Hacer la maleta puede ser el momento más estresante del viaje, unido a la consciencia de que tienes que ir arrastrando con ella hasta que llegues a tu destino por aeropuertos, estaciones de tren o autobuses, camino del hotel, en una parada para tomar un café...
Según un estudio realizado por la agencia de viajes online Rumbo, sólo decidir qué meter en la maleta provoca situaciones de estrés y agobio a uno de cada cinco viajeros. Ya moverla o pesarla después de cerrar el equipaje, ni hablamos.
Otras investigaciones del Institute for Transport Studies (ITS) de Reino Unido han medido la percepción que tienen los viajeros del paso del tiempo si van cargados o no. El efecto es impresionante: la gente percibe los tiempos de espera o las caminatas entre un 30% y un 50% más largos de lo que realmente son si tienen que arrastrar una maleta.
Cargar con la maleta por todo el aeropuerto es uno de los peores momentos del viaje.
Además, llevar un equipaje relativamente pesado, hace que muchos viajeros muestren rechazo a utilizar el transporte público, actuando como una barrera psicológica a la hora de elegir en qué vamos al aeropuerto o cómo nos desplazamos por la ciudad.
Pero lo peor, sin duda, es el estrés que producen los cambios de medidas y límites de peso entre las compañías de bajo coste a la hora de poder meter una maleta de mano en el avión.
Mientras que algunas líneas aéreas son más flexibles con el equipaje, otras como la aerolínea griega Sky pesan y miden cada maleta y no puede pasar de los 8 kilos. Si no, hacen pagar al cliente multas que, al final de verano, suponen suntuosas cantidades para la compañía y una locura para el viajero.
Cada compañía aérea cambia las normas sobre los kilos y las medidas del equipaje de mano.
Según estudios de AirHelp, este disparate de pesos, medidas y multas provoca una fuerte ansiedad en el 80% de los viajeros, que pasan terror cargando su maleta por la terminal sin saber si va a ser rechazada o no.
Frente a tanto miedo y angustia, cada vez más surgen los viajes libres de equipajes. Hay compañías de transporte como MRW que llevan a tu lugar de vacaciones maletas, material deportivo, de buceo o lo necesario para disfrutar de nuestros hobbies, sea cual sea, de forma cómoda y rápida.
A veces, con tanta multa y tarifa, viajar sin maletas se convierte en la opción más económica, algo que parece darse cuenta cada vez más gente ya que la previsión de esta compañía es que este verano suba un 20% las contrataciones de traslado de equipaje.
Qué mandamos y a dónde
Junto a los clásicos destinos como Baleares, Andalucía o Comunidad Valenciana, que venían asumiendo la mayoría de estos transportes, ahora están surgiendo con fuerza zonas como Galicia, Asturias y Cantabria, muy vinculadas al turismo de naturaleza y que en muchas ocasiones exigen material deportivo que es mejor mandar que cargar.
Dentro del propio servicio, el envío más solicitado es el de maletas y mochilas, siendo la "maleta de 20 kilos" el preferido por la comodidad que supone no tener que tirar de ella y no arriesgarse a pagar exceso de equipaje. Le sigue el transporte de tablas de surf, bicicletas, palos de golf y artículos infantiles, como carritos o cunas de viaje, que son una liberación extra para los viajeros.
En el caso de MRW, el servicio se puede contratar en cualquier oficina de España y Portugal y se puede hacer seguimiento del envío en tiempo real tanto a la ida como a la vuelta.
Precisamente el regreso a casa es otro de los momentos que podemos aprovechar para mandar en el transporte muchos de esos recuerdos de grandes dimensiones o peso que se nos van clavando todo el camino mientras pensamos ¿para qué habré comprado yo esto?
