LISTAS ELECTORALES

Moreno busca un cabeza de lista en Málaga para frenar a Villalobos

La histórica popular quiere recuperar el primer puesto tras la marcha de García Urbano y el 'no' de De la Torre.

La popular Celia Villalobos, en una imagen de archivo.

La popular Celia Villalobos, en una imagen de archivo.

  1. Mariano Rajoy Brey
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  3. Celia Villalobos
  4. Málaga (Provincia)

Celia Villalobos (siete veces cabeza de lista) aspira a recuperar el primer puesto en la candidatura del PP por Málaga, pero la dirección regional del PP no se lo va a poner nada fácil. Mientras la vicepresidenta primera del Congreso de los Diputados durante la pasada legislatura dice que ella hará lo que le digan, su intención es recuperar el primer puesto después de que José María García Urbano renunciara a ir de cabeza de lista. Cuando confeccionó las listas para el 20D, Juan Manuel Moreno apostó por la renovación en las cabezas de lista de todas las provincias y “le costó mucho apartar a Celia”, pero al final consiguió quedarse en el segundo puesto. Ahora, el presidente del PP de Andalucía busca a la desesperada un nombre de su confianza para sustituir a García Urbano y frenar las aspiraciones de la esposa de Pedro Arriola.

En la fallida legislatura, Moreno impuso el nombre del alcalde de Estepona como cabeza de lista gracias a que había sido el alcalde más votado de España. Un dato que sirvió como aval para desplazar a la histórica malagueña, que peleó hasta que consiguió ir, al menos, en el segundo puesto. Sin embargo, a García Urbano le han bastado cuatro meses en el Congreso para renunciar a su acta de diputado y quedarse con su plaza de registrador de la propiedad y renunciar a su escaño. Un paso atrás que ha vuelto a reabrir la caja de los truenos entre los históricos populares conservadores (Celia Villalobos y Javier Arenas) y los renovadores, liderados por Juan Manuel Moreno.

La decisión ha pillado “con el pie cambiado” a la dirección regional del PP. Moreno activó rápidamente el piloto de emergencia para evitar precisamente que Villalobos vuelva a encabezar la lista, pero el plan B también se le torció. El presidente del PP andaluz propuso al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el puesto de García Urbano. A cambio del escaño, el primer edil cedería la Alcaldía a su número dos, Elías Bendodo, presidente del partido en la provincia y una persona del círculo más cercano a Juan Manuel Moreno. “Así mataría dos pájaros de un tiro: tomaría el control del Ayuntamiento y dejaría a Villalobos de número dos”.

Pero De la Torre dijo 'no' a Moreno, que sigue buscando a la persona que encaje en el perfil mientras prepara la visita de Mariano Rajoy a su provincia. El presidente del Gobierno en funciones visitará la ciudad de Málaga el sábado. Entonces, al presidente del partido de Andalucía le gustaría tener “ya resuelto el asunto de las listas”, pero no le está resultando nada fácil. Moreno impuso la necesidad de que el partido afrontara un moderado proceso de renovación interno para adaptarse a los nuevos tiempos políticos y poder hacer frente a la irrupción de nuevas fuerzas y caras en el actual escenario político.

Sin embargo, la baja de García Urbano complica la estrategia de Moreno. Villalobos es una persona muy cercana a Mariano Rajoy y tanto Moreno como Bendodo saben que no es fácil excluirla de las listas. “Además, se necesita una persona que reciba el visto bueno en Génova”, donde Javier Arenas todavía tiene mucho poder.

Un puesto para Arenas

Antes del 20D, la gran duda era qué iba a hacer Moreno con Arenas, que ya se coló inesperadamente como candidato en las últimas elecciones autonómicas. De hecho, como vicesecretario general de Autonomías y Ayuntamientos del PP nacional, Arenas podría haber reclamado una plaza, pero no lo hizo. De hecho, ese paso atrás fue entendido en el partido como que Rajoy le iba a guardar un puesto en el futuro, ya que fue el único miembro de la cúpula del partido al que el presidente del Gobierno en funciones no le buscó acomodo en las listas.

Arenas renunció a su escaño en el Parlamento andaluz para centrarse exclusivamente en su labor en el Senado, donde se llegó a decir que podría haber sido el presidente de la Cámara Alta. Un puesto que finalmente revalidó Pío García Escudero.