SONDEO DE EL ESPAÑOL (Y III)

El PP subiría con Soraya o Cifuentes y el PSOE bajaría con Susana Díaz

Un cambio de candidato en una elecciones variaría la intención de voto en los dos grandes partidos políticos.

Para la última parte de nuestro sondeo hemos planteado varios escenarios electorales, cambiando los candidatos del PP y el PSOE. ¿Votaríamos igual si la candidata del PSOE fuese Susana Díaz? ¿Y si el PP sustituyese a Mariano Rajoy? Es posible que muy pronto los partidos tengan que decidir si repiten sus candidatos o les buscan reemplazo.

Pedro Sánchez contra Susana Díaz

La primera tabla muestra el porcentaje de votos que obtendría cada partido si Susana Díaz fuese la candidada del PSOE. Esos porcentajes se comparan con nuestro escenario central, que asume que todos los partidos repitan sus candidatos del 20 de diciembre.

(La fórmula de las preguntas es: «Si el candidato del PP fuera NOMBRE, el del PSOE fuera NOMBRE, y Podemos, Ciudadanos, IU-UP y el resto de partidos repitiesen sus candidatos del pasado 20 de diciembre, ¿a qué partido votarías?»)

Nuestra encuesta indica que Susana Díaz obtendría peores resultados que Pedro Sánchez en unas elecciones que se produjesen mañana. El PSOE pasaría del 20,6% del voto directo al entorno del 18,3%.

El cuadro siguiente muestra las transferencias de votos entre esos dos escenarios. Es decir, cómo se moverían los votos si el candidado del PSOE pasase de ser Pedro Sánchez a ser Susana Díaz.

Los votos que gana el PSOE con Susana Díaz vendrían sobre todo de Ciudadanos: un 10% de los votantes naranjas, darían su voto al partido socialista si fuese ella la candidata. Sin embargo, la líder andaluza perdería una cantidad mayor de votantes de Sánchez, que se irían a Ciudadanos (7%), a Podemos (4%) o a la indecisión (5%).

Mariano Rajoy contra Soraya S. de Santamaría

La siguiente tabla muestra el porcentaje de votos que obtendría cada partido si Mariano Rajoy no repitiese como candidato del Partido Popular.

Nuestros datos indican que un PP con Soraya Sáenz de Santamaría sería más competitivo. Pensando en unas elecciones hoy mismo, Santamaría obtendría alrededor del 31% del voto directo, frente al 27% que consigue Mariano Rajoy. También Cristina Cifuentes podría mejorar los resultados del actual presidente.

El cuadro siguiente muestra las transferencias de votos si la candidata del PP fuese Santamaría en lugar de Rajoy.

Los votos que gana el PP con Santamaría vendrían sobre todo de indecisos (16% de ellos) y de Ciudadanos (15%). A cambio el PP apenas perdería votantes: un 3% se marcharían a Ciudadanos y un 2% a la indecisión.

Quiero subrayar que estamos hablando de estimaciones de voto en unas elecciones que se produjesen hoy mismo. Si efectivamente un partido reemplaza a su candidado, se activarían fuerzas a su favor y en su contra. Por ejemplo, el partido lo daría a conocer y trabajaría en construirle un relato que lo hiciese más atractivo. Pero también sería sometido a un mayor escrutinio por los medios y recibiría más críticas de sus rivales. El resultado de estas fuerzas no es fácil de predecir, pero los datos que mostramos son el punto de partida.

El curioso caso de Cristina Cifuentes

Nuestra encuesta sugiere que Cifuentes tiene un problema de conocimiento: muchos votantes quizás ni la conocen ni saben que pertenece al PP.

En la encuesta hicimos un experimento. Preguntamos a los entrevistados quién preferirían que fuese el próximo presidente de entre los nombres de una lista. En la lista había siempre un candidado de cada partido, pero no todos los entrevistados veían la misma lista. Un tercio veía una lista con Mariano Rajoy. Otro tercio, una lista con Soraya Sáenz de Santamaría. Y el tercio restante, una lista con Cristina Cifuentes. El resto de nombres eran siempre los mismos: Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Alberto Garzón. Entonces los entrevistados elegían su preferido para ser presidente, pero —y esto es importante— sin que les dijésemos a qué partido pertenece cada persona.

Los resultados son llamativos. Alrededor del 15% de los entrevistados eligieron a Mariano Rajoy o Soraya Sáenz de Santamaría como su presidenciable preferido. En cambio, a Cristina Cifuentes solo la escogió el 5%. Esto puede explicarse de dos maneras: quizás los votantes potenciales del PP no quieren a Cifuentes como presidenta... o quizás no la ubican en su propio partido.

Los datos apuntan a lo segundo.

Como vimos en la tercera tabla, en el escenario con Cifuentes como candidata del PP, el partido logra un 29% de los votos y supera los resultados de Rajoy. Es decir, si asociamos el nombre de Cifuentes al PP, funciona como candidata. Pero si sólo damos su nombre, no. Por eso intuyo que Cifuentes tiene un problema de conocimiento entre el electorado del PP.

Si esto es efectivamente así, serían malas noticias para Rajoy. Los datos estarían sugiriendo que el PP lograría los mismos votos —¡y quizás incluso más!— reemplazando a Mariano Rajoy por una candidata que muchos de sus votantes parecen no conocer.

FICHA TÉCNICA

Se han realizado mil entrevistas a partir de un panel online. Netquest ha proporcionado los datos en bruto a EL ESPAÑOL. Kiko Llaneras ha calibrado la muestra y producido las estimaciones. En los próximos días se compartirán los 'microdatos' del sondeo con las mil entrevistas para que cualquier persona interesada —académicos, otros medios, o los propios lectores– puedan usar las cifras para hacer sus propios cálculos o responder otras preguntas.

Trabajo de campo. Entrevistas a partir de un panel online de captación activa (sólo por invitación) certificado con la norma ISO026362. El trabajo de campo lo ha realizado la empresa Netquest.

Tamaño de la muestra. 1.000 entrevistas online obtenidas con cuotas por sexo, edad, provincia, tamaño de hábitat, nivel de estudios y situación laboral.

Ponderación. Los datos brutos han sido ponderados para calibrar por variables sociodemográficas: sexo, edad, hábitat, estudios, situación laboral, y el cruce de sexo y edad. La calibración consiste en aplicar un algoritmo de raking que pondera cada observación —cada uno de los 1.000 entrevistados— para ajustar, a unos valores de referencia, las distribuciones marginales de esas variables en la muestra. Los valores de referencia los hemos tomado de la Encuesta de Población Activa y del Censo Electoral (INE). También hemos ponderado los datos con el mismo proceso para ajustar el recuerdo de voto de la muestra a los resultados de las elecciones del 20 de diciembre de 2015.

Estimación de voto. Para producir las estimaciones de voto hemos usado diferentes modelos. Todos los modelos utilizan datos ponderados por las variables sociodemográficas y para ajustar el recuerdo de voto. algunos modelos de estimación tienen en cuenta también la probabilidad de votar que declara cada entrevistado. El detalle de cada modelo de estimación puede leerse en el artículo.

Ámbito. Nacional.

Universo. Población española de 18 años y más.

Error muestral. Para un nivel de confianza del 95,5%, el margen de error de la muestra es del ±3,1%.

Realización del trabajo de campo. Del 18 al 22 de abril de 2016.