Educación

Los diez dardos de los docentes contra la Lomce: ni necesaria, ni inclusiva y a sus espaldas

Una macroencuesta a 6.000 maestros de Infantil, Primaria, y Secundaria refleja el descontento con la ley educativa vigente.

Manifestación de la 'marea verde' del profesorado contra la Lomce

Manifestación de la 'marea verde' del profesorado contra la Lomce EFE

La Lomce tampoco le gusta a los docentes españoles. Ni a los maestros de Infantil y Primaria, ni a los profesores de Secundaria. La séptima ley educativa de la democracia y la cuarta normal general del rango aprobada desde 1990 les parece que no era necesaria. Tampoco inclusiva. Y además, estuvo elaborada y aprobada a sus espaldas. Estas son sólo tres de las conclusiones que arroja una macroencuesta realizada a más de 6.000 docentes.

El estudio de opinión sobre la Ley para la mejora de la calidad educativa, realizado por Héctor Monarca, Noelia Fernández-González y César Piedrahita, explica que “parece improbable” que la velocidad de los cambios permita “comprobar la eficacia de las políticas precedentes”. Y llaman a reflexionar sobre este aspecto “singular”: “El frecuente cambio normativo o el uso de la normativa como recurso principal para resolver los problemas en educación”.

“En España, no sólo hemos tenido cuatro leyes generales en educación desde 1990, sino que con mucha frecuencia se formulan otras leyes de estatus inferior para hacer frente a diversas situaciones”. Esto, en opinión de Fernández-González, se traslada a los centros a través de la exigencia de adaptación de “todos sus documentos a la nueva situación normativa, solicitándoles un esfuerzo que en muchas ocasiones tiene escasa relevancia para el trabajo cotidiano y con un fuerte sentimiento de burocratización de su trabajo”.

1. La Lomce no era necesaria

Ocho de cada diez docentes consideran que la ley Wert, aprobada de manera definitiva en noviembre de 2013, no era necesaria. Es más, el 60% de todos los 6054 encuestados están “totalmente desacuerdo” con la reforma educativa que se aprobó tras 14 meses de debate y trámite parlamentario. No llega ni al 10% los profesionales que opinan que España necesitaba la nueva ley.

2. Tramitada a sus espaldas

El descontento de la comunidad educativa contra el Ministerio de Educación quedó patente durante la tramitación de la Lomce a través de las huelgas generales contra Wert y las numerosas movilizaciones de la marea verde. Una de las principales reclamas era que no se había contado con ellos para elaborarla. Ahora, la encuesta pone este descontento en negro sobre blanco: nueve de cada diez docentes piensa que la Lomce se hizo a sus espaldas. Un 1,3 de los profesores está “totalmente” convencido que su opinión sí está reflejada en la norma.

3. Las CCAA fueron obviadas

Preguntados por si la Lomce fue elaborada con la participación de los gobierno autonómicos, el 75% de los consultados piensa que no. Un 10%, en cambio, considera que sí. En esta cuestión cabe destacar que un 15% de ellos, el porcentaje más destacado, no sabe o no quiere pronunciarse sobre este aspecto.

4. No reflejó ni consenso ni Pacto

El Pacto Educativo parecen ser dos palabras que están de moda en todos los discurso políticos en España. El propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sigue reclamando ese pacto nacional por la Educación, pese a que su Consejo de Ministros acaba de aprobar el punto más conflictivo de la ley: las reválidas de final de ESO y Bachillerato. Pues bien, el 95% de los docentes no está de acuerdo con que la Lomce es fruto de un pacto educativo. El 85%: “totalmente desacuerdo”.

5. No se ha implantado de forma adecuada

El calendario de implantación de la Lomce no ha terminado. Empezó en el curso 2014-2015 en 1º, 3º y 5º de Primaria, el siguiente año se implantó en los restantes cursos de la primera etapa obligatoria además de 1º y 3º de ESO y 1º de Bachillerato y en septiembre finaliza. Será el turno de 2º y 4º de ESO y 2º de Bachillerato. Tampoco están de acuerdo con este aspecto los docentes, ya que nueve de cada diez se posiciona en desacuerdo con la agenda impuesta por el Ministerio de Educación.

6. No es una ley inclusiva

Sólo uno de cada diez docentes de Infantil, Primaria y Secundaria se posiciona a favor de que la Lomce es una ley que contribuye a la inclusión educativa. En el lado opuesto, la gran masa de docentes: el 86,3% no se muestra a favor de que la ley Wert favorezca la inclusión.

7. Sí a Educación para la Ciudadanía

Educación para la Ciudadanía, recogida en la LOE de José Luis Rodríguez Zapatero, no debió ser eliminada como asignatura obligatoria en las aulas de los colegios e institutos de España. Al menos eso es lo que se desprende de la opinión de aquellos encargados de formar a los alumnos. El 71,% de ellos no están de acuerdo -la mitad de los encuestados, totalmente en desacuerdo- con la supresión de esta materia, que ahora ha sido recuperada, gracias a las competencias que tienen otorgadas las comunidades autónomas, en regiones como Andalucía y Extremadura (PSOE).

8. Los contenidos no son adecuados

Tampoco se salvan los contenidos curriculares que incluye la LOMCE. Un 20% considera que son adecuados la ordenación que contempla la norma. En Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato las asignaturas se agrupan en tres bloques: de asignaturas troncales, de específicas y de libre configuración. “Esta distribución no obedece a la importancia o carácter instrumntal o fundamental de las asignaturas, sino a la distribución de competencias entre el Estado y las CCAA, acuerde con la Constitución”, dice el Organismo liderado por Íñigo Méndez de Vigo.

9. Oposición a las reválidas

Ocho de cada diez docentes españoles parece estar en desacuerdo con las pruebas finales de etapa recogidas en la ley para la mejora de la calidad educativa. Los alumnos de sexto de Primaria, 4º de Eso y 2º de Bachillerato deberán superar (en los dos últimos casos) si quieren seguir estudiando, es decir, son obligatorias para promocionar. De ahí su carácter de reválida. Sólo el 16,5% está de acuerdo con ellas.

10. En definitiva, no mejora la Educación

Partidos políticos y comunidad educativa han repetido durante los últimos meses que un Congreso fragmentado como el de esta legislatura es el escenario “idóneo” para tramitar una ley de consenso fruto de un acuerdo educativo. Y es que como refleja también la macroencuesta la Lomce para los docentes no supone una mejora para la educación en nuestro país. El 87% de ellos apoya esta teoría.