Desde el inicio de los tiempos conquistar el cielo ha estado presente en el inconsciente colectivo de la humanidad. Julio Verne o los hermanos Méliès dieron forma a ese sueño en sus relatos y primeras películas.
Hoy, estamos más cerca que nunca de salir de la estratosfera, con total seguridad y sin una preparación previa digna de los astronautas.
EOS X Space es el otro gran operador español en la carrera suborbital.
Un sueño que se hace realidad
El mercado global del turismo espacial suborbital y estratosférico se valora en más de 800 millones de dólares en 2026, y crece a un ritmo que ningún analista había previsto hace apenas cinco años.
El perfil del viajero es claro: alto poder adquisitivo, entre 40 y 65 años, y alguien que ya ha agotado el catálogo de los grandes lujos terrenales y busca algo radicalmente inaccesible.
¿Qué experiencia se ofrece en estos viajes? Ascenso lento, sin turbulencias; altitud de entre 25 y 40 kilómetros; vistas de la curvatura terrestre y aterrizaje en paracaídas.
Ninguno promete la órbita, pero todos prometen algo que los cohetes, con su urgencia y su violencia mecánica, no pueden dar: tiempo. Tiempo para contemplar nuestro mundo desde otra perspectiva.
La empresa francesa Zephalto, creada por el ingeniero aeroespacial y piloto Vincent Farret d'Astiès, es otra firme candidata a conquistar la estratosfera.
A los confines de la atmósfera, en globo
Un globo de helio del tamaño de un estadio de fútbol, una cápsula presurizada, cabinas privadas de diseño futurista, tú y tu acompañante. No hace falta nada más.
Los ventanales revelarán un espectáculo único que cambiará por momentos en cada una de las fases de un vuelo que dura seis horas. Una propuesta que redefine el concepto de lujo: no es lo que tienes, es dónde estás.
Con una tarifa de 180.000 euros, la startup francesa Zephalto, ofrece a los seis pasajeros de su cápsula Céleste una experiencia única: cenar un menú diseñado por un chef con estrella Michelin mientras flotan a 25 kilómetros sobre la superficie terrestre.
Allí donde el cielo cambia de azul a negro, donde la atmósfera se convierte en una delgada línea luminosa y la Tierra, por primera vez, muestra su desnuda redondez.
Interior de una de las cabinas privadas de Zephalto donde se servirá un menú con Estrella Michelin.
Zephalto no está sola en esta apuesta. Tres compañías lideran hoy el segmento de los vuelos estratosféricos en globo, y las tres tienen previsto iniciar operaciones comerciales entre 2026 y 2030.
La americana World View, con base en Arizona, apunta al segmento algo más accesible del lujo extremo: 50.000 dólares por plaza, con vuelos sobre paisajes icónicos del suroeste estadounidense.
España, en primera fila
La cápsula de EOS X Space, con una gran superficie acristalada, ofrecerá unas vistas únicas durante todo el vuelo.
Los otros dos operadores son, para sorpresa de todos, españoles, ya que nuestro país no está al margen de esta tendencia. Eos X Space, startup fundada en Sevilla en 2020, con sede en Abu Dabi, adquirió Space Perspective convirtiéndose en uno de los actores más relevantes del turismo estratosférico a nivel global.
Su modelo alcanza los 40.000 metros de altitud, en un viaje que definen como una experiencia de glamping en el espacio.
Halo Space apuesta por un diseño moderno y sobrio que no distraiga de lo importante: el espectáculo que se vive fuera.
Por su parte, HALO Space fundada en Madrid, en 2021, compite por esta carrera suborbital y ya han completado con éxito su primer vuelo estratosférico de prueba. Su propuesta añade una capa de sostenibilidad a la ecuación ya que buscan operar con cero emisiones directas durante el vuelo.
El precio por asiento ronda los 164.000 dólares y sus vuelos comerciales despegarán, desde localizaciones en Europa y Oriente Medio. Nunca las estrellas estuvieron tan cerca.
