EL PREMIO DEL REY

Viejo periodismo, nueva monarquía

Felipe VI recibe la Columna de la Libertad de los editores españoles "por su defensa de la democracia y de la libertad de prensa". 

La recepción de Felipe VI, este miércoles.

La recepción de Felipe VI, este miércoles.

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En menos de dos años, los editores de la prensa de papel le han entregado este miércoles a Felipe VI un premio que a su padre, Juan Carlos I, le costó 23 años merecer: la Columna de la Libertad, "un capitel de volutas dóricas y un sólido fuste estriado", según definición de Pedro Crespo de Lara, el alma de la vieja AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles, fundada durante la Transición).

Lejos quedan los años dorados de Crespo de Lara, el periodista jubilado del mítico Informaciones: la AEDE ha perdido tanta influencia como ejemplares. En 1998, cuando Juan Carlos I recibió el premio, la AEDE (80 cabeceras por toda España) tenía casi el doble de los 17 millones de ejemplares de papel que produce hoy, según fuentes de la asociación. Apenas una anécdota comparados con los más de 300 millones de usuarios únicos que suman entre todos. "Hemos sufrido mucho estos años", según un editor.

Felipe VI ha recibido la columna, fundida en bronce sobre una peana de piedra, de manos de José Luis Sainz, consejero delegado de Prisa y ahora presidente de la AEDE, porque para la prensa "representa un ejemplo de respeto a las libertades y a la libertad de expresión". La AEDE, a su vez, se considera "representante de un periodismo de calidad que necesita de manera vital -como el oxígeno para respirar- la independencia, credibilidad y confianza", según Sainz.

El escritor Camilo José Cela recibió la primera columna en 1990 después de conseguir el premio Nóbel de Literatura. Adolfo Suárez, el primero presidente de la democracia española, tardó 20 años en conseguir esta especie de torre inclinada (1996). En el caso de Juan Carlos I, la ceremonia fue meticulosamente preparada por Crespo de Lara en la Casa de América. Intervino en la laudatio Adolfo Suárez, y se fue un acto solemne y concurrido.

Crespo de Lara la describió así en su libro "Triunfó la libertad de prensa" (La Esfera de los Libros, 2002): "A las doce de la mañana del día señalado estaban los editores en fila bordeando la entrada del jardín del Palacio de Linares para recibir al rey. Dentro del edificio ya estaban situados los invitados en sus respectivos asientos. Representaciones de los tres poderes del Estado, Cuerpo Diplomático, reales academias, universidad, colegios profesionales, dignidades eclesiásticas, banca, empresarios, y el todo Madrid, según decían las viejas crónicas de sociedad, llenaban el amplio salón de actos".

¿Una audiencia encubierta?

Mucho- casi todo- ha cambiado desde entonces. Este miércoles se trató de una entrega más modesta en la sala de audiencias llamada Magnolias en La Zarzuela. También fue breve: apenas 45 minutos con los 43 representantes de 19 empresas de comunicación. Entre los editores había disparidad de criterios. Para unos se trata de "una columna muy prestigiada" que recibe Felipe VI "por sus gestos y mensajes" a lo largo de estos dos años en defensa de los "valores de la libertad de expresión". Para otros, "un gesto de confianza y de apoyo a un rey que lo está haciendo muy bien".

Aún otros la ven como "una manera de tener una audiencia con el rey y no ir con las manos vacías". Según el comunicado oficial de la AEDE, recibe la columna "por su defensa de la democracia y de la libertad de expresión". Más unánimes se mostraron los editores al describir a Felipe VI como "distendido, relajado y cariñoso".

"Crear ciudadanos informados"

El rey, a su vez, les dió las gracias por "crear ciudadanos informados y con criterio, apostando, aún en tiempos no siempre fáciles, por la prensa de calidad". ¿Quién apoyaba a quién? ¿Los editores al rey o al revés? "Ha sido un reconocimiento mutuo", explica otro editor. "Por lo mucho que la prensa ha hecho por la Corona, y por lo que la Corona ha hecho por la prensa libre".

Los hubo este miércoles, como el histórico Juan Luis Cebrián, presidente de Prisa, que ya asistieron al sonado acto de Juan Carlos I en 1998. Otros, como José Joly Martínez de Salazar (quinta generación de la familia en el Grupo Joly), que sólo recordaba la foto de su padre en el acto del rey emérito. Como el de Joly, algunos nombres de familia se han mantenido estos años- Godó (Grupo Godó); Pilar Yarza (Heraldo de Aragón); Santiago Rey (La Voz de Galicia) o Santiago Bergareche (Vocento). También el género, como destacaba una editora: de los 43 presentes este miércoles en Zarzuela, sólo cuatro eran mujeres. El mayor cambio, el de la monarquía.