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Madrid hace años que dejó de ser ese Madrid que se asombraba con hoteles superlujosos, de lámparas de cristal de bohemia y terciopelo en cada esquina. Ahora la sofisticación ha ganado peso, alineada más con un estilo urbano que pone al cliente como la medida perfecta de todo.

Y un poco así es Nobu Madrid, el nuevo hotel de la cadena de la que es socio Robert de Niro, que acaba de abrir en la capital su quinto alojamiento en España. Por el camino, hay ya un Nobu en Ibiza, en Marbella, en Barcelona y hasta en San Sebastián.

Madrid es el quinto y para los amantes de la comida japonesa, y sobre todo de su exquisito trato, la espera ha merecido la pena porque Nobu ha elegido una de las mejores esquinas del centro de la capital: en plena calle Alcalá, entre la Plaza de Cibeles y la Puerta del Sol.

La entrada principal de Nobu es para el restaurante, con enormes cristaleras que dejan entrar la vida al hotel. José Salto

En total cuenta con 50 habitaciones y cuatro suites (Zen, Hikari, Yuhi y Nobu) que buscan convertirse en el mejor escenario para sentir la ajetreada vida del corazón de Madrid pero sin perder la calma.

El espacio privado más espectacular del hotel es precisamente la suite Nobu, ubicada en la última planta y con una amplitud de 105 metros cuadrados, que incluye una terraza privada con vistas a los hermosos tejados de Madrid que han inspirado obras de teatro y canciones.

La suite Nobu, de 105 metros, cuenta con una terraza privada con vistas al centro de Madrid. José Salto

Aunque la compañía gestiona actualmente 46 hoteles y 20 residencias de marca, todo el mundo sabe que Nobu nació como un restaurante y con la gastronomía como santo y seña.

De hecho, todo se fraguó ante un plato, el black cod marinado, y tres hombres hablando: el chef Nobu Matsuhisa, el actor Robert de Niro y el productor Meir Teper.

De Niro y Teper eran asiduos del restaurante que el chef japonés tenía en Los Ángeles. Su plato preferido era el bacalao negro marinado que tan famoso ha hecho a Nobu. En cada sobremesa le insistían a Matsuhisa abrir un restaurante en Nueva York o donde él quisiera.

Finalmente, en 1994, el chef cedió y llegaron a un acuerdo para su famoso local de Tribeca. Hoy son 57 en todo el mundo y uno en Madrid.

El restaurante Nobu está situado en la zona noble del hotel, orientado hacia la calle de Alcalá. José Salto

Alcalá, la gran entrada

Que la cocina de Nobu sigue siendo la clave de estos hoteles lo prueba que tardaran casi 20 años en abrir el primer alojamiento en Las Vegas y que en el de Madrid, sea el restaurante el que tiene la entrada principal, acristalada y elegante en la calle de Alcalá, mientras que la recepción se ubica de forma más discreta al girar la calle Cedaceros.

En este Nobu, como ocurre con otros locales del resto del mundo, la carta refleja la cocina fusión japonesa y peruana de la que el chef Matsuhisa es un maestro pero con algún guiño a la gastronomía española como el uso de cecina.

El bacalao negro es el plato más famoso de Nobu y el preferido de Robert de Niro. José Salto

Eso sí, entre nigiris y sashimis, se sigue sirviendo el plato preferido de Robert de Niro, el bacalao negro, con el mismo sabor que tenía en Los Ángeles. Y es quizás uno de los culpables que haya hecho que tengan todo lleno para el servicio de cenas, el único por ahora, desde que abrieron sus puertas.

Además, también existe la opción de pedirlo a la habitación dentro del servicio de habitaciones que diseñó para los hoteles el propio Matsuhisa.

De esta forma, es fácil disfrutar de este increíble plato con las vistas del centro de Madrid y entre impolutas camas vestidas con el único objetivo de mejorar el descanso, cabeceros que parecen abrazarnos y baños inspirados en los rituales japoneses.

Las habitaciones parecen estar diseñadas para generar un estado de paz mental y relajación. José Salto

La madera oscura y las líneas rectas son parte de la decoración que marca Nobu en todo el mundo. José Salto

Pero Nobu restaurante no es la única opción gastronómica del hotel. También podemos pasarnos por el bar, con una colección de sakes increíbles; tomarnos algo ligero en el lobby o subir al rooftop que amenaza con convertirse en objeto de deseo de muchos por las vistas, la comida y el diseño del espacio, obra del Studio Gronda, bajo la dirección de Diego Gronda, cuya relación con el lenguaje Nobu se remonta a su etapa en Rockwell Group, en Nueva York.

En general, el hotel mantiene la coherencia de su imagen con maderas oscuras, líneas sencillas y espacios elegantemente decorados.

El rooftop va a convertirse en uno de los lugares más deseados sobre todo al atardecer. José Salto

El baño conserva las antiguas cajas fuertes del banco que ocupaba este espacio. José Salto

Eso sí, hay dos elementos que llaman a ser la foto de Instagram en muchos perfiles: la llamativa instalación luminosa del bar y la escalera, conocida como The cocoon, y las cajas fuertes del banco que ocupaba este espacio y que se han integrado en el baño como un anclaje a la historia del edificio.