Atentados en París

Todo lo que te preocuparía saber sobre el Estado Islámico

El grupo que reivindica los ataques en la capital gala tiene intención de expandirse allá donde haya musulmanes.

Todo lo que a usted le preocuparía saber sobre el Estado Islámico

Todo lo que a usted le preocuparía saber sobre el Estado Islámico

El Estado Islámico ha reivindicado los ataques de París en los que han fallecido al menos 129 personas y ha dejado 352 heridos, 99 de ellos en estado crítico. Pero, ¿qué es este grupo yihadista famoso hasta ahora en Europa por sus decapitaciones y secuestro de periodistas y trabajadores humanitarios occidentales? Éstas son las claves:

¿Cuál es su origen?

El origen está en la invasión de Irak, según el embajador de España en el país en aquella época, Ignacio Rupérez: “El movimiento que confluye en el Estado Islámico puede detectarse en el verano de 2003, como consecuencia de la invasión de Irak por los norteamericanos. Se crea una masa insurgente que se va engrosando: patriotas iraquíes, miembros del Ejército y del partido único disuelto, tribus, gente descontenta… (Toman fuerza) en una zona predominantemente desértica de Irak, en el norte, con Faluya y Ramadi”. Critica duramente la gestión de Estados Unidos “incapaz de controlar” la situación.

Toma forma en 2006 para combatir la presencia estadounidense en Irak. El grupo comienza a constituirse después de que Estados Unidos matara al líder yihadista iraquí Abu Mazar Al Zarqaui. Fue él quién formó el grupo precursor llamado ‘Monoteísmo yihad’.

Tras ganar visibilidad y la confianza de Osama Bin Laden pasa a denominarse Al Qaeda en Irak, explica Manuel R. Torres, director del curso de especialización en terrorismo yihadista de la Universidad de Pablo de Olavide (Sevilla).

“El Estado Islámico no es una organización nueva. Al calor del conflicto sirio y a raíz de la retirada de las tropas estadounidenses en Irak consigue aprovechar ese vacío de poder una organización que estaba moribunda”, asegura Torres. Además de la marcha de EEUU, “el propio estado iraquí lo ha alimentado, porque el propio Ejército ha sido visto por la población sunita como un grupo chiíta que limpiaban zonas residenciales sunitas por el mero hecho de serlo. El Estado Islámico se veía como una protección”, explica.

Rupérez añade que el “progresivo sectarismo iraquí chiíta muy influido por Irán, excluye a buena parte de los políticos y tribus sunitas y todas estas fuerzas ayudan o instigan el Estado Islámico”.

En 2013 se separó de Al Qaeda y pasó a ser el Estado Islámico de Irak y Levante. “Al Qaeda no estaba de acuerdo con el hecho de limitar sus actividades a Siria e Irak, como querían al principio. Otras informaciones dicen que Al Qaeda estaba horrorizada por los métodos, por degollar a personas, pero no me lo creo”, indica Waleed Saleh, iraquí profesor de Estudios Árabes de la Universidad Autónoma de Madrid.

Para la formación definitiva confluyen dos factores, según Rupérez: el descontrol en Irak y el caos en la guerra civil siria: “Se ponen de manifiesto con toda claridad en el año 2013, cuando se unen ambas fuerzas y da lugar al califato que se constituye en Mosul en 2014 con la proclamación del Estado Islámico”.

Cuando en junio de 2014 ocuparon Mosul declararon el nombre actual de “Estado Islámico”, precisamente por sus pretensiones de formar un país.

La periodista siria Samar Yazbek, exiliada desde 2011, volvió a su país de forma clandestina en 2012 y 2013 temporalmente y aporta un factor más. En su opinión la frontera abierta de Siria con Turquía facilitó la entrada de terroristas extremistas.

¿Quién es su líder?

Abu Bakr Al Bagdadi es un estudioso doctorado en Ciencia Islámica, originario de Samarra, en el norte de Irak, que estuvo preso en una cárcel estadounidense en Basora (Irak) en 2004-05 y acabó unido al grupo de Al Zarqaui.

“Tiene una formación muy sólida de árabe e islam”, apunta el profesor Saleh. Así, aporta la interpretación religiosa de la organización y demuestra una “enorme habilidad” para dirigir la organización, opina el experto en yihadismo, Manuel R. Torres.

Gracias a su formación, tiene una gran autoridad moral para sus fanáticos seguidores. “Es uno de los pocos casos de líderes con un bagaje de formación formal sólida en islam. Ni Bin Laden ni otros líderes de Al Qaeda lo tenían. Eso ha permitido que se erija con el título de califa”, añade.

En este sentido Torres recuerda que en el islam no existe una autoridad suprema, equivalente al Papa en el catolicismo, que establezca lo que está bien y mal ni una interpretación unitaria del Corán: “Basándose en el mismo texto llegan a conclusiones completamente opuestas”.

Rúperez explica que Al Bagdadi “domina todas las características fundamentalistas del Islam en la época del profeta, encarrilada a tener un dominio territorial pero también de las personas en su vida privada y pública”.

¿Qué territorios controla?

Ocupan aproximadamente una tercera parte de Irak (al norte, con su bastión en Mosul) y una cuarta parte de Siria (el noreste del país), lo que equivale en total a un territorio equivalente al de Bélgica, explica Saleh. Aunque señala que la mayor parte es desértica.

También tienen presencia en Yemen y Libia, apunta Rupérez. En este último país tras la caída de Muamar al Gadafi se volvió a un estado tribal que el nuevo Gobierno no ha conseguido controlar.

.

.

¿Hasta qué punto son una amenaza para España?

