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Otegi sale de la cárcel y se estrena como 'candidato': "Vamos a pelear y ganar"

Tras ser excarcelado, el dirigente de la izquierda abertzale protagoniza un homenaje multitudinario en Elgoibar, su pueblo. 

Otegi, a su salida del centro penitenciario de Logroño

Otegi, a su salida del centro penitenciario de Logroño Efe

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Arnaldo Otegi ya se ha estrenado como probable candidato de la izquierda abertzale en las próximas elecciones autonómicas. Ha sido este martes por la tarde en su localidad natal, Elgoibar (Guipúzcoa). Allí le han recibido cientos de vecinos al grito de "independencia". El dirigente de la antigua Batasuna ha pedido a los congregados que sonriesen "porque vamos a pelear y si peleamos, ganaremos".

Entre otras cosas, el líder de Sortu ha afirmado que "las únicas puertas giratorias" para los independentistas son "las de la cárcel" y que la "casta" actúa contra ellos porque son "peligrosos". Tras una sesión de "bertsos", txalaparta y un arresku, Otegi se ha hecho con el estrado y, aunque ha dicho estar un poco "desentrenado", ha ofrecido a los asistentes un mitin en toda regla.

El acto, que ha sido seguido por unas 2.000 personas en la plaza principal de la localidad, ha contado con la presencia de la plana mayor de Sortu, con Pernando Barrena, Rufi Etxeberria y Joseba Permach a la cabeza, acompañados, como por la mañana en Logroño, por los dirigentes de la CUP David Fernández y Ana Gabriel.

IGLESIAS Y RIVERA CHOCAN EN TWITTER

Antes de este acto celebrado por la tarde, la salida de prisión de Otegi había generado un debate entre Pablo Iglesias y Albert Rivera. El primero ha celebrado la noticia y el segundo le ha respondido. El líder de Podemos decía en Twitter que "la libertad de Otegi es una buena noticia para los demócratas. Nadie debería ir a la cárcel por sus ideas". Y el presidente de Ciudadanos ha contestado que "Otegi fue condenado por la Justicia por pertenencia a banda armada. Encarcelado por sus ideas está Leopoldo López". Durante casi todo el día, las noticias relacionadas con Otegi han sido tendencia en la conocida red social.

SU SALIDA DE PRISIÓN

El dirigente de la antigua Batasuna había abandonado por la mañana la cárcel de Logroño. Y nada más recobrar la libertad, reivindicaba su condición de preso político. “Hoy sale un preso político de una cárcel española”, ha pronunciado entre los aplausos de unas doscientas personas que se han concentrado junto al centro penitenciario para darle la bienvenida.

La prueba de su condición de "preso político", a su juicio, era el enorme despliegue de medios de comunicación que esperaban su salida y apuntaban su cámara hacia el dirigente abertzale, algo que no pasa cuando abandonan la cárcel los presos sociales, o son “expulsados” los inmigrantes, o desahuciada “la gente humilde”. Tampoco ocurrió este domingo cuando dejó la cárcel de Zaballa en Álava el preso de ETA Joseba Urrosolo Sistiaga, un “arrepentido” de la organización armada, expulsado del colectivo EPPK de presos, que ha seguido la llamada “vía Nanclares” de reinserción y a quien sólo le esperaban unos cuantos familiares y unos pocos periodistas, pero ningún cargo ni militante.

Otegi, a su salida del centro penitenciario de Logroño

Otegi, a su salida del centro penitenciario de Logroño Efe

SU PROYECTO

Su proyecto continúa siendo el de antes de lo que encarcelaran y está marcado por el giro estratégico fijado en la ponencia Zutik Euskal Herria, donde los herederos de Batasuna comenzaron a apartarse de la violencia. Tras agradecer a sus compañeros por haber perseverado en la “apuesta por la paz” por la que le “encarcelaron”, ha dejado clara su prioridad. “La paz es el camino pero en ese camino hay que llevar la apuesta hasta el final y eso es lo que me propongo hacer con todos y todas vosotras”, ha indicado.

No ha dicho mucho más salvo que aún es pronto para hablar del “morbo” sobre su candidatura a lehendakari, que antes tendrá que ser refrendada por las bases, pero que nadie en la coalición de EH Bildu discute. “El mejor lehendakari, el mejor alcalde [es] el pueblo” ha subrayado.

Otegi ha salido de la cárcel de Logroño a las 8,55 horas. Muy sonriente, puño izquierdo en alto y a paso rápido se ha dirigido hacia la salida donde le esperaban familiares y amigos con ikurriñas y banderas a favor de los presos vascos. Llevaba una bolsa azul, roja y blanca, en la que se leía Sudáfrica –se le ha comparado con Nelson Mandela- y vestía un atuendo habitual en él -en eso tampoco ha cambiado-, un tres cuartos negro, un vaquero y una camiseta.

