Foto del Govern de Castelldefels con representantes del PSC, Movem, CSQP, ERC y CiU.

Foto del Govern de Castelldefels con representantes del PSC, Movem, CSQP, ERC y CiU. Ayuntamiento de Castelldefels

España CATALUÑA

PSC y Podemos piden desobedecer al Supremo para no dar español en Castelldefels

Ambos partidos han aprobado una moción junto con ERC y CiU para pedir al Govern que no cumpla con una sentencia que obliga a dar un 25% de las clases en castellano.

David Soler Crespo

El pasado viernes el PSC y Podemos, con sus filiales Movem y Catalunya Sí Que es Pot, se unieron a sus socios de gobierno independentistas en Castelldefels de ERC y CiU en contra del español en la enseñanza pública. El Gobierno que preside la socialista María Miranda aprobó en el pleno una moción que insta al Govern catalán a desoír las tres sentencias del Tribunal Supremo que dieron la razón a unas familias para que sus hijos pudieran impartir, al menos, un 25% de las clases en castellano en la mitad de las asignaturas. 

La moción dice que las sentencias de la justicia "atentan claramente contra el modelo de escuela catalana, un modelo que ha funcionado con éxito durante los últimos treinta años". En la propuesta los partidos de gobierno se refieren al "Tribunal Supremo Español" para criticar que impongan esta medida e insta al Govern a que "cumpla con la Ley de Educación catalana". Los partidos de izquierda acusan a PP y Cs, que votaron en contra, de "querer crear un problema puramente político, alejado de la realidad educativa" y aseguran que les ciega su "catalanofobia"

El PSC y Podemos se unen así a los independentistas en el municipio barcelonés para pedir que no se den un cuarto de las clases en castellano. Los partidos defienden que el modelo actual "ha contribuido a paliar el gran desequilibrio que vive el catalán respecto con el castellano" y se defienden en los informes PISA para asegurar que el nivel de español que se aprende es "incluso mayor que el de la media del Estado español"

Todo comienza en un colegio

Todo comenzó con unos padres del centro CEIP Josep Guinovart que se unieron para criticar el actual sistema de enseñanza y pedir una educación bilingüe. Rebeca Carpi era una de esas madres. "Todo nació de una manera muy casual, hablando en la puerta del colegio. Decíamos: 'Oye me gustaría que hubiera más horas de castellano y de inglés'", dice. Carpi asegura que todo empezó con una petición de trilingüismo. Eran 90 familias. "Tuvimos hasta tres reuniones con la directora, pero todo era no, no y no".

Al negarse en el centro 38 familias continuaron y solicitaron a la Generalitat que dieran el 25% de las clases en castellano en la mitad de las asignaturas. "Cuando la Generalitat denegó esas peticiones pasamos a la vía judicial, a la que llegamos 19 familias. De todas ya tenemos medidas cautelares en 12 casos, otras están pendientes", dice Carpi.

La madre lamenta que se haya tenido que llegar hasta este punto y critica a los que dicen que les acusan de estar manipulados por poderes políticos: Carpi asegura que antes de establecer ninguna demanda o sentencia se reunieron con la regidora de Educación, Nathalie Langer, de Movem Castelldefels. "Nos dijo: 'nosotros estaremos del lado de la ley". Ahora es ella quien presentó esta moción". Ahora le enfada que se les tome por tontos o manipulados: "Nos tratan como si fuéramos estúpidos o incapaces, como si alguien nos estuviera teledirigiendo. A nosotros no nos manipulan", señala.

El castellano, un idioma de segunda

Ana Losada, presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe, ha defendido a estos padres. La organización que preside celebró un acto la pasada semana para apoyar a estas familias y el viernes celebraron una concentración. Losada asegura que lo que dice la moción es mentira y que en Cataluña se ha impuesto un relato único: "La escuela catalana transmite que pensar en catalán y cantar en catalán es culto. El castellano es un idioma de segunda", se queja. "Nada está en castellano: ni un villancico, ni un verso, ni ninguna tradición. Desde las notas, todo está en catalán exclusivamente".

Imagen de la manifestación de la Asamblea por una Escuela Bilingüe.

Imagen de la manifestación de la Asamblea por una Escuela Bilingüe. José Domingo Domingo Twitter

Las familias afectadas, junto con la Asamblea por una Escuela Bilingüe, aseguran que no pide que no es estudie en catalán. "¿Por qué piensan que ataco el catalán por defender el castellano? ¿Ellos no atacan el castellano?", afirma Losada. En la manifestación del viernes la pancarta estaba escrita en catalán, y ponía: Por una escuela bilingüe, lo mejor para nuestros hijos.

Carpi señala que las familias demandantes defienden la libertad de elección, pero que deben dejarles elegir a ellos también. "Nosotros no pedimos en ningún momento que no se estudie en catalán. Por supuesto que debe estudiarse el catalán", contesta. 

Losada dice estar tranquila ya que confía en que la moción aprobada en el pleno del Ayuntamiento de Castelldefels no surta efecto, pero critica la postura que han tomado los partidos políticos del Gobierno en contra de ciertas familias del municipio. "El problema es que lo que ha hecho el Ayuntamiento es crear conflicto. Pero con esto no van a conseguir que la gente se calle, sino que aumenta el número de gente que se decide a actuar".

La Generalitat intenta obviar la ley

La presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe dice que el Govern siempre lleva hasta el final el pulso con la Justicia: "Al principio intenta convencerte para que no hagas nada, luego no contestan, luego intentan que renuncies a la sentencia, si ven que sigues la aplican mal al no hacerlo en asignaturas troncales", lamenta. "Cuando llegó la primera sentencia pusieron media hora de matemáticas y otra media de lectura. El Tribunal Supremo dijo que tenía que ser media asignatura troncal completa. Aún así tuvieron que advertir dos veces más antes de implantarlo bajo ultimátum".

Losada asegura que algunos padres han sido rechazados dentro del grupo y hasta los niños han sido separados de sus amigos. "Los padres de otros niños que están en contra de nuestras actuaciones han dejado de invitar a los niños a los cumpleaños. Esto me pasó con mi hija en el colegio de L’Hospitalet", dice, y asegura que va a más. "Yo me tuve que ir del grupo de WhatsApp porque me insultaban y lo mismo ha pasado con estos padres".

La presidenta de la asociación asegura que a los que más afecta es a los niños, ya que se juega con ellos sin tener en cuenta su opinión. "Hablamos de padres que se han creído los mantras del nacionalismo", finaliza Losada.