Alicante

"Llevamos sin fiestas dos años. Nadie se podía imaginar en marzo del año pasado que esto iba a durar tanto, pero parece que en los últimos meses ha llegado un poco de mejoría y en la calle se palpa una poco más de ilusión. Se ha visto en todos los actos realizados que el ambiente es mejor que el del año pasado".

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Con estas palabras, resumía ayer el alcalde de Mutxamel, Sebastián Cañadas, el proceso de "reinvención" en plena pandemia mundial de una de las fiestas de Moros y Cristianos más singulares e importantes de la provincia de Alicante. 

"Nuestro objetivo es que en el año 2022 se puedan celebrar las fiestas con total normalidad. Y después de ver que se han podido celebrar las fallas de Valencia somos más optimistas", añadía Cañadas. "Este año hemos tenido que reinventarnos e innovar. Nuestro próximo reto es poder celebrar el 'Medio Año' en febrero. Si lo conseguimos, seguro que podremos tener fiestas el próximo septiembre. Ya hay buenos datos de vacunación y para entonces incluso habrá mucha gente con la tercera dosis. Para entonces esperamos no tener que usar las mascarillas en lugares abiertos y poner menos restricciones de número de asistentes para que la gente se pueda juntar con normalidad. Ese es nuestro deseo, ya veremos"

El alcalde, Sebastián Cañadas, con los participantes en las embajadas.

Y es que Mutxamel todavía no ha podido celebrar la Declaración Autonómica de Interés Turístico de sus fiestas, lograda el año pasado, ni la provincial de su Cabalgata de los Reyes Magos que recibió también en plena pandemia. En cualquier caso, Cañadas destaca que Mutxamel sigue siendo reconocido en el mundo festero de la Comunidad Valenciana por la "singularidad, espontaneidad y hospitalidad" de sus fiestas.

Los actos

Rafael Pastor, concejal de Fiestas, pone en valor lo realizado en estos difíciles momentos. Los actos de las "no fiestas" empezaron el pasado 3 de septiembre con un concierto de música festera en el parque que tuvo control de aforo y todas las medidas sanitarias de seguridad. El día 6 fue la Alborada del barrio del Ravalet y el día 7 la Alborada de la Virgen del Loreto, patrona de la ciudad.

"Ese mismo día se inauguró la ruta “La festa en imatges”, con una exposición de fotografías al aire libre por todo el casco urbano de la historia de los Moros y Cristianos de Mutxamel. Se trata de una ruta que ha tenido muy buena aceptación, con fotos en 12 puntos del municipio que cumple con nuestra pretensión de sacar las fiestas a la calle. Estarán expuestas hasta el domingo 12 de septiembre y se han adherido bares y restaurantes dando la posibilidad de un recorrido gastronómico de tapas por el municipio", señala Pastor.

la programación no ha parado. El día 8 se celebró la misa del Ravalet y el 9 dos misas de la Virgen del Loreto. Por la noche se disparó un castillo de fuegos artificiales en la plaza Nova. El 10 de septiembre se realizó un espectáculo audiovisual con la proyección de un videomapping en 3D la fachada del Ayuntamiento.

Pero el día grande fue ayer con la representación de las embajadas Mora, Cristina y Contrabandista y la entrega de premios de los carteles en el parque municipal El Canyar de les Portelles. Las fiestas se cierran hoy, 12 de septiembre con una mascletà en la avenida de España a las 13,30 horas.

La Declaración

"El año pasado se nos concedió la Declaración Autonómica de Interés Turístico y desde entonces no hemos podido celebrarlo con un acto. Esperamos que el año que viene podamos realizarlo", confía Pastor. Mutxamel tiene que esperar 4 años para solicitar la Declaración Nacional de Interés Turístico, "pero ya nos hemos puesto a trabajar con toda la documentación que vamos a aportar para unas fiestas que tienen más de un siglo de historia", añade el concejal.

Según explica Pastor, la peculiaridad histórica de las fiestas de Mutxamel es que cuenta una comparsa, la de los Contrabandistas, con 150 años de historia. Aunque la mitad de las comparsas son de mediados del siglo XX, cuenta con cuatro de finales del siglo XIX y una que tiene apenas dos años de vida. Lo que demuestra que la fiesta está muy viva.

Un momento en la representación.

"Otra de las peculiaridades es la embajada contrabandista, que no se celebra en muchos sitios. En ella, los contrabandistas se ofrecen al bando cristiano para luchar contra el moro que atacan a la ciudad desde la costa. También tenemos la comparsa de Los Pacos con una trayectoria musical muy importante que ha traspasado las fronteras municipales", recuerda Pastor sobre unas fiestas en las que participan más de 3.000 personas, más los músicos, los ballets y los boatos.

El municipio de L'Alacantí trata en todo momento de compaginar la tradición con la modernidad. Originariamente las fiestas de Mutxamel se celebraban en marzo, para conmemorar un milagro de la Virgen, de cuya imagen salió una lágrima cuando era llevada en rogativa a Santa Faz para que hubiese lluvias. Más tarde se cambió por otro milagro, un milagro inverso. En septiembre una riada amenazaba con anegar el municipio y la tradición dice que un milagro de la Virgen hizo que se cayese un puente rompiendo la acequia y salvando al pueblo de las aguas.

Gastronomía

Inmaculada Pérez, concejal de Turismo, destaca que como novedad este año se ha decidido dar un apoyo extra a la hostelería del municipio con la organización de “Sabor a festa”, un programa para la promoción de los restaurantes y bares locales, así como la gastronomía de Mutxamel.

En estos días se han podido degustar las bebidas típicas de las fiestas, la “lechuga” y la “mentireta” y comidas como la pericana, el patacón y varios platos realizados con la variedad autóctona del tomate de Muchamiel.

La edil, como sus compañeros, espera que el año que viene se puedan celebrar las fiestas con total normalidad y poder hacer una promoción turística importante para que acudan visitantes del interior de la provincia de Alicante y la Comunidad Valenciana y de fuera la de la región.