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Potaje de garbanzos con bacalao, receta fácil para principiantes

Potaje de garbanzos con espinacas y bacalao, potaje de vigilia, potaje de Semana Santa, potaje de Cuaresma, da igual como lo llames, está riquísimo.

9 abril, 2020 09:43

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Aunque no hay una única receta para el potaje de garbanzos, ni siquiera para la versión sin carne que se toma en la época de Cuaresma, pues hay zonas en las que las espinacas se sustituyen por acelgas, otras en las que se omite el bacalao, otras en las que se acompaña al potaje de unos buñuelos de bacalao en vez de las típicas tajadas de bacalao desalado, o de unas albondiguillas hechas con huevo y pan rallado, puede o no llevar huevo duro. Un montón de variantes deliciosas del potaje de garbanzos con bacalao y espinacas que os contamos a continuación.

Ingredientes

  • Garbanzos cocidos, 400 g
  • Espinacas frescas, 200 g
  • Bacalao desalado en trozos de bocado, 200 g
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Cebolla, 1 mediana
  • Ajo, 2 dientes
  • Pimentón dulce, 1 cucharada
  • Comino molido, 1 cucharadita
  • Caldo de verduras, 750 ml (o un poco más si no lo quieres muy espeso)
  • Sal

Paso 1

En una olla ponemos a calentar el aceite y sofreímos la cebolla y el ajo picados muy finos con una pizca de sal, a fuego moderado hasta que se doren sin quemarse. Cuando la cebolla esté dorada, añadimos el pimentón y el comino molido, mezclamos bien, apartamos del fuego y reservamos.

Paso 2

Añadimos el caldo de verduras, subimos un poco el fuego hasta que hierva, añadimos los garbanzos en conserva lavados y escurridos y las espinacas bien lavadas. Tapamos la olla y la dejamos a fuego lento durante unos 10 minutos para que se asiente el potaje.

Paso 3

Finalmente, añadimos el bacalao cortado en trozos de bocado y dejamos cocinar durante unos 5 minutos más a fuego lento y destapado. Si vemos que se ha quedado muy espeso, añadimos un poco de caldo. Probamos de sal, y rectificamos si es necesario.

Receta de potaje de garbanzos con espinacas

Esta versión que os propongo es la versión rápida, tirando de garbanzos cocidos en conserva, lo que nos reduce muchísimo el tiempo de preparación de la receta.

Paso 1

En una olla ponemos a calentar el aceite y sofreímos la cebolla y el ajo picados muy finos con una pizca de sal, a fuego moderado hasta que se doren sin quemarse. Cuando la cebolla esté dorada, añadimos el pimentón y el comino molido, mezclamos bien, apartamos del fuego y reservamos.

Paso 2

Añadimos el caldo de verduras, subimos un poco el fuego hasta que hierva, añadimos los garbanzos en conserva lavados y escurridos y las espinacas bien lavadas. Tapamos la olla y la dejamos a fuego lento durante unos 10 minutos para que se asiente el potaje.

Paso 3

Finalmente, añadimos el bacalao cortado en trozos de bocado y dejamos cocinar durante unos 5 minutos más a fuego lento y destapado. Si vemos que se ha quedado muy espeso, añadimos un poco de caldo. Probamos de sal, y rectificamos si es necesario.

Notas

Si prefieres usar garbanzos secos, la receta no varía mucho, simplemente tienes que:

  1. Poner a remojo 250 g de garbanzos secos la noche anterior.
  2. Al día siguiente poner a hervir un litro de agua en una olla con un puerro lavado y cortado en un par de trozos, una zanahoria pelada, dos hojas de laurel y una pizca de sal. Cuando rompa a hervir, añade los garbanzos y déjalos cocer a fuego medio durante unos 90 minutos o el tiempo necesario para que estén tiernos. Tiempo que puede reducirse a unos 15-20 minutos si utilizas una olla a presión o una olla rápida.

A partir de ahí, la receta será la misma que la versión con garbanzos en conserva, con la diferencia de que en vez de caldo de verduras lo que haremos será usar el caldo de cocción de los garbanzos. 

En este caso, la forma más fácil de proceder para no usar dos ollas y ahorrarnos un poco de trasiego, el hacer el sofrito en una sartén y echarlo a la olla de los garbanzos cuando estén tiernos al mismo tiempo que las espinacas.