PACTOS POSTELECTORALES

Ciudadanos le cierra a Pedro Sánchez la última puerta para poder formar gobierno

El equipo de Albert Rivera no se mueve ni un ápice de su discurso: votará "no" a un Ejecutivo de PP o de PSOE.

El vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas.

El vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas. Efe

Un acuerdo que empezaba a tomar forma, el de PSOE y Ciudadanos, ha saltado por los aires este domingo. El vicesecretario de la formación naranja, José Manuel Villegas, ha acabado con los rumores con una tajante afirmación: su formación no votará sí a un Gobierno presidido por Pedro Sánchez. En algunos sectores del PP ya se veía esta pinza como viable y se empezaba a estudiar cómo sacar vivo a Mariano Rajoy de esa encrucijada: “Tendríamos que abstenernos o, por el contrario, convocar elecciones”.

Sánchez propuesto este sábado al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, iniciar un proceso de diálogo. Un paso “equivocado”, a juicio de Villegas, “cuando dice que ese diálogo no es para buscar mayorías para formar Gobierno, sino para hablar de la situación política”. Ciudadanos alega que si se sientan a hablar con PP o PSOE es para que se pueda sacar adelante un Gobierno estable para España, “y no para comentar o hacer una tertulia sobre la política actual”.

Un mes después del 20D, el 'no' de Rajoy al Rey el viernes condujo a que la situación se colocara en el mismo punto de partida del día después a las elecciones. En todos los partidos el tiempo apremia y en la sociedad se critica cada vez con más crudeza que los representantes políticos no tengan la voluntad de sentarse a dialogar y pactar. “En un mes no ha habido ninguna negociación, ni por parte del PP ni por parte del PSOE. Y eso se traslada a la ciudadanía, que está harta de personalismos”, critican en círculos de socialistas y populares.

"Flaco favor" al proceso

En la práctica, sin embargo, la realidad indica que ni Mariano Rajoy ha llamado a Pedro Sánchez para ofrecerle ese tentador pacto que los populares dicen que le iba a brindar en la sesión de investidura ni los socialistas han lanzado su oferta a nadie: ni a Podemos ni a Ciudadanos. En su intervención, Villegas ha criticado la actitud de los dos líderes mayoritarios que, a su juicio, están haciendo “un flaco favor tanto al proceso legal establecido como a la monarquía”.

La 'mano derecha' de Rivera cree que los dos partidos mayoritarios se equivocan, y pide a sus mandatarios que se tomen la situación con la seriedad que se merece. “No han estado a la altura, han utilizado un proceso muy serio, que implica a la Casa Real, como es la búsqueda de un candidato para una investidura, solo para defender sus propios intereses”, afeó.

Ciudadanos cree que el candidato del PP, Mariano Rajoy, “ha tirado la toalla” en su búsqueda por encontrar los apoyos suficientes como para poder asumir una sesión de investidura. Pedro Sánchez tampoco ha aprovechado el tiempo perdido y no ha iniciado ninguna ronda de contacto, y no saben qué quiere. “Los acuerdos no caen del cielo. Hay que negociar para obtenerlos”, recordó Villegas.

Cumplir las promesas

La formación naranja ha criticado sin mencionar el triple salto mortal de Pablo Iglesias, al ofrecerse como vicepresidente en un hipotético gobierno presidido por Pedro Sánchez cuando en campaña dijo que jamás lo haría. Villegas ha presumido de que su formación no se ha movido ni un ápice de las promesas que lanzó en campaña. Por eso insisten en que no formarán parte de ningún gobierno que no presida y que no votarán sí a ningún candidato ni del PP ni del PSOE “porque no son los candidatos” propuestos por su formación.

Con este protocolo encima de la mesa, Ciudadanos tiene la voluntad de sentarse en una mesa con las demás formaciones política “porque es nuestra obligación intentarlo”. Si se llega a un acuerdo “podremos abstenernos”, pero insisten en que nunca formarán parte de ningún Gobierno, sea del PP o del PSOE. Un no a una tres días de que el Rey abra la segunda ronda de consultas con los principales líderes con representación parlamentaria y sin un candidato firme a pedir la confianza a la Cámara.