Benidorm

La complicada campaña a la que se enfrenta el sector turístico valenciano, muy tocado aún por las restricciones de movilidad entre los británicos, tiene un salvavidas al que agarrarse: el certificado digital de Covid que la Comunidad ha empezado a expedir este mismo lunes, y que entrará en vigor el 1 de julio. ¿Puede este documento, conocido como pasaporte Covid, ayudar a salvar la temporada?

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El presidente de la patronal hotelera de Benidorm, Toni Mayor, cree que es imposible fiarse de un repunte de reservas teniendo en cuenta las circunstancias actuales. "Todo está marcado por la incertidumbre. Es imposible planificar con antelación proque en 15 días puede cambiar todo el panorama", relata.

Un buen ejemplo es lo que está pasando en Reino Unido, que no entra dentro del certificado digital pero que ilustra lo que puede suponer una desescalada a destiempo: "Tienen la 60% de la población vacunada pero la variante india está causando estragos. Hay que ser muy prudente".

Mayor también destaca lo que ha pasado con Portugal, que hace unas semanas entró en la lista de países recomendados para viajar de Reino Unido (era el único Europeo que estaba) y a principios de junio lo sacaron. "El caos que ha generado eso, con miles de británicos buscando volvera a su país cuanto antes para no tener que pasar la cuarentena, no se puede repetir". 

Mayor tiene claro que la desescalada tiene que ser "en una dirección", por lo que aboga por "actuar con prudencia" pero, sobre todo, no dar por hecha la recuperación: "En Benidorm tenemos la mitad de la planta hotelera abierta, y con una ocupación limitada. De momento contamos con el mercado nacional y con los mercados internacionales secundarios, y ya veremos cómo avanza la vacunación".

El presidente de la patronal de apartamentos turísticos de la Comunidad valenciana (Aptur), Miguel Ángel Sotillos, opina que Europa "llega tarde con el pasaporte Covid". "Tendría que haber estado listo hace tres meses, para que los primeros vacunados se hubiesen podido empezar a desplazar". 

Para Sotillos, "hay un flujo continuo de españoles que ya parece que se está animado y estamos llevando para julio y algún fin de semana de junio", lo que, de nuevo, no quiere decir que se vaya a producir una vuelta a la normalidad: "Es posible que cerremos el verano un poquito mejor que el año pasado, pero eso supone un 60% respecto a un año prepandemia". 

Otra posibilidad, dice, es que el turismo nacional alargue este año sus vacaciones hasta mediados de septiembre, con lo que la temporada alta acabe más tarde. De momento "siguen llegando franceses, belgas y holandeses", tres de los principales mercados internacionales para Benidorm tras el británico.