El Príncipe Gurdjieff utiliza este avatar, con una balanza de la Justicia y una espada flamígera, para representarse en Internet.

El Príncipe Gurdjieff utiliza este avatar, con una balanza de la Justicia y una espada flamígera, para representarse en Internet.

Reportajes Se mueve por las redes sociales

Quién es el Príncipe Gurdjieff: el mesías que capta para su secta a españolas como Patricia Aguilar

La joven ilicitana, de 18 años, rompió con su vida y se marchó de la noche a la mañana a Perú; el captador actúa a través de Internet.

Gonzalo Araluce

Se aproxima una invasión OVNI con el fin de exterminar los Gobiernos del mundo. También un asteroide para el que no hay “lugar, país, ciudad, escondite, armamento, ni estrategia para sobrevivir, sólo someterse a la divinidad”. Las profecías, que conectan con determinados acontecimientos históricos o bélicos, vaticinan el Apocalipsis. Pero no hay de qué preocuparse: el Príncipe Gurdjieff, una suerte de mesías de una secta basada en el conocimiento, ofrece la salvación a aquellos que sigan sus pasos. Así lo hizo la joven española Patricia Aguilar, de 18 años. De la noche a la mañana rompió todos sus lazos familiares, abandonó su vida en España y se marchó a Lima (Perú). Y desde entonces se muestra esquiva, brusca, amenazante: “Enviadme dinero o no volveréis a saber de mí”.

Patricia Aguilar, de 18 años, ha sido captada por una secta en Perú.

Patricia Aguilar, de 18 años, ha sido captada por una secta en Perú.

La desaparición de la joven Patricia ha sacudido la localidad alicantina de Elche, de donde es ella. El 7 de enero de este año, sábado, dijo a sus padres, Alberto y Rosa María, que se marchaba a dormir a casa de unos amigos, donde celebrarían una fiesta de cumpleaños. En realidad, sin que nadie lo supiera, se marchó a Murcia. Los documentos encontrados en su habitación así lo acreditan. Su familia sospecha que lo hizo para reunirse con algún intermediario de la secta gnóstica liderada por el autodenominado Príncipe Gurdjieff, a quien todos deben pleitesía. Al día siguiente, 8 de enero, la joven se marchó a Madrid con todas sus pertenencias; muchas de ellas, libros. También desaparecieron de la casa 6.000 euros del negocio familiar, relacionado con la industria de las levaduras. Ya pasada la medianoche, Patricia tomó un vuelo de la compañía Air Europa con destino a Lima.

Documento que certifica la entrada en Perú de Patricia Aguilar.

Documento que certifica la entrada en Perú de Patricia Aguilar. EL ESPAÑOL

De forma paralela, la inquietud de la familia de Patricia se volvió insostenible. Porque pasaban las horas y no sabían nada de ella. Preguntaron a sus amigos, quienes no sabían nada de aquella fiesta a la que se suponía que habían ido. Ella ofrecía respuestas huidizas, excusas; colgaba el teléfono. Ya era medianoche cuando les envió su último mensaje: “Estoy bien. Os hablo en horas”. Lo hizo desde el avión rumbo a Perú, pero sus padres y su hermano, de 12 años, no tenían ni idea de dónde se encontraba ni a dónde se dirigía. Apenas eran capaces de imaginar la pesadilla que se abría bajo sus pies: Patricia había caído en las garras de la secta gnóstica.

Las puertas del infierno se abrían en la mismísima habitación de la joven. Allí se encontraron con una vida paralela hasta entonces desconocida, recogida en papeles manuscritos, pergaminos y dibujos con motivos religiosos y esotéricos. Las anotaciones de Patricia hablaban de marcharse a Perú, casarse y ser plenamente feliz, de la importancia del conocimiento frente a la ignorancia y de entregarse a su nueva familia. Y, entre todos esos documentos, un nombre que se repetía hasta la saciedad: Príncipe Gurdjieff.

A la izquierda, el mensaje que mandó Patricia Aguilar a punto de volar rumbo a Perú; a la derecha, un mensaje que envió desde Lima.

A la izquierda, el mensaje que mandó Patricia Aguilar a punto de volar rumbo a Perú; a la derecha, un mensaje que envió desde Lima.

