Jorge Fernández Díaz

Esto fue lo que pasó con la conspiración que prepararon el ministro y De Alfonso

El ex fiscal general Torres-Dulce nunca habló con Fernández Díaz sobre Felipe Puig y Anticorrupción rechazó la denuncia de la Oficina Antifraude catalana. 

Torres-Dulce, a la izquierda, cuando era fiscal general con Ruiz-Gallardón y Fernández Díaz

Torres-Dulce, a la izquierda, cuando era fiscal general con Ruiz-Gallardón y Fernández Díaz

"¿Yo le puedo contar a Eduardo [Torres-Dulce, fiscal general del Estado] que nos hemos visto, que he hablado contigo, que tengo conocimiento de esto?", preguntó el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, en referencia a la operación de desprestigio que ambos querían preparar contra los entonces consejeros de Empresa y de Presidencia de la Generalitat, Felipe Puig y Francesc Homs, a tenor de las conversaciones difundidas por el periódico digital Público.

Según se desprende del diálogo, que se produjo en el despacho del ministro el 2 de octubre de 2014 y fue grabado subrepticiamente en circunstancias no aclaradas, De Alfonso explicó a Fernández Díaz la investigación que había realizado la Oficina Antifraude catalana sobre la designación como personal eventual de dos cuñadas de Felipe Puig con nivel 27 y sin esperar a la resolución del concurso corrrespondiente. Los nombramientos llevaban la firma de Homs.

"Esto es un torpedo a la línea de flotación", dijo el ministro, entusiasmado ante la tesis de su interlocutor de que podía tratarse de un delito de prevaricación. Fernández Díaz se quedó con la documentación sobre el asunto que le entregó Daniel de Alfonso y le propuso comentarlo con la Fiscalía para que lo llevara a un Juzgado y luego filtrarlo a la prensa.

"Si eso está en el Juzgado y sale, nadie va a sospechar que sale de la Policía", dijo Fernández Díaz, que manifestó: "Esto la Fiscalía te lo afina, hacemos una gestión".

Sin afinadores en la Fiscalía

Nadie en el Ministerio Público actuó como afinador del ministro. En realidad, lo que ocurrió fue que la Fiscalía volvió a contrariar los deseos de Fernández Díaz, el cual "cuando llamaba era para quejarse de que no actuábamos como él quería en los asuntos relacionados con Cataluña", afirman fuentes del equipo del entonces fiscal general Torres-Dulce.

Eduardo Torres-Dulce, que acabaría dimitiendo dos meses después por sus desavenencias con el Gobierno, había desautorizado en intervenciones públicas el informe supuestamente policial sobre los Pujol, archivó la denuncia de la Policía por la presunta cuenta suiza del ex alcalde de Barcelona Xavier Trías y elaboró la querella contra el ex president Artur Mas por la consulta del 9N con el ritmo que él marcó y no en función de las prisas que le trataba de imponer el Ejecutivo.

"Nada relacionado con Felipe Puig me fue transmitido nunca", ha asegurado el propio Torres-Dulce a EL ESPAÑOL, confirmando que sus relaciones con Jorge Fernández Díaz eran "francamente mejorables".

Quien sí se movió en los términos hablados en la conversación del 2 de octubre fue el director de la Oficina Antifraude de Cataluña. Daniel de Alfonso remitió a Antonio Salinas, el fiscal jefe anticorrupción, la documentación relacionada con las cuñadas de Felipe Puig, "pero se lo devolvimos sin ni siquiera abrir diligencias", afirman las fuentes consultadas. Anticorrupción nunca vio relevancia penal en ese asunto.