NEGOCIACIONES PARA LA INVESTIDURA

Iglesias dirá a Sánchez que no se abstendrán si el PSOE sigue con Ciudadanos

Podemos quiere que se abstenga la formación que dirige Albert Rivera. Errejón reaparece este martes.  

Pablo Iglesias durante un mitin antes del 20-D.

Pablo Iglesias durante un mitin antes del 20-D.

Cien días después de las elecciones generales, los partidos políticos siguen sin entenderse para alumbrar un gobierno. Los vetos cruzados entre unos y otros dificultan sobremanera que haya acuerdo. En ese contexto, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se reunirán este miércoles para estudiar la posibilidad de conformar "un gobierno de cambio". En la reunión, el líder de Podemos trasladará a su homólogo del PSOE que los diputados de la formación emergente no se abstendrán mientras los socialistas mantengan su pacto con Ciudadanos. La nueva tesis de Iglesias y los suyos es que quien debería abstenerse en la investidura es precisamente la formación que dirige Albert Rivera.   

La hoja de ruta de Podemos que Pablo Iglesias trasladará a Pedro Sánchez consiste en que ambos negocien un "gobierno a la valenciana". Es decir, un ejecutivo de coalición entre PSOE, Podemos, IU y Compromís, que suman 161 diputados, a solo 15 de la mayoría absoluta. Esta es la fórmula que tanto el líder de la formación como el resto de portavoces llevan repitiendo desde el segundo debate de la investidura fallida de Sánchez. Y ese es el mensaje en el que van a seguir insistiendo. 

"Cambio de socio preferente"

Para que esa posibilidad aritmética se materialice y haya un gobierno de izquierdas, en el partido morado quieren que el aspirante del PSOE "cambie de socio preferente". "Si Sánchez aparca a Ciudadanos y apuesta por Podemos como primera opción, tendrá el gobierno muy cerca, pero si sigue adelante con su acuerdo con Rivera, tendrá el 'no' de Podemos y no tendrá la abstención", afirman a EL ESPAÑOL fuentes de partido.

Diez días atrás, el secretario general de Podemos ya avanzó sus intenciones de reclamar al PSOE que utilice su pacto con Ciudadanos para convencer a los naranjas de que se abstengan y faciliten con ello el ejecutivo de izquierdas. Una opción que, dicho sea de paso, ni se plantean Rivera y sus correligionarios. Y tampoco parece que esa posibilidad esté entre los planes de Pedro Sánchez. Por tanto, parece que el bloqueo permanecerá tras el encuentro de este miércoles entre PSOE y Podemos.

"Postura unánime"

El núcleo duro de Podemos no se mueve un ápice de esta tesis. Y, de hecho, así lo evidenciaba este martes el secretario de Relaciones con la Sociedad Civil, Rafael Mayoral, en unas declaraciones hechas a la puerta del Tribunal Constitucional tras la presentación de un recurso junto a organizaciones ecologistas contra la Ley del Suelo de la Asamblea de Madrid aprobada por PP y Ciudadanos. Mayoral decía que su formación afronta la reunión del miércoles con "optimismo" porque su partido va a "apostar fuerte" por trabajar por un "gobierno a la valenciana" de coalición que se encargue de "poner las instituciones al servicio de la gente".

Respecto a si los problemas internos del partido pueden afectar a la negociación con el PSOE, Mayoral afirmaba que Podemos está viviendo con "absoluta normalidad" los "ajustes organizativos" derivados del cese del secretario de Organización, Sergio Pascual. A su juicio, todos sus miembros trabajan de forma "unánime" en las negociaciones para formar gobierno y no hay "modificación" de su "hoja de ruta" ni diferencias en la estrategia.

Fuera y dentro del partido

A nivel interno, el mensaje es similar. De hecho, la Secretaría Política que dirige Errejón emplazaba este lunes a demostrar al PSOE que tiene "voluntad política" para conseguir un acuerdo de gobierno. "No contemplamos la abstención. Sería una irresponsabilidad que 5 millones de votos por un cambio real en el país, acabaran en una abstención a un acuerdo que reproduce las políticas de Rajoy vía Garicano", señala en un informe recogido por Efe. 

En Podemos sostienen que van a "dejarse la piel" para este objetivo de llevar a buen puerto las negociaciones con el PSOE. Y, de hecho, parece que la celebración de otras elecciones no es el mejor escenario posible para el partido morado. Sin embargo, las opciones de un pacto con los socialistas no parecen halagüeñas teniendo en cuenta que exigen una ruptura con Ciudadanos que ahora mismo no parece factible. No puede olvidarse, en este sentido, que hay sectores de Podemos que sí quieren volver a las urnas.  

La vuelta de Errejón

Entretanto, lo cierto es que en Podemos continúa abierta la pelea interna que se dirimirá definitivamente en el Consejo Ciudadano estatal que se celebra el próximo sábado en Madrid. Ese día la dirección del partido morado tiene que refrendar o rechazar el nombramiento de Pablo Echenique como secretario de Organización en sustitución del guillotinado Sergio Pascual, mano derecha de Íñigo Errejón. Este último lleva sin hablar en público dos semanas, justo desde que Iglesias decidió destituir a Pascual.

Este martes Errejón reaparecerá para hacer declaraciones tras la junta de Portavoces del Congreso de los Diputados. Es una comparecencia más que esperada, tanto por el silencio de estos días como por el cónclave que se avecina para el fin de semana. Fuentes de Podemos aseguran a EL ESPAÑOL que se espera una reaparición tranquila. El número dos del partido emergente apostaría por un mensaje conciliador y guardaría sus quejas para la reunión de órgano interno el próximo sábado.