Alicante
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Eusebio adelantó a sus compañeros taxistas en Alicante hace años y se subió al coche eléctrico antes de que este estuviera de moda y se hubieran roto los mitos que sobre ellos se tenían.

El conductor, con 39 años de experiencia al volante por las calles de la provincia, fue uno de los primeros en lanzarse a la electrificación en el sector del taxi en el año 2022, cuando la flota de 540 coches apenas contaba con vehículos enchufables.

Pese a las primeras dudas de compañeros de profesión, los años han dado la razón al conductor después de sumar cerca de 400.000 kilómetros en cuatro años de trabajo.

El orgulloso propietario del Škoda Enyaq 80 destaca el excelente rendimiento del automóvil, su resistencia, comodidad y ahorro frente a los vehículos de combustión en un oficio donde se exprime la máquina al máximo.

Eusebio celebra la decisión de apostar por el enchufe mirando por el retrovisor. Pero estuvo a punto de no hacerlo.

"En su momento tenía ya el contrato hecho con Toyota para sacar un coche híbrido por 24.500 €, pero tardaban dos o tres meses en entregarlo. Pasé por el concesionario de Škoda, pregunté y me dijeron que les quedaban dos unidades, pero que tenía que dar la señal de inmediato porque volaban", recuerda.

"Me lo pensé, al día siguiente fui, di la señal y me compré el coche. Me costó 51.000 €. Yo nunca había pensado en comprarme un coche eléctrico, pero al final lo compré y la verdad es que no me arrepiento de nada", sostiene.

Miles de euros de ahorro

Y es que, tras 35 años conduciendo coches de combustión, ha dejado de lado el paso por el taller y la cada vez más cara gasolina para pasar a ahorrar miles de euros anuales con cargas en su propia casa.

Al tener un 80 % menos de piezas que uno de combustión y no tener ni aceite, ni caja de cambios, ni filtros, entre otros componentes, la máquina no ha tenido que pasar por el mecánico.

"En estos cuatro años de uso intensivo no se me ha roto nada, salvo un botón del freno de mano eléctrico que me cambiaron en garantía. Con un coche de combustión o híbrido habría tenido que ir cada 15.000 km al taller a cambiar aceite y filtros, además de cambiar bujías cada 60.000 km", asegura el conductor.

En este tiempo calcula haber ahorrado "entre 7.000 y 9.000 € solo en mantenimiento. Y en combustible, el ahorro es de entre 5.000 y 7.000 € todos los años", añade Eusebio.

A este ahorro se le suma el descuento en el precio final del coche, que pasó de 51.000 € a 34.600 € entre la ayuda institucional y la devolución del IVA.

Además, explica que la autonomía de la bateríaresulta suficiente para cubrir las largas jornadas laborales compartidas con su hija, cargando principalmente el vehículo en su domicilio, lo que abarata diez veces el precio de llenar un depósito de gasolina.

"Al día podemos hacer entre 300, 400 o 500 km, según la jornada. En invierno salimos con 400 y pico kilómetros de autonomía y nos da perfectamente para hacer los dos turnos sin necesidad de recargar durante el día", subraya.

Y destaca que la batería apenas se ha ido degradando con el uso intensivo. "Nuevo, el coche homologaba 535 km de autonomía y ahora, con casi 400.000 km recorridos, aún me entrega entre 480 y 490 km".

"He ido al aeropuerto de Valencia y he vuelto sin necesidad de parar a cargar en el trayecto. Lo cargo en casa y este último mes he pagado unos 240 € de factura de luz en total, sumando el gasto de la vivienda y el del coche. En verano, como se permite trabajar las 24 horas del día, sí le hacemos alguna carga rápida puntual si hace falta", explica el taxista alicantino.

El eléctrico arranca en Alicante

Tras conocer casos como el suyo y romper los prejuicios iniciales, cada vez más taxistas locales apuestan por estos vehículos, aunque siguen siendo una minoría.

"Cuando compré el coche seríamos como mucho 8 o 10 taxis eléctricos en toda la flota del área metropolitana. A día de hoy tampoco es que la cifra se haya disparado masivamente, pero seremos unos 30 o 40 coches eléctricos en total", indica.

Esto se debe a que "los compañeros van comprobando los resultados y se van sumando progresivamente. Para un taxista que trabaje el coche él solo, el eléctrico le sobra y no presenta ningún tipo de problema operativo".

A sus 64 años, su plan es aguantar un par de años más trabajando para poder realizar la transmisión de la licencia a su hija. Una vez que lo tramite, se jubilará tras cuatro décadas. Pero no, la jubilación no lo separará de su querido coche. "Me lo quedaré y que ella se compre el vehículo que prefiera", concluye Eusebio.