Michel Reybier ha vuelto a hacerlo. El empresario francés que es el rey del superlujo y la privacidad ha creado un nuevo concepto residencial en Florencia basado en la elegancia y la discreción, dos básicos que marcan hasta el nombre de su marca de hostelería: La Réserve.
La última reserva o área protegida en unirse a su colección de residencias privadas con servicios hoteleros personalizados es La Réserve Firenze, en un palacio renacentista, el Palazzo Segni, ubicado en Via Santo Spirito, en el corazón de Oltrarno, el barrio donde viven los florentinos.
De hecho, el margen izquierdo del Arno fue hace siglos el hogar de las grandes familias florentinas y ahora sigue siendo el corazón del arte y la sensibilidad de la Florencia auténtica, donde galerías de arte y terrazas conviven con talleres artesanales y elegantes boutiques.
La reforma de los apartamentos de La Réserve ha llevado cuatro años para mantener el ambiente palaciego y elegante de los espacios.
A pocos pasos del Palazzo Segni podemos encontrarnos la Via Tornabuoni y edificios majestuosos como Palazzo Pitti o monumentos como el Ponte Vecchio.
Los seis apartamentos, concebidos como casas florentinas, disponen de una superficie de entre 180 y 210 metros cuadrados y cuentan entre uno y tres dormitorios con amplitud, privacidad y sobre todo la libertad y la hospitalidad que caracterizan a La Réserve.
Además, el palacio ofrece unos espacios comunes para todos los huéspedes como son un gran salón, una sala de juegos con billar, una biblioteca dedicada a Italia, el arte y el diseño, un gimnasio y un patio a la sombra donde respirar el ambiente especial que siempre se disfruta en la capital de la Toscana.
Cada apartamento dispondrá de un o una ama de llaves que se encarga de que todo esté perfecto en casa, además de encargar el servicio de comida que vayamos a necesitar en la Trattoria Cammillo, un mítico restaurante de Florencia que lleva abierto desde 1945.
Las vistas desde La Réserve Firenze son increíbles para disfrutar de la capital de la Toscana desde arriba.
Cammillo ha estado siempre en manos de la misma familia, los Masiero, desde que lo fundara el boloñés Bruno. De hecho, ahora es Chiara Masiero la que dirige la trattoria mientras que su hermano, Francesco, tiene una granja cercana en la que producen un vino y un aceite espectacular que se puede probar en este local.
Un imprescindible que tenemos que probar en Cammillo es, sin duda, los tortellini, una receta que trajo Bruno Masiero de su Bolonia inicial.
Una restauración de museo
El Palazzo Segni es un impresionante edificio renacentista, con una terraza con vistas increíbles a Florencia que fue adquirido en 2022 por Olivia y Grégory Marciano. La idea de esta pareja siempre fue rescatar el alma de todo lo vivido entre las paredes del palacio y darle una vida a la altura de su historia.
En La Réserve Firenze se mezcla la herencia florentina con la colección de arte contemporáneo de sus propietarios.
Por eso, el acuerdo con Michel Reybier fue instantáneo, ya que ambas partes coincidían en que el lujo tenía que ser exactamente crear esa burbuja de arte, arquitectura y espiritualidad que tiene el Segni.
Para su recuperación, contrataron a los arquitectos de interiores Gilles & Boissier que orquestaron el renacimiento del palacio, revelando la riqueza de su historia.
Durante cuatro años, han trabajado en recuperar los frescos restaurados a mano, techos artesonados, suelos tradicionales de terracota y travertino de Siena que dialogan con obras de arte de la colección personal de los Marciano en perfecta armonía. De hecho, entre las paredes del palacio se ha resaltado la herencia florentina con toques de diseño contemporáneo de una forma natural.
El hotel tiene zonas comunes como un gran salón, una sala de billar y una biblioteca.
Ese mimo en la hospitalidad que busca que cada huésped se sienta como si tuviera una casa en Florencia, se complementan con la figura del Maître de Maison que cada día abre su agenda para compartir la ciudad de una forma casi secreta.
De esta forma, podemos encargar experiencias tan exclusivas como visitas culturales privadas, organizar un partido de tenis entre los olivos de la finca de Olivia y Grégory Marciano, apuntarnos a clases de cocina italiana o aprender a catar un vino y hacer un cóctel.
La Réserve, el grupo que nació en 2003, recibe a sus huéspedes en cuatro hoteles y siete residencias privadas en todo el mundo, con los mismos estándares de calidad y hospitalidad.
Michel Reybier ha apostado por una visión singular de la hospitalidad, creando espacios íntimos y atemporales en la cultura de su entorno y con un objetivo claro: satisfacer la creciente demanda de intimidad, libertad, seguridad y experiencias personalizadas en lugares excepcionales.
