CASO NÓOS

Primer acusado fuera del banquillo: Miguel Tejeiro pasa de 11 años de cárcel al archivo

El secretario del Instituto Noos se salva del juicio después de que Manos Limpias haya retirado la acusación.

Miguel Tejeiro en el centro junto a su hermano Marco Antonio y  su abogado entrando en  los juzgados de Palma

Miguel Tejeiro en el centro junto a su hermano Marco Antonio y su abogado entrando en los juzgados de Palma

Comienza la cuenta atrás para que arranque el juicio por el 'caso Noos' y ya hay algunas bajas. En estos días previos al inicio de la declaración del primer acusado el próximo martes podrían darse algunos pactos para que algunos de los acusados vean rebajada su pena. Sin embargo, el primer movimiento no ha venido como consecuencia de ningún pacto, sino que la acusación popular, representada por Manos Limpias, que ha decidido en el último momento retirar la acusación para Miguel Tejeiro, ex secretario de la Junta Directiva del Instituto Noos, y acusado como cooperador necesario de todos los delitos de Iñaki Urdangarín y Diego Torres.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL de fuentes jurídicas, el sindicato presentó este miércoles un escrito en la Audiencia Provincial de Palma pidiendo que Miguel Tejeiro pasara de la condición de acusado a testigo. Sobre el cuñado de Torres sólo pesaba la acusación de Manos Limpias, dado que ni la Fiscalía Anticorrupción, ni la Abogacía del Estado ni ninguna otra acusación pedían ninguna pena para él. En el escrito presentado por la abogada de Manos Limpias, Virginia López-Negrete, explica que retiran la acusación de Tejeiro "en aras a una elemental economía procedimental". La acusación rebaja además la petición de penas para el hermano de éste, Marco Antonio Tejeiro, al aplicarle un atenuante por confesión.

Una vez que la acusación popular le retira la acusación, Tejeiro queda fuera del banquillo de los acusados y por tanto ya serían 17 en vez de 18 los acusados. Ahora, el tribunal tiene que dictar una resolución en el que acuerde el archivo de la causa respecto de él. El hermano de Ana María Tejeiro era uno de los cuatro encausados que la Fiscalía Anticorrupción no acusaba. Junto a él, están la infanta Cristina de Borbón, el ex vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau, y el abogado Salvador Trinxet.

Pidió que se le aplicara la 'doctrina Botín'

Todos ellos solicitaron el pasado 11 de enero, durante la primera vista oral dedicada a las cuestiones previas, quedar fuera del juicio por la falta de legitimación de la acusación popular una vez que la Abogacía del Estado ni la Fiscalía les acusaban. En el caso de Tejeiro se enfrentaba a una pena de diez años y diez meses de cárcel como cooperador necesario de los delitos de prevaricación, malversación, fraude, tráfico de influencias, falsedad, estafa y falsificación.

Su abogado, Cristobal Martell, ya había pedido la anulación de todos los cargos alegando que Manos Limpias “hace un festín punitivo” en su escrito de acusación “vacío, radicalmente inexistente e ineficaz, toda vez que no hay un sustrato fáctico de la acusación”.

“Estrategia procesal”

Según fuentes de la acusación popular, la decisión de dejar fuera a Tejeiro forma parte de una “estrategia procesal” de cara al juicio que comienza este martes y está previsto que dure hasta junio. Manos Limpias va a liderar la acusación a la infanta Cristina de Borbón, para quien pide ocho años de cárcel como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales.

En estas fechas ha habido acercamientos de varios acusados a la Fiscalía Anticorrupción para intentar algún posible pacto para reducir la pena a cambio de reconocer los hechos y devolver el dinero. Sin embargo, estos pactos no tienen validez si todas las partes no están de acuerdo con la reducción de la pena. Otra cosa es que algún acusado decida reconocer los hechos y devolver el dinero sin ningún pacto previo y con el único fin de garantizarse una atenuante en la pena contemplada por ley.

Una “eminencia gris” en Noos

Respecto de Miguel Tejeiro, en el auto de apertura de juicio oral dictado por el juez de Palma José Castro, quedaba reflejado como el cuñado de Torres -socio de Iñaki Urdangarín en el Instituto Noos- era “una especie de eminencia gris que, de una manera u otra, siempre se encontraba presente en prácticamente todos los estadíos delictivos que rodearon a la Asociación Instituto Noos de Investigación Aplicada, a Iñaki Urdangarín y a Diego Torres”.

El magistrado recogía en su resolución que Tejeiro fue secretario de la Junta Directiva de Noos y secretario de la Fundación Areté, “comisionado” por Urdangarín y Torres “para que buscara la creación de dos sociedades fiscalmente opacas, una en Belice y otra en Londres”.

A tal fin contactó con Salvador Trinxet, quien a través de su entidad Braxton Consulting S.L. adquirió de un gabinete de abogados de Belice la entidad Blossomhill Assets Inco., que se encontraba inactiva, carente de ubicación física propia, mobiliario, material de oficina ni de trabajadores y algo parecido cabe decir de De Goes Center for Stakeholders Management LTD, “tratándose en ambos casos de empresas fantasmas”.

Según Castro, “fue quien aperturó cuentas en entidades bancarias residenciadas en Andorra, apoderado de otras y tuvo decisiva intervención en la constitución de la entidad Aizoon S.L. auténtica máquina defraudatoria”.

Debía saber las irregularidades

Tejeiro, por el hecho de ser el encargado del área financiera y contable del Instito Noos, “podía o tenía que saber de la existencia de ese giro de facturas falsas y que las mismas permitían a las entidades obtener beneficios fiscales irregulares y al mismo tiempo malversar fondos públicos”.

Es más, Castro le acusaba de ostentar “un claro dominio funcional” de los actos delictivos cometidos por Torres y Urdangarín. “No solo estaba en la entidad origen del dinero y de la actividad, en calidad de vocal, sino que asesoró a Diego Torres para que a través de un experto en fiscalidad internacional – sobre todo porque Miguel no domina el inglés – adquiriesen las sociedades fiduciarias De Goes Center inglesa, a su vez controlada por Blosoomhill Assets INC y fue él quien dio instrucciones a Mario Sorribas para que constituyera la filial español”.

El objetivo de todo eso era “posibilitar el entrecruzamiento de facturas entre ambas para que el dinero procedente del grupo Noos - en el 50% de la participación que en los beneficios correspondía a su cuñado - , pudiera ser transferido al extranjero, ocultando por la existencia de una sociedad matriz en Belice, administrada por un hombre de paja elegido al efecto, la titularidad del dinero que pertenecía a Diego Torres y a su mujer Ana Tejeiro”.