Alicante

Julia Santos fue Bellea por su comisión de Sant Blai-La Torreta y candidata a Bellea del Foc en 2019. Y cuando volvió a vivir una gala de elección este 2021, después del parón por la pandemia, pensó que hay muchas cosas que cambiar en las Hogueras. Y al volver a casa lanzó en su Instagram una reflexión, "por qué una fiesta protagonizada por mujeres es machista".

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Ahora, liada montando ramos en su floristería, repasa los puntos por los que decidió hacer público un debate que ella misma intentó promover en vano cuando fue candidata. Las primeras reacciones reafirmaron la necesidad de tratar el tema.

"Muchas que me dijeron que se habían inventado cosas sobre ellas, como que se las difamó", se arranca. Y repasa en su móvil esos mensajes privados donde lee cómo otras jóvenes se sintieron juzgadas por su físico, "que tenía que adelgazar más". Otra le confiesa su dolor y rabia porque le dijeron "que no podía valer por no saber hablar, y yo entonces siempre callaba". Una lista de la que lamenta que a "otras se las juzgaba cruelmente".

Santos, que participó en todos los actos que se marcan como necesarios para representar la fiesta, conocía de primera mano lo duros que podían ser algunos momentos. Aún recuerda el ensayo de las galas en 2019, cuando entre bambalinas, "miraba a mis compañeras y decía: ¿no sentís que tenéis que salir a hacer malabares, que ahora viene el pase en bikini?".

Bellea o foguerera

Ese es un ejemplo de una serie de incomodidades para las que no se sentía preparada al plantearse ser la máxima representante de la fiesta. "Yo tenía muy interiorizado el concepto de Belleza para la representación de la fiesta, no por el concepto de belleza por estética". Un debate terminológico por el que, cuenta, incluso se les preguntó en el viaje de las convivencias. "Y a lo mejor sí que está desfasado y podría ser la foguerera", recuerda que se planteó.

La cuestión, razona, es que si se usa Bellea o Belleza, "si lo quieres mantener por tradición, o lo que sea, no hagas un proceso de selección que, finalmente, gira en torno a la belleza física".

Con eso subraya la separación que se produce entre lo que se dice y lo que sucede. "Cuando eres candidata se te dice que no te tienes que preocupar por los modelitos y que pases de ello", recuerda. "Sin embargo", añade, "te dan un código de vestimenta". Eso significa que en uno de estos ensayos "tienes que ir arreglada y otro en vaqueros", lo que ya contradice el planteamiento inicial que reciben.

Juzgadas y publicadas

A esto añade que los ensayos "son a puerta abierta, fotografiados por los fotógrafos oficiales de la fiesta y que se suben a las redes sociales. ¡Claro que se da importancia al modelito que lleva ese día la chica!". De hecho, recalca, "tanto es así que hay un ensayo que popularmente se llama De Guapas, al que tienes que ir de guapa, como si el resto de días de tu vida no merecieras ese término. Es superfeo. Me sentía fuera de lugar".

Sentirse juzgada por tu físico para alcanzar la representación de una fiesta regional fue una constante en el proceso. "¿Qué medimos?", se pregunta. Y la expresión máxima de que eso es lo que realmente se mide lo ve en la gala de la pasarela del puerto. "¿Qué ha hecho bien? ¿Ponerse los tacones y pasearse? Y te lo argumentan con que si las chicas son elegantes o tienen saber estar, que es un concepto ambiguo".

Machismo y conformismo

El debate que lanzó primero en Instagram y luego en Facebook le ha abierto las puertas a otras que pensaban lo mismo que ella. Aún así, reconoce que el alcance es limitado porque "las Hogueras son muy machistas y con un conformismo tremendo. Y da igual lo que discutas". Hasta el punto de que "una chica que salió de Bellea del Foc me dijo esto tiene que gustarte mucho o vivir en la ignorancia total". 

El argumento que no está dispuesto a aceptar es el de "la economía que mueven las Bellezas, que Alicante se lucra con esto". Eso, recalca, "me parece mercantilización de la mujer, utilizar la mujer para explotar un comercio, un bien. Igual habría que buscar otra manera de generar comercio que no sea a costa de la ilusión, las expectativas y el machismo".

En todos estos planteamientos reconoce que hay que tener en cuenta "la ilusión, el querer participar de eso". Y aunque en los últimos años la presencia de mujeres que dirigen las comisiones sea mayor, "no hace que sean más feministas". Por eso cree que habría que plantear "que no entienden cómo las están juzgando".

Y antes de despedirse lanza un último comentario que le llegó a sus redes sobre el cambio en la fiesta de lo que viven las Belleas infantiles: "No se habla de lo que se está haciendo a las niñas".