La Hora del Planeta

Cuando una hora de apagón no es suficiente: cómo ayudar a mitigar el cambio climático

El gesto de 'desenchufar' monumentos y edificios públicos contra el cambio climático no supone en sí un ahorro energético, pero cumple eficazmente otro papel: el de concienciar. 

¿Cómo ahorran en el gasto de las luces nocturnas en las ciudades?

¿Cómo ahorran en el gasto de las luces nocturnas en las ciudades?

La Hora del Planeta es, sobre todo, una campaña de concienciación, un símbolo. No se trata de ahorrar energía durante esos 60 minutos, sino de llamar la atención sobre el poder de gobiernos, empresas y ciudadanos para racionalizar el gasto y contribuir de alguna manera a mitigar el hasta ahora imparable cambio climático.

Lo que comenzó como una campaña de la ONG World Wild Fund (WWF), ideada por la agencia de publicidad Leo Burnett en 2007, se ha convertido en un acontecimiento planetario que cuenta con un privilegiado espacio en los medios de comunicación, sobre todo por el simbolismo de ver cómo los principales monumentos del planeta se apagan durante una hora.

El pasado mes de diciembre, la Cumbre del Clima de París arrancó un compromiso global para tratar de contener el aumento de las temperaturas en todo el mundo - con el objetivo "mantener la temperatura media mundial por debajo de dos grados centígrados respecto a los niveles preindustriales"- mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Fue un paso muy importante, pero no suficiente: es necesario concretar medidas.

"La Hora del Planeta es una campaña de sensibilización y de celebración", comenta a EL ESPAÑOL Enrique Segovia, director de conservación de WWF España. "Es una manera de celebrar los compromisos de todos para luchar contra el cambio climático, es una campaña sencilla en la que intentamos implicar a todo tipo de entidades, empresas, gobiernos y ciudadanos para llamar la atención sobre este problema global".

Es necesario ahorrar energía.

Es necesario ahorrar energía.

Empresas como el operador público feroviario Adif, por ejemplo, se suman a esta campaña apagando la iluminación de las fachadas y de algunos elementos ornamentales en 40 de sus principales estaciones. "Esto no tendrá ningún tipo de repercusión en la circulación ferroviaria", apuntan a EL ESPAÑOL fuentes de la empresa, y añaden: "Más que una medida para ahorrar energía, es un gesto simbólico".

Adif destacan sus principales medidas de ahorro energético dentro de su Plan Director de Ahorro y Eficiencia Energética, creado en el año 2009. "Desde entonces, a través de la ejecución de las acciones contempladas en este Plan, Adif ha conseguido reducir hasta 2015 un total de 69,33 kt de emisiones de CO2 así como 325,26 GWh de consumo energético", afirman.

La Hora del Planeta es, efectivamente, una campaña simbólica. Porque una hora de apagón en las fachadas de ciertos edificios en varias ciudades del mundo no suponen un ahorro real de energía.

Datos

El ejemplo lo tenemos en los anteriores apagones celebrados en España. Según datos de Red Eléctrica de España, la demanda de energía eléctrica registrada al comienzo de la hora del planeta en 2015 apenas disminuyó un 5,7% respecto al consumo energético de un sábado normal (comparado con el sábado anterior).

En otros casos no solo no desciende el consumo energético sino que aumenta. Así sucedió en el apagón del 2014. Para ese año, Red Eléctrica registró un incremento del 4,9% de la demanda real de electricidad.

"Insistimos en que ésta es una campaña de sensibilización, que la gente se sume y lo comunique por las redes sociales, etc", comenta Segovia desde WWF España. Porque, como hemos mostrado, se da la circunstancia de que en algunos años el consumo de electricidad durante esa jornada ha sido superior de un año para otro, a pesar de esta vistosa campaña de "apagón" global. 

Inmaculada Torres vive en Cádiz y este es el cuarto año que se sumará a esta iniciativa. Para esta maestra gaditana es importante unirse a este gesto porque, "si bien es un acto prácticamente simbólico, no deja de ser una reivindicación para intentar concienciar a la gente sobre la repercusión que tiene la actividad humana sobre nuestro planeta".

Además, para esta ciudadana, la experiencia de apagar las luces durante una hora es gratificante y considera que todos tenemos la obligación de cuidar del planeta. "Es un pequeño gesto que todo el mundo puede hacer y que no sale perjudicado", expresa.

Pero para ella, el gesto va más allá. Considera que no solo es importante realizar esta acción una vez al año, sino día a día a través de pequeños gestos. Así, opina que "no se trata de no gastar, se trata de consumir de manera responsable".

Cuando una hora no es suficiente

¿Qué habría que hacer para que se notase realmente un ahorro? "La respuesta es que no es suficiente con una hora", afirma Segovia. "Nosotros lo que nos proponemos es que esta acción sirva sobre todo para que todos nos demos cuenta de que el avance del cambio climático es un asunto importante".

Por ejemplo, un ayuntamiento debería de tener una política clara de eficiencia energética y reducción de consumo que incluyera cambiar las luminarias o utilizar energías renovables en las dependencias municipales, propone esta ONG. "Ya hay consistorios que lo están haciendo", apunta el responsable de WWF. En cuanto a la industria, desde la ONG afirman que sí se están realizando esfuerzos de ahorro, sobre todo por una cuestión de contención de gasto.  

¿Qué podemos hacer para contribuir al ahorro?

¿Qué podemos hacer para contribuir al ahorro?

También apela a los ciudadanos, que "debería de ser conscientes de que hay que reducir el consumo, y no se trata de apagar la luz una hora, obviamente". La lista de sugerencias de Segovia para los particulares es larga: "No hay que dejarse los interruptores de los aparatos encendidos, poner los electrodomésticos en horario valle -que siempre es una medida importante-, intentar contratar energía verde en la medida de lo posible, bajar la potencia eléctrica contratada, usar más el transporte público y dejar el coche en casa".

"Todas estas medidas, para que tengan un impacto, tienen que tener lugar a lo largo del tiempo, por supuesto", puntualiza, y reconoce que la campaña mundial como la Hora del Planeta lo que genera es un gran impacto mediático, una "llamada tente de atención" para transmitir la alerta que supone el calentamiento global de la Tierra.

"Nunca se ha perseguido con esta campaña un ahorro de energía en sí, piensa que se hace en sábado, de 20:30  a 21:30 horas en todo el planeta", recuerda el ecologista, y añade: "Ni es un día ni una hora de alto consumo energético, es un acto muy visual y potente, apagar grandes monumentos genera buenas imágenes a lo largo del mundo y durante todo un día por los diferentes usos horarios", concluye.

Porque, además, el ahorro no debería ser sólo de electricidad, sino de energía. Así, desde las ONG plantean medidas como reciclar y reutilizar los bienes que consumimos, utilizar más el transporte publico, la bici y las piernas para desplazarnos, viajar mejor en tren que en avión, consumir productos locales y de temporada -para reducir los gastos en transporte- y apostar por el mercado de segunda mano. Son pequeños gestos que podemos adoptar los ciudadanos para contribuir a frenar el derroche energético en el que vivimos.