El líder Al Bagdadi es defensor de la gran expansión geográfica de los inicios del islam, lo que incluiría Al Andalus. Desean expandir su poder y dominio en todos los países musulmanes donde hay mayorías o minorías musulmanes por aquel mito, asegura el profesor. “Por esta razón el cambio del nombre, para decir que quedan anuladas las fronteras”, apunta.

“Ellos se consideran a sí mismos un Estado. Nosotros no lo aceptamos por la forma en que se ha creado y porque el tipo de estado que es. Pero ellos se ven a sí mismos como un Estado y nos quieren atacar porque nosotros los atacamos”, explicaba recientemente Lord Alderdice, experto británico en pacificación de conflictos armados y buen conocedor de Oriente Medio.

“La gente sigue pensando que este mundo es el de hace 20 años, pero vivimos en un mundo de ciberespacio, donde las fronteras son una cuestión completamente diferente. Irak prácticamente no existe. El Estado Islámico controla una gran parte de Siria, el califato se extiende por el norte de África… y es una clara amenaza para Europa”, advertía.

El exembajador de España en Irak apunta que “la capacidad de expansión quizá no sea real, pero tiene un mensaje ‘atractivo’ (...). Necesitan expandirse para sobrevivir. Es como ir en bicicleta: si no pedaleas, te caes”.

“Son enemigos de la humanidad, no de Occidente. La mayor parte de sus víctimas son su propia gente, árabes, musulmanes. Los que no hacen el ramadán, los que beben vino… cada vez que puedan asesinar, lo hacen”, añade Saleh.

¿Qué capacidad armamentística tiene?

“Es una capacidad en absoluto desdeñable. Se han apoderado de armamento americano en varias ocasiones, especialmente en la toma de Mosul y la desbandada del Ejército iraquí que provocó que se encontraran con armamento de última generación”, destaca Ignacio Rupérez.

¿Les cuesta caro el armamento para un atentado?

“Un atentado como los de París no necesita una inversión, sino simplemente personas dispuestas a matar. El acceso a armas largas no es un problema económico”, advierte Manuel R. Torres.

Comenta que para el armamento “se suelen nutrir de mercado negro”. Estima que en ese negocio los fusiles de asalto, que clama haber empleado el Estado Islámico en París, pueden costar entre 3.000 y 5.000 dólares. “Con pequeña delincuencia basta para conseguir esa cantidad”, apunta.

Sobre los cinturones explosivos, empleados también por los terroristas kamikazes en algunos de los ataques en la capital gala, depende del tipo de explosivo que se utilice.

Torres detalla que los cartuchos de dinamita de la minería no son caros, mientras que unos explosivos de tipo militar “son mucho más caros y difíciles de conseguir”. Pero indica que el coste puede ser irrisorio, pues con los conocimientos necesarios basta con comprar materiales en una droguería y elaborar el explosivo.

¿Cómo se financia?

“Es una economía depredadora. El propio control del territorio le permite negociar con materias primas, obras de arte, … los canales de financiación son múltiples y abundantes. No es un problema para ellos”, asegura Torres.

El control de un vasto territorio en Siria e Irak permite al Estado Islámico el acceso a pozos petrolíferos. ¿Pero quién les compra el oro negro? “Compradores locales que lo venden ocultamente. Es como un ‘lavado de petróleo’”, asegura Rupérez.

¿Cómo es posible que sea tan fuerte?

Aparte de los factores ya mencionados, los analistas destacan los “padrinos” que tiene el grupo terrorista en todo el golfo Pérsico. “Para unos el peligro del Estado Islámico es peor que para otros”, advierte Rupérez.

El exembajador y actual analista de la revista especializada One Magazine, indica que tienen el apoyo de “grupos de presión sunitas en todos los países del golfo (excepto Irán), organizaciones benéficas…” que están a favor del expansionismo suní.

“Exacto, sin duda. Hay muchos padrinos. Un país como Arabia Saudí (suní) son los que han financiado y creado este cáncer. Pero cuando llegan a sus fronteras las chispas de los terroristas… el propio gobierno iraquí hasta hace poco tenía gran interés en el Estado Islámico, porque acusaban a los suníes de terroristas para marginarlos y echarlos del país. Lo mismo Asad”, asegura el profesor iraquí Waleed Saleh.

En su opinión, también hay intereses por parte de Estados Unidos e Israel, por el negocio armamentístico. “¿Cómo es posible que hayan podido ocupar la ciudad de Mosul que tenía 5.000 a 6.000 soldados?”, se pregunta.

¿Cuál es su nombre correcto?

Estado Islámico, EI, Daesh, ISIS, IS, ISIL… son muchas las formas de referirse a este grupo terrorista. El único de todos ellos que es el nombre en español es el primero. DAESH es el nombre original en árabe, un acrónimo de Al Dawla al Islamiya fi al Iraq wa al Sham (Estado Islámico de Irak y Siria). Además supone un juego fonético pues “el sonido de esta palabra se asemeja a 'algo que aplastar o pisotear'”, según explica el libro 'Objetivo: califato universal; claves para comprender el yihadismo' (Ed. Libros de Vanguardia). “Daesh es una acepción que usan sus enemigos que ofende a los muyahidines (yihadistas)”, añade.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu) establece que “los nombres Dáesh y Daish y las siglas españolas EIIL y su acortamiento EI son apropiados para referirse al grupo terrorista autodenominado 'Estado Islámico de Irak y el Levante'”. Pero el propio grupo yihadista ya solo habla de ‘Estado Islámico’, pues su objetivo expansionista ya es mundial.