El primer abrazo ha sido para su hijo Hodei y luego ha repetido el gesto con el resto de su familia más cercana; su hija, Garazi; su mujer, Julia Arregi, y su padre, Ascensio Otegi. Dirigentes de Sortu y de EH Bildu, militantes y simpatizantes, una nutrida representación catalana de ERC y un grupo de miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) han acompañado sus primeros momentos de libertad con gritos de Independentzia, Euskal Presoak Etxera (presos vascos, a casa), y Jo ta ke, irabazi arte (Dale duro hasta la victoria). El lema de Presoak kalera, amnistía osoa (presos a la calle, amnistía total) también se ha oído pero con menos ímpetu.

Todos querían saludar al dirigente abertzale y a Otegi le ha costado recorrer los escasos doscientos metros hasta el lugar donde Sortu ha improvisado un pequeño escenario, donde Otegi ha sido homenajeado con un aurresku y un ramo de flores.

La espera había sido larga y fría ante la cárcel de Logroño. Antes del amanecer ya esperaban las cámaras y poco a poco se han ido incorporando tanto dirigentes tradicionales de la izquierda abertzale como los de la reciente generación que integran Sortu. Pernando Barrena, Tasio Erquizia, Rufi Etxeberria, Pablo Gorostiaga, Hasier Arraiz – de baja parlamentaria por paternidad- , Mirez Zabaleta –encarcelada igualmente por el caso Bateragune- han recibido a Otegi. También lo han hecho líderes y parlamentarios vascos de EH Bildu, como Peio Urizar (EA), Rebeka Ubera (Aralar) y Óskar Matute (Alternativa); e Iker Casanova y Belén Arrondo, de Sortu; el abogado de la izquierda abertzale Iñigo Iruin y el músico vasco Fermín Muguruza, que esta tarde actúa en el recibimiento de Elgoibar.

Ha habido una nutrida representación catalana de ERC, compuesta por los senadores Mirella Cortés, Bernat Picornell, Josep Rufá y Santiago Vidal. También ha estado el cantautor Lluis Llach, parlamentario de Junts Pel Sí, y los dirigentes de la CUP David Fernández y Ana Gabriel. La relación de EH Bildu con los independentistas catalanes es muy estrecha, tanto que su proposición de ley de consultas presentada en el Parlamento Vasco es una copia casi idéntica de la presentada en Cataluña por el Gobierno de Artur Mas.

Finalmente ha destacado la presencia de un grupo de doce miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores, con su portavoz y secretario general al frente Óscar Reina.

El sentir general de los congregados coincidía en destacar la “injusticia” cometida con Otegi, condenado a prisión “por su apoyo al proceso de paz” y no por lo que dicta la sentencia. “La decisión fue política, no judicial”, ha exclamado Urizar preguntado por un medio de comunicación. El secretario general ha dicho también lo que todo el mundo sabe; que Otegi, secretario general de Sortu, a quien el partido le guarda el puesto, es “la persona que más apoyo suscita” para ser candidato a lehendakari. Él dijo que estaba dispuesto y “no va a haber ningún problema”. Tendrán que decidirlo las bases, pero todos parecen conocer el sentido de su decisión. Tras la liberación de Otegi se abre ahora una nueva etapa para Sortu y la coalición electoral en la que se integra.

Efe

Otro País Vasco

Mucho ha cambiado en el País Vasco desde que Otegi ingresó en prisión el 13 de octubre de 2009 por orden del juez Baltasar Garzón, acusado de intentar reconstruir la dirección de la ilegalizada Batasuna. Desde entonces, y hasta hoy, ha permanecido recluido en la cárcel de Logroño.

Durante estos seis años y medio el Gobierno vasco ha vuelto a manos del PNV, la izquierda abertzale se ha constituido en un partido ahora sí legal, Sortu, que ha conformado sucesivas plataformas electorales, Bildu y EH Bildu, con otros partidos (Eusko Alkartasuna, Alternativa y Aralar) y una formación nueva, Podemos, ha irrumpido con fuerza y distorsionado el mapa político vasco.

Otegi, que ha vivido en prisión el auge de Bildu en 2011 y su posterior declive en 2015, afronta tras su excarcelación el reto de las próximas elecciones autonómicas, previstas para este otoño. Pasará de ser el preso número 8719600510 a convertirse en el candidato a lehendakari de la coalición abertzale, sin otro trámite que su previsible refrendo formal por las bases. En él están depositadas las esperanzas de quienes han visto a Podemos arrebatarles cien mil votos en las elecciones generales del 20-D y perder cinco de sus siete diputados en el Congreso.

La antigua Batasuna confía en él y le ha guardado su puesto. Los dirigentes de Sortu que le han aclamado esta mañana, y que han convertido su excarcelación en una fiesta, le nombraron ya secretario general de la formación estando en prisión y ahora aspiran a que lidere Abian, el proyecto de actualización en el que se hallan inmersos.

