Manuela Carmena y Celia Mayer.

Manuela Carmena y Celia Mayer. Efe

crisis en el ayuntamiento de madrid

Manuela Carmena fulmina a Celia Mayer de Cultura

La tensión entre la alcaldesa de Madrid y la concejala de Cultura y Deportes acaba con el cese de ésta, que pasará a ocupar la cartera de Igualdad, de nueva creación. La primera edil comunicará en los próximos días quién se encargará del área.

Peio H. Riaño

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, pone punto final a la falta de confianza con la concejala de Cultura y Deportes: ha decidido cesar a Celia Mayer, como adelanta la Cadena Ser. EL ESPAÑOL ha confirmado el relevo, que ha sido más tarde comunicado a los medios por la propia Mayer en una rueda de prensa acompañada de la alcaldesa. Mayer pasará a ocupar ahora la cartera de Igualdad, de nueva creación, la propia Carmena se hará cargo de las competencias de Cultura. 

La relación entre ambas se ha resentido desde los primeros días de la legislatura y con esta decisión, a pocas semanas de la incorporación de Mayer tras su permiso por maternidad, acaba con la tensión vivida en temas capitales como la Memoria Histórica, los titiriteros y Madrid Destino.

Mayer llegó a la concejalía como reemplazo de Guillermo Zapata, destituido por los tuits irónicos publicados en su cuenta personal cinco años antes de prometer su cargo. Para la mayoría de los componentes de Ahora Madrid, esta decisión estaba cantada desde Navidad. Sólo era cuestión de tiempo, cuando Celia se incorporara a su puesto. La propia Mayer explicaba a su entorno que, poco a poco, Carmena ha ido rodeándola de gente del PSOE, como Paca Sauquillo (responsable de la Memoria Histórica). Con el cese, refuerza la figura de Luis Cueto y asesta un golpe simbólico contra las familias de Podemos, que en el Ayuntamiento no controla Manuela. Algunos especulan con la vuelta (improbable) de Guillermo Zapata a la dirección del área.

Mayer llegó a la concejalía como reemplazo de Guillermo Zapata, destituido por los tuits irónicos. Para la mayoría de los componentes de Ahora Madrid, esta decisión estaba cantada desde Navidad

La responsable llegó con la intención de "facilitar el acceso a la cultura abaratando el precio de la taquilla", "establecer políticas de colaboración entre entidades públicas y privadas", "crear una red de bibliotecas móviles en los distritos", "acabar con la opacidad", "entregar los espacios municipales para que la gente que quiera programar con actividades pueda hacerlo", "reformar las normativas de música callejera y rodajes de películas", "corregir la situación caótica de Madrid Destino"... Muchos propósitos que han quedado en el aire con la decisión de la alcaldesa. 

De esta manera, Carmena sigue los pasos de Ada Colau, en Barcelona, que tumbó a Berta Sureda de su cargo y entregó el área a la oposición socialista, con la excusa de la “gobernabilidad”. El PSC descabalgó a Sureda de su puesto y colocó a Jaume Collboni, que entró como segundo teniente alcalde de Empresa, Cultura e Innovación. Al asumir su cargo, Collboni señaló la encrucijada de la situación y la justificación de la entrada de su partido en el poder: “En este momento, u optamos por el cambio o bloqueamos las instituciones”. En los próximos días se verá si Carmena decide seguir los pasos de Colau y entregar la concejalía al PSOE, para garantizar la gobernabilidad de Ahora Madrid al frente del Ayuntamiento.

Memoria Histórica, primer tropiezo

Las guerras culturales desarrolladas en la capital han sido más cruentas. Casi dos años después, Celia Mayer mantenía varios frentes abiertos que desgastaban su imagen y amenazaban su cargo en el Ayuntamiento. Por un lado, la oposición del PP, centrada en frenar la aplicación de la norma de la Memoria Histórica que debería haber puesto en marcha en 2007, mientras gobernó.

