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Las saunas en Finlandia son algo más que una forma de sentirse bien, de desestresarse y de recuperar fuerzas. Tradicionalmente, es un espacio donde todo el mundo se iguala, donde todo se purifica, -de hecho, este espacio se podía usar hasta como paritorio en algunos lugares-, y donde el cuerpo se integra en la naturaleza entre vapor y madera.

De hecho, en un país con algo más de 5,5 millones de habitantes, hay registradas unas 3 millones de saunas, es decir, una instalación para cada dos personas. Las hay grandes, pequeñas, privadas, públicas, asentadas en lugares mágicos y hasta flotantes por el lago o un río con el único objetivo de repartir felicidad.

Pero además, en algunas regiones de Finlandia, como Laponia o los Mil lagos, todavía disfrutan de una tradición invernal que supone un giro más auténtico y exclusivo a la hora de meternos en una sauna: las de hielo, donde los extremos del frío y el calor tienen una fusión más potente.

La sauna de hielo es una experiencia más auténtica y exclusiva que las instalaciones normales en Finlandia.sahanlahti resort's ice sauna.jpg E. E.

Concretamente, en el mayor distrito de lagos de toda Europa, un laberinto de bosques y riachuelos, podemos encontrar estas instalaciones en el Sahanlahti Resort, donde construyen cada invierno estas saunas con bloques de hielo sacados del lago Saimaa, el más grande del país.

El ritual comienza cuando las aguas de este precioso lugar se congelan completamente y un grupo de vecinos y clientes del resort cortan bloques de unos 50 centímetros de ancho y un metro de largo para levantar un iglú sauna que dure todo el invierno. O al menos, hasta que las condiciones meteorológicas lo permitan, es decir, un par de meses.

Estos ladrillos helados se cortan con una sierra directamente de la superficie del lago y se transportan en un tractor hasta el lugar donde se va a levantar la sauna. El resto es un trabajo de encajar piezas y utilizar nieve húmeda para unirlas y asegurarlas. Algo que puede llevar hasta tres días.

Así es el interior de la sauna de hielo en Sahanlahti Resort, junto al lago Saimaa. E. E.

En el interior de estos iglús de un blanco impoluto, se instala una estufa de leña especial que es la encargada de liberar el espíritu de la sauna, el vapor, y unos bancos para sentarse cómodamente a revivir.

La experiencia en estas instalaciones es muy distinta a la de madera tradicional ya que el vapor cálido y húmedo se intensifica en el interior de paredes de hielo y las vistas, con el paisaje violentamente blanco de Saimaa, no tienen comparación.

Además, en el lago se deja un agujero abierto para poder nadar en sus gélidas aguas después de la sauna para vivir un contraste que, según dicen, rebaja la inflamación del cuerpo, reduce el estrés y mejora la calidad del sueño, si te atreves a hacerlo.

A pesar de las paredes heladas, todos los que han probado este tipo de saunas insisten en que el calor dentro es sorprendente y que el vapor muy húmedo hace que el lugar se sienta suave y agradable.

Lo mejor para que fluyan las hormonas de la felicidad y no se derrita el hielo es no utilizarla más allá de una hora. Después hay que salir, recuperar temperatura y volver a entrar en un rato.

Las saunas de hielo suelen durar un par de meses, mientras las temperaturas bajo cero lo permiten. E. E.

Sahanlahti Resort

Entre cabañas de madera, el intenso bosque y el agua corriendo por todos lados, parece que Finlandia sigue siendo el mejor aliado con sus raíces y su naturaleza. Y de esa fórmula mágica disfruta también el Sahanlahti, situado junto al lago y con una playa privada, un puerto deportivo y una sauna de humo.

Además, el lugar es perfecto para pescar, hacer piragüismo y senderismo, si la nieve lo permite, o alquilar una bicicleta para descubrir los tesoros que se ocultan entre un meandro y el bosque. Cuando hace más frío, la opción es coger un equipo de esquí y disfrutar del manto blanco.

Si llegamos allí buscando la sauna de hielo, tenemos que reservar la hora en recepción con sesiones que van desde los 150 euros por persona. Luego podemos disfrutar de la sauna eléctrica con vestuarios y de un baño helado en las aguas del lago, incluido en el paquete.

Sahanlahti Resort es uno de los lugares más auténticos de Finlandia para disfrutar en invierno y en verano. iStock

También hay días especiales de sauna en enero y febrero donde se crean itinerarios saludables para utilizar varias instalaciones y ahí se incluye, igualmente, la de hielo.

Siempre hay que tener en cuenta que antes o después de la sauna conviene pasar por el bar o el restaurante para hidratarse bien. En el resort cuentan con dos locales, Koskivahti y Rantamakasiini, con una cocina finlandesa elaborada a base de ingredientes frescos y locales y vistas panorámicas.