A los pocos días de desaparecer, Patricia aseguró a sus padres que se había escapado con un novio a Rumanía, y que en poco tiempo podrían conocer a su nieto. EL ESPAÑOL, no obstante, tuvo acceso al documento que acreditaba la entrada de la joven en Perú con un visado de turista y sin billete de vuelta.

Captando en las redes sociales

Según ha podido saber este periódico, el Príncipe Gurdjieff lanza sus tentáculos de captación a través de redes sociales. Bajo esa identidad se encuentra un individuo con un egocentrismo llevado al límite, sosteniendo su existencia en un delirio que le acredita como una divinidad en la tierra. Por eso busca rodearse de personas -casi siempre chicas jóvenes, puesto que la secta cuenta con un componente sexual- que le adoren y veneren.

A cambio, el Príncipe Gurdjieff ofrece comprensión: Patricia superaba un trance complicado desde la muerte de su tío José Manuel, de 29 años, en el verano de 2015. “Para él era como un hermano”, explica Noelia Bru, prima de la joven, que actúa como portavoz de la familia. “Y su pérdida fue un shock que quizá no fue capaz de asimilar -detalla-. Ella no lo reflejaba, no lloraba… Lo más probable es que buscase respuestas por Internet y así entrase en contacto con la secta”.

Además de comprensión, este mesías de la secta gnóstica ofrece respuestas. De acuerdo a sus tesis, existen varios estadios de conocimiento que deben ir superándose con el tiempo: cuanto más se avance en esas fases, mayor es el reconocimiento por parte de los demás miembros de la secta. Patricia Aguilar alcanzó el nivel suficiente para romper con su vida y marcharse a Perú.

El Príncipe Gurdjieff asegura poseer un sinfín de títulos nobiliarios.

El Príncipe Gurdjieff asegura poseer un sinfín de títulos nobiliarios.

El contacto directo con el Príncipe Gurdjieff se efectúa en el mundo virtual. Este mesías cuenta con perfiles de Facebook con hasta 3.000 jóvenes agregadas. Todas ellas, chicas; muchas de ellas, menores de edad. Escucha sus problemas, da soluciones filosóficas y acentúa el discurso en un detalle: el Apocalipsis está a punto de llegar. Y él ofrece la salvación de las almas, en una suerte de cóctel que mezcla diferentes filosofías y creencias religiosas. Desde el cristianismo, budismo e islam hasta las referencias al Antiguo Egipto, los mayas, incas y sus deidades.

Así, cualquier preocupación terrenal pasa a ser una nimiedad. La muerte no es más que un trance a una salvación segura, siempre que se sigan los preceptos del Príncipe Gurdjieff. Los últimos mensajes que Patricia Aguilar ha enviado por WhatsApp a sus conocidos revelan los principios por los que ahora se rige la joven: “Si es que todos pensáis lo mismo. Obviamente, todos me vais a decir lo mismo, por lo tanto sois vosotros los que no podéis pensar libremente. Pero no os preocupéis, lo entiendo, las mentes simples son fáciles de engañar con cualquier falacia, por desgracia creen que son los demás los que están mal cuando ni siquiera piensan de un modo imparcial y con la mente fría”.

Algunos de los pergaminos encontrados en la habitación de Patricia Aguilar.

Algunos de los pergaminos encontrados en la habitación de Patricia Aguilar.

Hablamos con Noelia, la prima de Patricia:

Entonces, ¿no tiene ningún contacto con ella?

Con los únicos familiares que ha mantenido un contacto mínimo, cuando ella ha querido y siempre por Whatsapp, es con sus padres, habiendo un chantaje emocional brutal. A día de hoy, no hay comunicación con ellos. No hemos conseguido que explique el por qué se fue de esa forma y qué es todo lo que encontramos en su habitación.

¿Cómo gestionan la situación Alberto y Rosa María, los padres de Patricia?

Alberto pudo hablar por teléfono con ella de forma breve y por primera vez desde que se fue. La notó distante y muy diferente a la persona que era aquí. Ella volvió a recordar que no quiere que se la busque y que si quitábamos los carteles y dejábamos de engañar a todo el mundo, prometía seguir en contacto. Eso sí, siempre por WhatsApp y cuando ella quiera.

¿Quién está detrás de esa identidad?

Desde que la joven se marchó, su familia se ha empeñado en descubrir quién está detrás de la identidad del Príncipe Gurdjieff, o quién la utiliza para alcanzar sus fines. Este mismo viernes recibieron buenas noticias: han conseguido abrir una causa judicial tras reunir los indicios suficientes para iniciar el proceso.

