Alicante

El presidente de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) y catedrático por la Universidad de Alicante (UA), Javier García, ha reclamado al Gobierno de España más inversión en investigación científica después de los ajustes presupuestarios en Defensa que se pretenden hacer tras la guerra de Ucrania.

Catedrático de Química Inorgánica y director del Laboratorio de Nanotecnología Molecular (Nanomol) de la UA, García (Logroño, 1973) es la persona más joven y el primer español en dirigir la asociación, de la que será su máximo dirigente hasta finalizar 2023.

En una entrevista a EFE, García explica que "siempre nos han dicho que no se podía llegar al 2 % del PIB en investigación científica, pero en dos semanas, el presupuesto de Defensa ha pasado del 1,2 al 2 % inmediatamente". "No digo que esté mal, pero lo que digo es que se ha hecho algo que parecía imposible", añade.



Así, apunta que España "no invierte suficiente" en ciencia y que prueba de ello es que se han tenido que comprar vacunas contra la covid y no se han podido producir en España.



"¿Por qué esa claridad que se ha tenido con el presupuesto de Defensa no la hemos tenido durante décadas, no solo este presidente, a la ciencia", se pregunta el químico riojano, quien afirma que "los españoles quieren que la ciencia sea una prioridad".



En este sentido, explica que "ya no hay debate" en que la ciencia sea una prioridad y que para que eso ocurra, "hay que destinar plazos, recursos y personas y ponerse manos a la obra", en un país que es la novena potencia química mundial, según explica, y que supone "una de las joyas de la corona de la industria".

Un nuevo lenguaje químico

Por otra parte, García asegura que es necesario "un lenguaje químico nuevo entendible para las máquinas", puesto que si esto se logra, "va a suponer una nueva época en todas las ciencias".



El químico riojano explica que entre sus desafíos principales se encuentran crear un nuevo lenguaje químico para las máquinas, cuyo inicio es el International Chemical Identifier (InChI), conseguir que la química sea más sostenible mediante una economía circular y una mayor diversidad, con el objetivo de romper la brecha de género en altos cargos.

Así, expone la importancia de ese nuevo lenguaje que consiga "leer y minar artículos científicos, libros y patentes" que permitan "nuevos descubrimientos".

En este sentido, sostiene que el InChI es un conjunto de letras y números que identifican sustancias, al tiempo que resalta que los avances tecnológicos han permitido crear una nueva tabla periódica en la que, por ejemplo, se agrupan los elementos radioactivos, algo que en la tradicional no ocurre.

Javier García, en un momento de la entrevista. EFE

Del mismo modo, cuenta que un robot solo en un laboratorio durante una semana y asistido por Inteligencia Artificial (IA) ha sido capaz de mejorar un catalizador en diez veces, "lo que hubiera costado años de trabajo y muchísimas personas" de la manera tradicional, por lo que ha subrayado las "enormes capacidades" que las máquinas pueden ofrecer a los científicos.

También señala que el avance en IA o robótica incrementan año tras año una brecha entre "lo que enseñamos en las universidades y la química que ya es posible", puesto que "los planes de estudio cambian muy lentamente mientras nuestra profesión va dando cambios de gigante".

Por ello, augura que el nuevo profesional químico, aunque también el científico, tendrá que tener unos conocimientos más allá de los teóricos, en todo lo que está relacionado con la robótica y las máquinas, ya que las nuevas tecnologías serán "fundamentales" para las nuevas generaciones.

García afirma que la economía circular de la que tanto se habla es realmente "química circular", debido a que cuando queremos encontrar nuevos materiales, nuevas fuentes de energía o reutilizar lo producido "es la química la que se encarga de encontrar nuevos procesos y nuevas moléculas que permitan un uso más racional de los recursos naturales".

El catedrático sostiene que el mayor reto en la próxima década es desacoplar el crecimiento económico del impacto medioambiental, y remarca que otro de sus objetivos es aprobar que los textos químicos de la IUPAC tengan una traducción oficial en español, lo que supone "una forma más de la diversidad" que pretende inculcar en la asociación.

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