Imagen de un falso atentado en Irak.

Imagen de un falso atentado en Irak.

España En un barrio de Irak

Terrorismo fake: el vídeo que prueba que no todos los atentados son verdad

Así son los “ataques de falsa bandera”, que simulan atentados con muertos y heridos para condicionar a la opinión pública.

Alejandro Requeijo Daniel Montero

Un barrio de Irak, un hombre se acerca a un coche y coloca un artefacto explosivo en su interior. Acto seguido abandona el lugar en otro vehículo. Cuando la bomba explota, la calle está completamente vacía. Sin embargo, segundos después la vía se llena de figurantes que rápidamente conforman el escenario típico de un atentado con numerosas víctimas mortales. En la escena hay hasta una furgoneta que hace las veces de ambulancia, todo perfectamente sincronizado para dar forma al teatro. Son los llamados “ataques de falsa bandera”, simulaciones de cara a las cámaras con los que se persigue un fin propagandístico, condicionar a la opinión pública. Una vez están todos en sus puestos, el último paso es llamar a los periodistas.

El vídeo original del montaje al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL corresponde al día 30 de octubre del año pasado y desde hace meses circula por la red en foros en los que denuncian la existencia de estos atentados fake. Tiene decenas de miles de visitas. Los propios denunciantes ubican los hechos en el vecindario chií de Hurriyah, en el noroeste de Bagdad. Las imágenes muestran que no todos los atentados que salen en los medios de comunicación son reales. La postverdad llega directamente al campo de batalla. Por la calidad de las imágenes, la ubicación y el movimiento pendular de la cámara, la grabación parece corresponder a un dispositivo de videovigilancia que apuntaba al lugar del montaje, sin que ninguno de los protagonistas parezca percatarse de su presencia.

En cuestión de segundos, aparece una quincena de personas con perfecto conocimiento de lo que tiene que hacer cada uno. No hay improvisación. Unos corren a tumbarse en el suelo, otros hacen gestos en señal de petición de ayuda. Unos metros más allá otros figurantes parecen auxiliar a los heridos mientras el coche de la explosión arde en el fondo del plano. Todavía no han llegado las cámaras, pero ellos ya empiezan a cargar a las falsas víctimas en las ‘ambulancias’ movilizadas para la ocasión. Segundos después la calle ya se ha llenado de gente que parece ajena a la teatralización.

Reuters informó del atentado

En los mismos foros de internet se denuncia que estas prácticas muchas veces dan resultados a sus autores. De hecho varios medios de comunicación informaron de los hechos como si tratase de un atentado real, incluyendo algunos medios de referencia como la agencia Reuters. Bajo el titular de “Coche bomba mata al menos a ocho personas en el mercado de Bagdad”, la agencia británica daba cuenta de que  “Un coche bomba estacionado en una calle comercial de un distrito chiíta de Bagdad mató al menos a ocho personas e hirió a más de 30 personas el domingo”. Citaba como fuentes “funcionarios policiales y médicos”.

No fue el único medio que transmitió la información. Al día siguiente Global News se acercó hasta la zona para grabar un vídeo de recursos de la explosión con los restos del vehículo reducido a chatarra. “Los residentes de Bagdad inspeccionaron el lunes los restos de una explosión de un coche bomba en el vecindario chií de Hurriyah, en el noroeste de la ciudad, donde murieron al menos 10 personas e hirieron a 34 personas”, decía la breve información que acompañaba las imágenes.

Captura del vídeo emitido por Global News.

Captura del vídeo emitido por Global News.

"Es muy común"

Los expertos en la lucha antiterrorista no se sorprenden al ser preguntados por este periódico acerca de los” ataques de falsa bandera”. “Es muy común, nunca hay que fiarse de lo que uno ve”, comenta otro. Otro, después de ver el vídeo, afirma que no tiene toda la información sobre este caso en concreto, pero coincide en que “no es un fenómeno nuevo para nada”.

Esta fuente pone en cuestión que sea algo muy extendido, pero reconoce que se dan casos. Históricamente estas prácticas eran muy prolijas en el conflicto entre Israel y Palestina con el ánimo de condicionar a la opinión pública a favor de una causa o en contra de un país, añade. "La mayoría de las veces no es directamente recrear un atentado, sino exagerarlo. Recurrir a menores de edad y cubrirlos de vendas para cuando lleguen los medios de comunicación", explica.