Las malas decisiones ejecutadas para limpiar el callejero de los rastros, los restos y los rostros franquistas paralizaron la iniciativa del Consistorio. Primero, con la crisis de la Cátedra de la Memoria Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que terminó rompiendo su contrato con el Ayuntamiento.

Celia Mayer mantenía varios frentes abiertos que desgastaban su imagen y amenazaban su cargo. Por un lado, la oposición del PP, centrada en frenar la aplicación de la norma de la Memoria Histórica

La conclusión la firmó la propia alcaldesa, meses después de polémicas, en una reunión con asociaciones dedicadas a la conservación del Patrimonio: “No quiero saber nada de la guerra y menos de la guerra civil en la Casa de Campo”, dijo. La declaración no oficial de la alcaldesa demostró el perfil bajo que ha impuesto en este asunto

El gol contra los titiriteros 

El error como la programación en Carnavales de titiriteros adultos para un público infantil, tampoco puso las cosas fáciles. Ahora Madrid descubrió que no estaban preparados para frenar el rodillo mediático conservador. La cúpula del grupo municipal reconoce en privado que esa ha sido la peor de las batallas culturales que han tenido que librar desde que llegaron al Palacio de Cibeles.

En Carnavales se encontraron con miles de reuniones llenas de gente sin saber qué hacer ni cómo atajar la crisis. No supieron cómo gestionar la denuncia de la Policía y fue un error no ponerse en contacto con los artistas de la compañía 'Títeres desde abajo', tras la detención y encarcelamiento provisional por enaltecimiento del terrorismo. La propia alcaldesa definió la sátira como “un espectáculo deleznable”. 

Despido en el Teatro Español

Por otro lado, los socialistas han abonado el camino del área con trampas y escollos. El más grave de todos fue la abstención del grupo ante la propuesta del PP de mantener en la dirección del Teatro Español a Juan Carlos Pérez de la Fuente los dos años que le quedaban antes de ser destituido por la responsable de Cultura. Ese día, el director de escena dijo a los medios: “Rectificar es de sabios. Le pido a la alcaldesa que me vuelva a poner. Lo ha dicho el parlamento”. Pero la decisión fue irrevocable.

Tras la negociación con el director de escena, el Ayuntamiento reconoció como improcedente el despido del exdirector del Español. El acuerdo puso fin, tras el pago de unos 50.000 euros de indemnización, al conflicto entre el Consistorio y Pérez de la Fuente, cuyos montajes en el teatro público fueron los más costosos en estos dos años: Pingüinas costó 400.000 euros y recaudó 40.000 euros, la peor taquilla de 2015.

Mal en Matadero

Las diferencias entre la cúpula del gobierno del Ayuntamiento y la responsable de Cultura han aflorado en otros asuntos como la incorporación de la colección Sandretto en Matadero. El propio Luis Cueto, coordinador del consistorio e histórico socialista, lo reconocía en entrevista con EL ESPAÑOL. La cesión de una de las naves de Matadero a la coleccionista italiana para exponer sus fondos fue una decisión de Manuela Carmena. Patrizia Sandretto quería Matadero para su colección y Cultura no. “Ante esta tesitura y ante el impás de seguir buscando otro sitio, la alcaldesa decidió que será Matadero donde vaya la colección Sandretto”, explicó.

El caos de Madrid Destino

Madrid Destino también fue un quebradero de cabeza desde su misma creación para Celia Mayer. La fuga de Santiago Eraso, director artístico de la empresa pública agravó la crisis. Su cargo ha sido amortizado y todo ha quedado en manos de la consejera delegada, Ana Varela. Uno de los empeños originales de Mayer era desvincular turismo de cultura, pero nunca llegó a lograrlo. La parte cultural de Madrid Destino podría quedar en manos de un nuevo cargo de perfil socialista.

Carmena pretende ceder el capítulo turístico a Luis Cueto -Coordinador General, presidente de Ifema, mano derecha y sobrino político de la alcaldesa-, interesado en hacer de las manifestaciones culturales, deportivas, gastronómicas y monumentales elementos de captación turística de la ciudad.