Caso de los espías

Francisco Granados: "Me siento maltratado por el Estado"

El ex vicepresidente de la Comunidad protagoniza un debate bronco en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid.

Francisco Granados durante su declaración desde la cárcel.

Francisco Granados durante su declaración desde la cárcel.

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Granados ha asegurado ante la Comisión de Investigación sobre la corrupción política en la Comunidad de Madrid que nadie le avisó sobre los presuntos espionajes de la Comunidad de Madrid. El ex vicepresidente de la Comunidad ha insistido desde la prisión de Estremera, desde la que ha declarado por videoconferencia en aportar su versión sobre la operación Púnica, la trama de corrupción política que le mantiene en prisión preventiva a la espera de juicio.

Incluso señaló a los diputados por "silenciarle" sobre este tema y reeditar "en una segunda vuelta la comisión de investigación que ya se celebró hace años. Sin embargo, la presidenta de la comisión le reprendió de nuevo para que se atenga a los extremos del requerimiento, que le citaban únicamente en relación al caso de los espionajes en la Comunidad de Madrid.

Granados reconoce que conoció a los Guardias Civiles acusados de los presuntos partes, pero matiza que nos tenía trato personal con ellos en el momento de la contratación. El ex vicepresidente niega la reunión declarada por algunos de los agentes en la que presuntamente le advirtieron de los espionajes. En un debate bronco con el portavoz de Ciudadanos, César Zafra, Granados insistió en relatar las condiciones de su detención "en la puerta del colegio" de su hija menor por parte de la Audiencia Nacional, por lo que fue llamado al orden por segunda vez. 

900.000 euros en un altillo

La presidenta de la comisión reiteró a los participantes que la intervención de Francisco Granados se debía limitar a los extremos autorizados por el juez, cuando Granados reiteró su intención de relatar su detención "durante cinco días sin pasar a disposición judicial". A las preguntas del portavoz de Podemos, granados ha respondido que se siente "decepcionado y maltratado por el Estado de derecho". Además, solicitó de nuevo relatar los extremos de su detención al ser preguntado de forma indirecta por dinero en efectivo -casi un millón de euros- que la Guardia Civil localizó en el altillo de casa de sus suegros.

Granados negó también estar presente en la presunta reunión celebrada en febrero de 2015 con los asesores de seguridad en su vivienda personal. "Estos señores no han estado en mi casa nunca", intentó zanjar el asunto. Sin embargo, su palabra ya fue rebatida por varios de los implicados en esa reunión, que reconocieron tanto la existencia del encuentro como las palabras que trascendieron a la prensa tras una grabación. "Me niego a comentar una grabación de tono de barra de bar, grabada con un teléfono móvil", reiteró cuando volvió sobre el tema el portavoz de Podemos.

Sobre Ignacio González, Granados reconoce que su relación con el ex presidente autonómico era "amistosa, en general" y negó de nuevo que se hubieran producido "espionajes", sino dispositivos de contravigilancia dependientes de Ignacio González: "orgánicamente dependían de mi, pero la gestión dependía de la Dirección General de Seguridad [...] Yo no les he dado una instrucción jamás". "Esto de los derechos y libertades ¿No corre prisa?", ha vuelto a espetar Granados al intentar relatar de nuevo su situación carcelaria.

"Estos señores se contratan por orden expresa del vicepresidente y en su selección participaron el director general de seguridad, el viceconsejero, el jefe de gabinete, el consejero y no se si el vicepresidente porque no me acuerdo. Y estas labores de vigilancia ya se estaban haciendo incluso en la época de Leguina", ha mantenido el ex vicepresidente sobre su intervención. "Y no es cierto que a los escoltas del señor Prada no se les informara de ello", ha proseguido.

"Estoy así por ser del PP"

Granados no se apartó de su línea argumenta, ni al ser preguntado por su posible instrumentalización por la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que le tachó en esa misma comisión de ser uno de los dos "sapos" a los que nombró durante sus mandatos. "No tengo conocimiento de ningún espionaje", ha reiterado. 

"Soy absolutamente inocente y llevo en prisión preventiva desde 2014... Y todavía no se de qué me acusan. De qué hechos concretos o de qué contratación que sea de carácter delictivo. Yo le afirmo taxativamente que soy inocente", ha reiterado. Granados "Entonces ¿por qué cree que todos en su partido le consideran un delincuente?", ha preguntado el portavoz de Ciudadanos. "Si me encuentro en esta situación, en gran parte es porque soy del Partido Popular. Si fuera del PSOE, mis compañeros defenderían mi derecho a la libertad y a la presunción de inocencia [...] ¿Usted se imagina a un ministro del Partido Socialista ante la dimisión de un ministro del PSOE diciendo que además  le manda a la Agencia Tributaria para que le investigue?.", ha reiterado el ex vicepresidente y consejero autonómico.

A renglón seguido, Granados protagonizó otro encontronazo. "Es usted el ejemplo de las personas que llevan pulsera de España y cuenta en Suiza", le espetaba el representante del partido de Pablo Iglesias, mientras el ex alto cargo del PP chillaba por encima sobre la presunta financiación de Podemos por parte de Venezuela.