El proceso, sometido a debate interno, se articula sobre un documento en el que se constata la necesidad de girar hacia un nacionalismo social y no únicamente independentista, adaptado a las transformaciones impuestas por el cese de la violencia terrorista, la crisis económica y la fuerte competencia que la formación morada , defensora del derecho a decidir, representa en el ámbito de la izquierda vasca. No hay marcha atrás en la apuesta que los desvincula de la violencia, pero subsiste el problema de los presos y hay pequeños grupos de movimientos pro amnistía que no aceptan la estrategia oficial de propiciar reinserciones individualizadas.

Otegi se encuentra ante una nueva coyuntura política , externa e interna, pero también ante una sociedad dispuesta a enterrar rápidamente a ETA desde que la organización terrorista abandonara las armas en 2011. Su liderazgo es indiscutible, ha sido el principal referente de la izquierda abertzale durante dos décadas, pero su pasado tan ligado a la existencia de la banda armada, plantea dudas en algunos analistas políticos cuando se trata de mirar hacia el futuro.

Una vida ligada a ETA

La vida de Arnaldo Otegi (Elgoibar , Gipuzkoa, 1958) está ligada a la organización terrorista desde su adolescencia. Ha estado en prisión varias veces, una por su participación en un secuestro, y ha sido procesado en distintas ocasiones por pertenencia a banda armada y apología del terrorismo. Su pasado en ETA no ha impedido que en algunos sectores, más amplios que los de la izquierda abertzale, se le etiquete como un “hombre de paz” y se le compare con Nelson Mandela y Gerry Adams por el giro estratégico hacia el abandono de la violencia que él comandó si bien cuando las FSE mantenían acorralada a la banda armada.

Con menos de 20 años entró a formar parte de ETA político-militar y en 1978 tuvo ya que refugiarse en Francia por su vinculación con un comando responsable de varios atentados y robos. Tras la disolución de ETA-pm en vez de abandonar las armas como muchos de sus compañeros eligió la militancia en ETA militar.

A Otegi se le acusó de estar relacionado con los secuestros de los diputados de UCD Javier Rupérez y Gabriel Cisneros en 1979, pero fue juzgado y absuelto por falta de pruebas aunque otros etarras le incriminaron en sus declaraciones.

El único hecho criminal por el que ha sido condenado tiene que ver con el secuestro del director de la planta de Michelin en Vitoria, Luis Abaitua , al que un comando de ETA retuvo a lo largo de diez días durante ese mismo año. Su hijo mayor Joseba, relataba a Leyre Iglesias de El Mundo el pasado domingo, el calvario que vivió su padre y cómo los secuestradores le obligaron a jugar a la ruleta rusa durante el tiempo que estuvo retenido.

Por su participación en el secuestro Otegi fue condenado a seis años de cárcel y salió en libertad en 1993. Un año después empezaba su carrera en el brazo político del MLNV y se presentaba candidato en la lista de HB al Parlamento vasco. No obtuvo escaño pero muy pronto, en 1995, llegó a la Cámara en sustitución de una parlamentaria condenada por colaboración con ETA .

Su ascenso dentro de la organización abertzale se produjo a partir de 1997 al integrarse en la dirección y convertirse en su portavoz cuando los 23 miembros de la Mesa Nacional de HB fueron encarcelados por la difusión de un video de ETA.

Negociador

Desde entonces lideró todos los movimientos de la izquierda abertzale, con sus sucesivas marcas, y participó tanto en las negociaciones con otros partidos vascos del pacto de Lizarra, en 1998, como en las conversaciones durante la tregua de ETA de 2006 mantenidas con PSE-EE y PNV bajo el aval del Gobierno de Rodríguez Zapatero.

Dos años antes, en 2004, había defendido en el velódromo de Anoeta una propuesta de solución para el conflicto vasco “de manera pacífica y democrática”. Compareció cubierto con un pañuelo palestino y una rama de olivo en la mano y su imagen dio la vuelta al mundo. Por aquella intervención , como líder ya de Batasuna, fue acusado de enaltecimiento del terrorismo pero la Audiencia Nacional lo absolvió de este delito en 2010.

A lo largo de los años previos a su última detención por el caso Bateragune su apuesta por el diálogo y la negociación le convirtió públicamente en el hombre capaz de poner fin al terrorismo de ETA desde dentro de la izquierda abertzale.

La Justicia le condenó por tratar de reorganizar la cúpula directiva de la ilegalizada Batasuna en una sentencia muy polémica y discutida por quienes consideran, incluso desde dentro del PSOE, que toda su actividad estaba encaminada, por el contrario, a alumbrar un nuevo proyecto político que rechazara y se desvinculara de la violencia , actualmente representado por Sortu.

En sus seis años y medio de estancia en prisión, Otegi ha recibido por ello numerosas muestras de apoyo y se han sucedido una serie de campañas en favor de su liberación con proyección internacional.