Fuentes policiales explican que es difícil de perseguir una desaparición voluntaria de una chica que ha cumplido la mayoría de edad. Pero la familia de Patricia se aferra a un detalle del caso: la joven fue captada antes de alcanzar la mayoría de edad. Su prima Noelia afirma que hay “muchísimos casos parecidos”: “Quien utiliza el nombre del Príncipe Gurdjieff se aprovecha de los momentos de extrema debilidad que puedan estar atravesando las chicas para ponerse en contacto con ellas”.

Los misterios del Príncipe Gurdjieff

El caso de Patricia no es el único que se ha dado en España. Cuántas chicas han podido caer en los brazos de este mesías es todavía una incógnita. No existe respuesta, dado que no hay una legislación al respecto y, por tanto, apenas hay denuncias por estos casos.

A quien se le siguen los pasos es al Príncipe Gurdjieff, quien lanza sus proclamas a través de las redes sociales y que se cree a sí mismo una especie de pseudodivinidad. Los misterios de la secta gnóstica se presentan en forma de “develados”, término que emplea el propio Príncipe Gurdjieff para explicar sus dogmas: desde la llegada de los OVNIs o de un asteroide hasta su propia versión del Apocalipsis. En uno de ellos llega a afirmar que se reunió con Adolf Hitler antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial y que éste quedó abrumado ante su presencia: “Conozco al súper hombre, es terriblemente perverso y atemorizante, y yo [Hitler] le temo”, habría comentado el líder del III Reich a sus allegados.

Estos “develados” también se centran en desmentir, siempre bajo el prisma de la secta y de sus argumentos morales, los actos o los discursos de determinados personajes públicos, políticos o históricos. A través de Internet difunde documentos con forma de bandos, con la fotografía del protagonista y los motivos por los que habría que purgar a esa persona. Algunos hacen referencia a antiguos miembros de la secta a los que, tras abandonarla, acusa de traidores. A otros, como en el caso de Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, los define como “apologistas de la pedofilia, del incesto y del onanismo”. Porque todo acto sexual que no tenga como fin la creación de su concepción de una raza superior conduce directamente al infierno, a la muerte del alma.

A continuación reproducimos algunos de los conceptos con los que se definen al Príncipe Gurdjieff en foros especializados de Internet:

Todas las Iglesias y credos se unirán en una sola Iglesia que será la gnosis del redentor, el misterio del inefable maestro Gurdjieff, príncipe de la Jerusalén celestial. Demonios se encuentran en la Tierra, las fuerzas del mal serán desatadas en breve. Roma caerá por su apostasía y haber creado la división del cristianismo con sus ambiciones, despotismos, fornicaciones… El Vaticano es el principal antro del mal en la actualidad. Usarán las palabras de Cristo para combatir la causa de Cristo. Los profetas de todas las religiones están juntos y ruegan por vuestra conversión. Dos santos espíritus divinos, son los seres directos, procedentes del desdoblamiento del Cristo cósmico: uno es Jesús, el divino salvador, que es la compasión, y el otro es Gurdjieff, el divino redentor que encarna la justicia.

Las sectas en España

Según un teniente de la Guardia Civil especializado en cibercrimen, en España es especialmente complicado seguir los pasos de los líderes de estas sectas a través del universo virtual: “Si no cometen algún delito, como chantaje o estafa, no se puede actuar contra ellos. Tampoco si no existe ninguna denuncia por parte de la persona supuestamente captada, porque adultos que se marchan por su propia voluntad. Tan solo podemos hacer algo si un perito certifica que esa persona está impedida mentalmente, y eso es muy difícil de acreditar”.

¿Cuántas personas han caído en España en manos de sectas a través de Internet y de las redes sociales? No existe respuesta. Mientras tanto, la familia de Patricia Aguilar mantiene su lucha para recuperar a la joven y desvelar quién está detrás de la secta gnóstica que la ha captado y la mantiene en Perú: “Ojalá que esto también sirva para que las familias de otras chicas que están pasando por lo mismo puedan actuar a tiempo”, suspira Noelia, prima de Patricia, a la que no ven desde hace ya cuatro meses.

Patricia Aguilar tiene 18 años.

Patricia Aguilar tiene 18 años. EL ESPAÑOL