Sucesos

La familia del menor asaltado en Portugal prefiere dinero de sus agresores iraquíes a una pena

Mientras la diplomacia lusa intenta levantar la inmunidad de los agresores, la familia de la víctima se solidariza con ellos.

La secretaria general de Exteriores portuguesa y el embajador iraquí en Lisboa.

La secretaria general de Exteriores portuguesa y el embajador iraquí en Lisboa.

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Dos semanas después del brutal ataque a Rubén Cavaco, el menor portugués que fue atropellado y posteriormente agredido por los hijos gemelos del embajador iraquí en el municipio alentejano de Ponte do Sor, sigue sin saberse si los responsables del acto serán juzgados por el crimen.

Mientras, la víctima de 15 años de edad se recupera de sus heridas –que han requerido varias intervenciones urgentes en el Hospital Santa María de Lisboa, especializado en trauma craneoencefálico–, los presuntos agresores –Haider y Ridha, ambos de 17 años– se mantienen refugiados en la residencia del embajador en la capital lusa, un elegante palacio de finales del siglo XVIII en el barrio de Santos.

Oficialmente, ambos están libres y pueden hacer lo que deseen, incluso salir del país. Al ser familia inmediata del embajador Saad Mohammed Ali, los gemelos son considerados 'agentes diplomáticos' según la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, y gozan de inmunidad de las jurisdicciones penales, civiles y administrativas, además de inmunidad personal. Es por este motivo que ambos fueron puestos en libertad por la Policía Judicial lusa pocas horas después de ser detenidos por el crimen, cometido a mediados del mes de agosto en el pequeño pueblo alentejano de Ponte de Sor.

La libertad de los gemelos peligra, pues el cuerpo diplomático luso trabaja para levantar la inmunidad de la que disfrutan. La Convención de Viena determina que la única forma que un Estado puede procesar a los diplomáticos presentes en su territorio por un crimen es logrando que el país que les acredita como representantes les retire esa inmunidad. La semana pasada el Ministerio de Asuntos Exteriores luso solicitó esa retirada a las autoridades en Bagdad.

Históricamente, Estados que guardan buenas relaciones bilaterales actúan rápidamente para resolver estos asuntos. Georgia lo hizo en cuestión de días cuando su embajador adjunto en los Estados Unidos fue acusado de matar a una menor mientras conducía borracho. Pero el Gobierno iraquí, en cambio, evita responder a la petición portuguesa, asegurando que necesita tiempo para estudiar el asunto. Fuentes diplomáticas indican que en Bagdad incluso ponen en duda la versión del crimen expuesta por la Policía Judicial lusa, sugiriendo que los gemelos atropellaron a la víctima en un paradójico acto de defensa propia.

Ante el creciente descontento del público luso –indignado por la aparente impunidad con la que han actuado los gemelos–, la diplomacia portuguesa ha optado por poner mayor presión sobre sus homólogos iraquíes, y ha anunciado una próxima reunión entre los representantes de ambos países en Nueva York para tratar el asunto.

El Gobierno de Portugal preferiría solucionar el asunto por vía diplomática, logrando el levantamiento de la inmunidad de los gemelos y procediendo con un proceso judicial. Sin embargo, sus intenciones en este respecto se están viendo frustradas, sorprendentemente, por la familia de la víctima, que se opone a las gestiones del Ministerio de Asuntos Exteriores e indica que quiere tratar con los iraquíes directamente y dar por saldada la ofensa criminal a través de una indemnización monetaria.

‘¿De qué no sirve que vayan a la cárcel?’

Se desconoce si el embajador iraquí –que envió un ramo de flores a Cavaco, acompañado por una carta solidarizándose con la familia y ofreciendo “toda su ayuda”– ha llegado a ofrecerle una compensación económica a la víctima. Sin embargo, los familiares de la víctima actúan como si la oferta ya estuviese sobre la mesa, y el viernes el abogado y portavoz de la familia, Santana-Maia Leonardo, declaró que el pago de una indemnización sería la manera más aceptable de poner fin al asunto. “¿De qué nos sirve que estos jóvenes vayan a la cárcel?”, preguntó el jurista ante los medios.

La declaración de Leonardo supone un cambio radical en la posición de la familia de Cavaco, que pertenece a un entorno humilde de la aldea. Originalmente pidieron justicia, y la tía del joven denunció la agresión en la televisión lusa a la vez que exigió que los gemelos iraquíes fueran a la cárcel por lo cometido.

Ahora, sin embargo, el portavoz familiar asegura que ellos “no sienten ningún odio, ni guardan rencor o sentido de venganza” contra los gemelos. Por lo contrario, se solidarizan con los agresores, “quienes seguramente están pasando por un martirio”.

El portavoz y abogado familiar ha llegado, incluso, a relativizar las considerables heridas de la víctima, que ha tenido que pasar por varias operaciones de reconstrucción cráneo-facial y perdió varios dientes en el asalto, y a poner en duda la investigación de la Policía Judicial, que concluyó que había sido atropellado antes de ser agredido por los gemelos. “No hemos notado moratones por debajo de la zona del cuello, por lo que quizá lo del atropello era en realidad un toque con el coche, un empuje para que cayera, sin más”.

Las últimas declaraciones del abogado coinciden con la versión de los hechos presentada por los gemelos, quienes dieron una entrevista exclusiva a la cadena de televisión SIC la semana pasada asegurando que sólo habían chocado con el joven, y que la posterior agresión había sido un mero rifirrafe, “como tantos otros que tienen lugar a diario en Portugal”.

¿Una ‘diyya’ en Portugal?

Desde el momento en el que se conocieron los detalles del crimen se especuló con la posibilidad de que las autoridades iraquíes intentasen “saldar la deuda” económicamente, siguiendo la tradición islámica de la diyya, la compensación financiera contemplada en la ley islámica que se le paga a la familia de una víctima por parte de quien ocasionó el daño o incluso la muerte.

Aunque Iraq no se rige según la sharía, o ley islámica, la 'diyya' forma parte de las costumbres legales del país. En 2009 Mohammed Amin, portero del equipo de fútbol de Sinjar, murió al ser tiroteado por un policía que celebraba la victoria del equipo disparando al aire; aunque el policía fue detenido, el caso fue solucionado posteriormente con el pago de la 'diyya' por parte del agente a la familia del muerto.

En Portugal, no obstante, no existe precedente alguno de la aplicación de este elemento de la ley islámica ante una ofensa criminal, y fuentes de la Procuraría General de la República consultadas por EL ESPAÑOL aclararon que sea cual sea el acuerdo al que llegue la familia de Cavaco con el diplomático iraquí, el Ministerio Público seguirá adelante la investigación criminal con la intención de procesar a los gemelos si finalmente se les retira la inmunidad diplomática.

“Una cosa es el acuerdo al que puedan llegar las partes en privado, pero otra es el caso que lleva el Estado ante un acto criminal”, explica la fuente jurídica. “Da igual que lo que quiera la familia, la Procuraría General de la República sigue adelante porque no se trata sólo de una ofensa contra la víctima, sino de la comisión de un acto de lesiones graves, tipificado como delito”.

“De no ser así, Portugal sería un país donde los ricos pueden cometer crímenes y luego evitar pagar por ellos a golpe de talonario”.