irse a una playa, con una hamaca "como único instrumento necesario, no hace falta telescopio y a disfrutar del cielo". 

¿Hacia dónde se mira en el cielo? "Podemos estar tumbados con la cabeza en el norte mirando hacia el sur", avanza. Se esperan buenas noches porque la luna está creciendo, lo que significa que habrá poca iluminación y eso favorecerá que se vea mejor", aduce.