Existe el estigma, en ocasiones equivocado, de que en Mallorca reina la fiesta y el ajetreo; destino de muchos viajes de estudiantes que culminan su año de estudios en barcos o espacios donde reina la música alta.
Sin embargo, basta con alejarse pocos kilómetros al oeste de Palma de Mallorca para descubrir que relajarse, con plena totalidad, y disfrutar de una gastronomía contemporánea es posible para sentir 'otra Mallorca'.
En plena Cala dels Catalans, se ubica el hotel Hospes Maricel & Spa, bañado por el Mediterráneo y rodeado de un vecindario tranquilo y apaciguado.
Una pequeña calita privada donde echar, sin prisas, el día.
Sin necesidad de check-in
Pensada para parejas o pequeños grupos de hasta cuatro personas, el hotel ha diseñado una experiencia para la que no hacen falta llaves, tarjetas de acceso ni el letrero de "no molestar". La Cozy Experience, permite disfrutar de alguno de los rincones de este hotel de cinco estrellas sin maletas ni viajes.
Contemplada como una escapada para gente de la isla o para turistas deseosos de un día de relax, la experiencia permite sentirte parte de tu propio refugio personal dentro del mismo hotel.
Piscina y mar conectados en el mismo reciento.
La oferta tiene como punto central un espacio privado con una cama balinesa integrada en los exteriores, donde se puede acceder al mar y a la piscina principal del hotel, que incluye además circuitos con spa para darse masajes reconfortantes.
Por otro lado, es posible pasar el día completo para una experiencia más extendida y pausada, pensada de igual manera para parejas o pequeños grupos enfocados en gente de la zona que quiera pasar un día de vacaciones.
El precio oscila entre los 300€ y los 400€ (precios para dos personas) dependiendo del tiempo que se desea estar, siendo el primero de ellos para cinco horas de puro descanso; mientras que el día completo eleva el lujo del día a la noche.
Una intimidad plenamente de lujo.
¿Redondear el día?
Dentro del pack de la Cozy Experience, vienen incluidos una botella de champán Veuve Clicquot y guarniciones de fruta pensada para ser degustada junto a la piscina.
Para quienes desean complementar la jornada, además, con una buena oferta gastronómica, al contratar la experiencia, el hotel ofrece créditos de 200€ y 300€ respectivamente, según la oferta que se escoja. Su uso será admitido para disfrutar de los bares, restaurantes y circuitos de spa del mismo hotel.
Aquí, el desayuno se convierte en todo un ritual.
El restaurante lo regenta el chef José Vicente Tarín, con una cocina de temporada y productos de alrededores que permiten mantener la esencia mallorquina sin salir dentro del lujo.
Aparte de la cocina, el punto fuerte reside en la abierta terraza con vistas al mar para vislumbrar los últimos rayos de sol al atardecer o los primeros momentos diurnos mientras se disfruta del "Mejor Desayuno del Mundo 2004", que se aleja del clásico buffet y convierte a la primera comida del día en un momento prolongado.
