Crisis de deuda

Vuelve la crisis griega: guerra abierta entre Tsipras y el FMI

El Gobierno heleno acusa a Lagarde de empujarle a la quiebra y ella tacha las críticas de “tonterías”.

La directora gerente del FMI rechaza las acusaciones de Atenas

La directora gerente del FMI rechaza las acusaciones de Atenas

Durante los últimos meses se había convertido en una especie de “conflicto congelado”, que pasó a segundo plano sepultado por otros graves problemas de la Unión Europea, como los refugiados, el terrorismo o el Brexit. Pero la crisis de deuda de Grecia amenaza con reactivarse a plena potencia debido al bloqueo del tercer rescate de 86.000 millones de euros que se aprobó en julio. Una parálisis que ha culminado en un cruce de reproches en público entre el primer ministro griego, Alexis Tsipras, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

El detonante del último estallido de la crisis helena ha sido la filtración por parte de Wikileaks de una conversación entre el jefe del departamento de Europa del FMI, Poul Thomsen, y la responsable de la misión para Grecia, Delia Velkouleskou. En el diálogo, que tuvo lugar el 19 de marzo, Velkouleskou asegura que el rescate griego se dirige hacia el “desastre”. No sólo por la resistencia de Tsipras a aprobar los ajustes exigidos, especialmente en materia de pensiones y subida de impuestos, sino también por los desacuerdos dentro de la troika entre el FMI y la Comisión Europea.

El Fondo, dispuesto a abandonar el rescate griego

En la conversación, los representantes del Fondo se quejan de la incoherencia de la estrategia negociadora del Ejecutivo comunitario. Según el FMI, para que el rescate de Grecia tenga éxito es necesario que los acreedores europeos relajen los objetivos de déficit y al mismo tiempo reduzcan la carga de la deuda helena, algo que rechaza Alemania. Sin una profunda reestructuración de la deuda, Atenas debe hacer recortes mucho más duros que los que le pide Bruselas.

En caso de que la UE no acepte sus sugerencias, el organismo dirigido por Christine Lagarde está dispuesto a abandonar definitivamente el rescate griego y así se lo trasladará a la canciller alemana. “Mire, señora Merkel, se enfrenta a un dilema. Tiene que pensar qué es más costoso: seguir adelante sin el FMI (…) o aceptar el alivio de la deuda que nosotros pensamos que Grecia necesita”, afirma Thomsen durante la conversación.

El representante del FMI lamenta que los europeos necesitan la amenaza de una catástrofe financiera inminente para llegar a una solución. “En el pasado, sólo había un momento en el que se tomaban decisiones, y era cuando estaban a punto de quedarse sin dinero y suspender pagos”, denuncia. Este punto de no retorno podría producirse en julio, cuando Grecia se enfrenta a importantes vencimientos de deuda. El riesgo del Grexit se solapará entonces con el referéndum sobre el Brexit del 23 de junio, que según Thomsen paralizará de nuevo las negociaciones.

Lagarde insinúa que Grecia espía al FMI

Tsipras acusa al FMI de buscar la asfixia financiera de Grecia

Tsipras acusa al FMI de buscar la asfixia financiera de Grecia

La filtración de Wikileaks ha indignado al Gobierno griego. El primer ministro Tsipras escribió el sábado una carta a Lagarde en la que expresaba su “profunda preocupación” y cuestionaba la “buena fe” de sus funcionarios. Acusa al FMI de “presionar a Grecia y a otros estados miembros” con la amenaza de una suspensión de pagos con el objetivo de “extraer concesiones”. Las tácticas negociadoras del Fondo “sobrepasan claramente los límites del proceso de negociación”, alega el primer ministro.

La misiva de respuesta de Lagarde a Tsipras ha sido inusualmente dura. Tacha de "auténtica tontería" decir que su objetivo es empujar a Grecia a la quiebra. Además, insinúa que es el propio Gobierno heleno el que ha espiado a los funcionarios del Fondo y filtrado su conversación. “Para que puedan hacer su trabajo, es esencial que sus autoridades garanticen un entorno que respete la privacidad de las discusiones internas (del FMI) y adopten todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad personal”, reclama al primer ministro griego.

Lagarde admite que el Fondo todavía está “bastante lejos” de implicarse en el tercer rescate de Grecia. “El incidente de este fin de semana ha hecho que me preocupe sobre si podemos lograr progresos en un clima de extremada sensibilidad hacia las declaraciones de cualquiera de las partes”, escribe la directora gerente. Pese al intercambio de reproches, Lagarde ha decidido enviar a sus funcionarios a Atenas para seguir negociando.

¿Acuerdo en abril?

Lejos de recular, el Gobierno griego ha vuelto este lunes a subir el tono contra el FMI. “La estrategia de obstruir las negociaciones con el fin de crear condiciones de asfixia financiera en Grecia poco antes del referéndum británico sí que es una gran tontería. Una tontería que todos tenemos que evitar”, critica la oficina de Tsipras en un comunicado de réplica a Lagarde. “La negociación debe concluir de inmediato sin peticiones poco realistas de medidas adicionales que vayan más allá de las recogidas en el acuerdo de julio”, prosigue el comunicado, que además niega que Atenas espíe al Fondo.

En este clima de máxima tensión y desconfianza se han reanudado este lunes en Atenas las negociaciones entre el Gobierno griego y los representantes de la troika. La reforma de las pensiones y del sistema fiscal, el tratamiento de los créditos morosos y la creación de un fondo de privatización son algunos de los principales puntos de discrepancia. El objetivo de la Comisión es alcanzar, antes de fin de mes, un acuerdo que desbloquee el siguiente tramo de ayuda a Atenas.

El pacto es además la condición previa para iniciar las negociaciones sobre la reducción de la deuda griega, según el compromiso firmado por los líderes europeos en julio. No obstante, Alemania sigue considerando que esta cuestión no es prioritaria, según ha dicho el portavoz del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble. Al mismo tiempo, Berlín ve imprescindible que el FMI participe en el tercer rescate griego. Schäuble planteó abiertamente el pasado julio la posibilidad de la salida de Grecia del euro. El escenario del Grexit podría volver a plantearse si las conversaciones entre la troika y Atenas naufragan de forma definitiva.