Zaragoza
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¿Puede la Inteligencia Artificial (IA) acabar con la humanidad? Es la pregunta que, en las últimas semanas, ha copado titulares, tertulias de televisión y horas de radio.

El aplazamiento de la salida a bolsa de OpenAI ha encendido el debate. ¿Pero qué opinan los expertos? EL ESPAÑOL DE ARAGÓN ha querido hablar con voces autorizadas del sector para ver hasta qué punto es verdad todo lo que se está diciendo sobre la IA.

La Inteligencia Artificial ha dejado de ser un experimento de laboratorio y ahora se está aplicando ya al mundo empresarial real”, explica Héctor Paz, cofundador de la empresa aragonesa Imascono junto a Pedro Lozano.

En su opinión, negar el miedo es tan irresponsable como alimentarlo. “Con todas las tecnologías ha existido siempre el riesgo de usarlas para hacer cosas buenas o cosas malas, pero esta es la primera vez que se está debatiendo sobre ello antes de que esos riesgos sean irreversibles”, destaca.

Que se genere este debate “es bueno”, ya que incide en que “todos tenemos que ser responsables con el uso de la tecnología”: “Nos tiene que llevar a tomar las mejores decisiones para que esto nos ayude y no nos haga ir hacia atrás”.

En las empresas

Muchas empresas están pensando ya cómo incorporar la IA a su día a día. Y más teniendo en cuenta el riesgo de que la competencia ‘se ponga las pilas’ y uno acabe quedándose en el vagón de cola.

Empresarialmente hablando, es “difícil” que la IA tenga freno.

Todo el mundo sabe que ChatGPT puede ayudar “con ciertas cosas”, pero los avances actuales van mucho más allá. Tanto que existen ya agentes -trabajadores virtuales- que pueden automatizar procesos de una manera inteligente y optimizar el día a día de las compañías.

El problema es que muchas ni siquiera saben cómo utilizar esta tecnología. “Las hay que quieren ir hacia allí pero terminan quedándose atrás porque realmente no hay no hay capacidad de poder integrarlas o implantarlas de una manera paulatina y acompañada”, agrega Paz.

Y es que aunque exista tecnología de primer nivel y totalmente innovadora capaz de conseguir que estas empresas den el salto cualitativo “hay que prepararlas para poder llegar a ello”.

“La pregunta que les hacemos no es si vas a utilizar o no la IA porque todas lo van a tener que hacer sino en quién vas a confiar y quién te va a acompañar en todo ese proceso para que la puedas utilizar bien y que al final hagas un uso responsable”, explica.

Las herramientas actuales permiten aumentar la capacidad de estos negocios sin necesidad de incrementar su estructura.

La propia Imascono está trabajando en Vientos, una nueva plataforma que ayudará a “aupar” a las compañías hacia fases más autónomas entendiendo siempre qué se hace dentro de cada una de ellas.

¿Me quitará la IA el trabajo?

Esta pregunta, reconoce Héctor Paz, es el gran miedo de muchos. A su entender, la IA ha demostrado que “sobra tiempo”, pero que “la gente no sobra”.

Muchos simplemente tendrán que readaptarse para, utilizando la Inteligencia Artificial, ser incluso más válidos para la compañía.

“Al fin y al cabo, la experiencia es la que dota de valor a la IA”, razona.

¿Qué quiere decir esto? Que la IA permitirá que los trabajadores ya no se dediquen a tareas en las que ya no son competitivos y centren sus esfuerzos donde realmente importa.

“Va cambiar la forma en la que trabajamos. Los puestos que había antes no serán los mismos, pero existe la capacidad de transformarse, evolucionar y ser más transversal”, relata.

Como ejemplo pone los estudios e investigaciones, donde la Inteligencia Artificial podrá acelerar procesos para los que antes se necesitaban a muchas personas.

IA física

Paz ve un futuro no muy lejano en el que la IA empezará a ser física. “Habrá robots que, dentro de unos diez años, podrán ayudar a hacer cosas. Hablo, incluso, de tareas domésticas”, vaticina.

Las interfaces también cambiarán. Sobre todo teniendo en cuenta que el ser humano no quiere interactuar con una IA a través de la pantalla sino de la manera más natural posible.