Tomás Serrano

España OPERACIÓN LEZO

Rajoy ordena a su Gobierno negar cualquier chantaje para tranquilizar al Partido Popular

El presidente telefoneó al portavoz para que "rechazara rotundamente" el contenido de la grabación.

Ana I. Gracia

Cuando EL ESPAÑOL reveló este viernes la conversación entre Ignacio González y el exministro Eduardo Zaplana en la que el expresidente madrileño aseguraba que existía una grabación a un empresario donde confesaba que había pagado comisiones al Partido Popular, Mariano Rajoy se apresuró para ponerse en contacto con su ministro portavoz del Gobierno para negar tajantemente que hubiera sufrido ningún chantaje al respecto y evitar un nuevo incendio en el seno del Partido Popular.

Íñigo Méndez de Vigo comparecía apenas dos horas después de que este periódico ofreciese en primicia esta información y, a preguntas de este mismo medio, respondió con un sonoro "no, no, no y no" respecto a cualquier tipo de chantaje hacia el presidente del Gobierno para que esa cinta no saliera nunca a la luz.

EFE

"No se le puede chantajear"

"Lo que le puedo decir sobre este tema es que Rajoy rechaza que haya sido sometido a ningún tipo de chantaje". Méndez de Vigo mantuvo durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que "cualquiera que conozca al presidente sabe que no se le puede chantajear ni someterle a ninguna presión". Posteriormente, fuentes del Ejecutivo reconocieron que cuando el líder del PP conoció el contenido de esta conversación llamó por teléfono al portavoz del Gobierno para que "rechazara rotundamente" ante los periodistas que se haya producido un chantaje "en los términos que se escucha en las grabaciones".

Para defender el argumentario que ordenó Rajoy, el ministro dijo que "no se puede hacer responsable a una persona de lo que diga en otra", al mismo tiempo que recordaba que el empresario Julio Ariza, presidente de Intereconomía, acababa de negar que hubiera ejercido presiones hacia el presidente para guardar la polémica grabación.

Previamente, Méndez de Vigo zanjó con rotundidad las cuatro preguntas que le lanzó EL ESPAÑOL en la rueda de prensa: "¿Le consta al Gobierno que exista esa grabación?", "¿Rajy ha sido chantajeado?", "¿envió el presidente a Luis Bárcenas a negociar?", "¿soltaron pasta por la 'puta cinta' (palabras textuales empleadas en la grabación por Ignacio González)?".

No responderá hasta el miércoles

Las últimas revelaciones que ha hecho público este diario acerca de la existencia de una grabación donde un empresario reconoce pagos ilícitos al Partido Popular han vuelto a poner de los nervios a todos los estamentos de la formación conservadora, que temen que la corrupción vuelva a "colapsar todo". De hecho, a pesar de que todas las fuentes consultadas se refugian en que "el presidente ha desmentido el chantaje", nadie duda de que la revelación de esta conversación vuelve a resucitar "el fantasma" de la peor época que recuerdan: cuando estalló el caso Gürtel

Como ocurrió cuando estalló la Operación Lezo, que pilló a Mariano Rajoy en un viaje oficial en Latinoamérica, el supuesto chantaje aparece justo cuando el presidente del Gobierno coge un avión con destino a Pekín, donde tiene previsto participar en una mesa redonda de líderes del foro de la franja y la ruta para la cooperación internacional. No será hasta el miércoles, el día que asiste a la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, cuando tendrá que enfrentarse a este nuevo episodio.