Guardamar

Entre 1990 y 1994 la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) encauzó la desembocadura del río al mar mediante un espigón de 525 metros orientado al revés que todos los construidos en el Levante español, con orientación Este y Noreste (E-NE).

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Desembocadura del río Segura en 1970.

Los estudios afirman que está "orientando la salida en contra de la dinámica litoral dominante y también en contra de la desviación de Coriolis de la corriente propia de un estuario sin marea en el hemisferio Norte". Algo que puede llegar a afectar a toda la comarca.

Así, un río de "perfil torrencial, está obligado a salir por los escasos metros de anchura de la desembocadura y en curva, y por tanto, con una posibilidad de caudal y desagüe totalmente mermada", asegura Manuel López, quien ha sido llamado a comparecer ante la comisión de Medio Ambiente de las Cortes Valencianas el próximo 1 de julio. 

Desembocadura del río Segura en 2001.

El resultado ha sido un desastre medioambiental casi 30 años después. ¿Quién es el responsable? Los afectados por aquella construcción, en especial la Asociación de Vecinos Guardamar Playa que lleva 10 años intentado mantener fuera del agua sus casas, combaten en una larga batalla judicial contra Costas (que al igual que la CHS pertenece al Ministerio de Transición Ecológica). Una lucha que ya ha llegado a la Audiencia Nacional.

Sin estudio de impacto

En la documentación rescatada no existe el Estudio de Impacto Ambiental que era preceptivo por ley desde 1989. Y cuando suceden episodios de gota fría, la situación se agrava. En la última DANA, la de 2019, la propia CHS tuvo que autorizar la rotura del dique central para permitir la salida de las aguas que había anegado la comarca.

Además, la obra incluyó un puerto en su interior, aunque la propia CHS negaba esta posibilidad: "se declara explícitamente desde este Memoria que el cauce bajo del Segura es no navegable". ¿Por qué se construyó el puerto entonces?

Hoy el puerto está prácticamente inservible (incluso cerrado durante largas temporadas) por no tener calado suficiente por la acumulacion de sedimentos. Las cartas marinas hablan de 5 metros profundidad pero las mediciones de la Marina Las Dunas y el Puerto a través de los sondeos de sus servicios de marinería establecen cotas por debajo de un metro.

La obra de Mira

Por otro lado, el mar se ha comido la Playa Babilonia donde el ingeniero Francisco Mira proyectó durante la Segunda República un centenar de viviendas en régimen de concesión y una pinada que evitase que las dunas se comiesen el pequeño pueblo alicantino.

Dunas a punto de engullir el pequeño pueblo alicantino a principios del siglo XX.

El ingeniero quería recuperar la masa forestal talada intensivamente durante el siglo XVIII para la construcción de barcos de guerra. por eso se sembró una extensión de 846 hectáreas y en una franja marítima de 16 kilómetros que ha sido orgullo del municipio desde entonces.

Las casas de Babilonia no responden al modelo depredador del urbanismo de la segunda mitad del siglo pasado. Todo lo contrario, tenían una función ambiental y encajaban perfectamente con la fisonomía litoral del municipio en los años 30.

Playa Babilonia en los años 30.

Los últimos informes revelan que el mar ya ha devorado 16.000 metros cuadrados de playa y unos 800 campos de fútbol de arena. La pinada está en las últimas debidos a la cercanía de los aerosoles marinos.

La propia CHS establece periódicamente la necesidad de dragados por acumulación de sedimentos que de no ejecutarse podrían provocar roturas. López afirma a través de distintos estudios que "los sedimentos y materiales que acumula el río e impiden la salida en casos torrenciales, y que deben dragarse, son los que faltan en las playas".

Imagen de las casas de Babilonia tras la gota fría de 2017.

Desde la Dirección General de Costas y el Ayuntamiento se dan por extinguidas las concesiones de aquellas viviendas. Los vecinos exigen judicialmente una prórroga e intentan apilar piedras para que el mar no engulla sus casas. Por hacerlo, sin embargo, son "perseguidos" por parte de la administración, añade López.