Publicada
Actualizada

Kensington no necesitaba novedades. Bastante tenía con joyas como el Royal Albert Hall, Kensington Palace, Hyde Park, o algunos de los grandes museos de la ciudad, además de kilómetros de fachadas victorianas que forman parte de lo que uno imagina cuando piensa en este barrio. Ah, y el gigante y siempre transitado Harrods.

Mientras Soho, Shoreditch o incluso Notting Hill competían por la última apertura, South Kensington seguía funcionando alrededor de sus instituciones culturales, sus hoteles clásicos, sus restaurantes veteranos y una elegancia como pocas y sobre todo, ajena a las modas. Eso empieza a cambiar. Nuevos restaurantes ocupan antiguas casas, algunos hoteles históricos actualizan sus interiores y, unos kilómetros más al oeste, Olympia da otra dimensión cultural y gastronómica a esta parte de Londres.

The Kensington reviste su lobby

El recorrido puede comenzar en Queen's Gate, una de las grandes avenidas residenciales de South Kensington, a pocos minutos a pie del V&A y del Natural History Museum. The Kensington, cinco estrellas de The Doyle Collection, ocupa siete antiguas townhouses victorianas y conserva buena parte de la sensación de entrar en una gran residencia londinense. Uno pasa el umbral y es recibido por salones conectados entre sí, chimeneas de mármol, techos altos, antigüedades y obras de arte repartidas por todas partes.

Precisamente ahí, en la entrada, es donde se encuentra su novedad más reciente. El lobby acaba de estrenar Sans Soucis, un papel de seda creado a medida por el atelier británico de Gournay para adaptarse a las proporciones del edificio. Su elaboración a mano llevó más de un año.

Las habitaciones y suites del hotel mantienen la estética clásica y residencial de sus antiguas casas victorianas The Kensington

El diseño recupera la chinoiserie, el estilo europeo inspirado durante siglos en China y Asia Oriental. Ramas, aves y vegetación cubren las paredes y prolongan una estética presente también en buena parte de las 116 habitaciones y 30 suites.

Este coqueto hotel boutique tiene muchos más alicientes. Town House funciona como restaurante durante todo el día, donde preparan un excepcional lenguado de Dover y los domingos incorpora el clásico Sunday Roast, mientras que en los Drawing Rooms se mantiene una de las costumbres más británicas del hotel, el afternoon tea, servido cada día.

El hotel ocupa siete townhouses victorianas Billy Bolton

Al caer la tarde cambia bastante el ambiente en K Bar, el bar de cócteles casi escondido en el interior del hotel. Paneles de roble, latón, paredes espejadas, sillones de cuero y sofás de terciopelo crean un espacio más oscuro y animado, con una carta centrada en cócteles clásicos y de autor y servicio hasta última hora.

También hay novedades hoteleras más discretas. En febrero abrió The Kensington Hideaway, con 59 habitaciones y una decoración inspirada en escritores relacionados con el barrio, y en junio llegó Maslow's Kensington, nueva casa de socios y espacio de trabajo en Wrights Lane.

Siguiendo hacia Kensington High Street, el Design Museum inauguró el 2 de octubre Es Devlin: Other Worlds, la primera gran retrospectiva europea dedicada a tres décadas de trabajo de la artista y diseñadora británica. Su trayectoria es difícil de encasillar: escenografía, arquitectura, arte, música y luz, desde instalaciones inmersivas hasta algunos de los escenarios más reconocibles de las últimas décadas.

La muestra reúne instalaciones, películas, dibujos, maquetas y material de archivo e incluye una recreación de su estudio londinense. Puede visitarse hasta abril de 2027 en el edificio del museo, junto a Holland Park.

Las nuevas mesas del barrio

Desde allí, Kensington Church Street conduce hasta Notting Hill Gate, donde empiezan a acumularse algunas de las aperturas gastronómicas más recientes de la zona. Una de ellas es Jackie's Counter, abierta este verano en el número 178 de la calle.

Andy y Nati Perritt, que también dirigen el cercano The Mall Tavern, la han concebido como una luncheonette neoyorquina de barrio. Hay bagels de desayuno, Reuben, salt beef sandwiches, tuna melts, tartas caseras y los clásicos black and white cookies. Está prevista además una segunda vida de noche, con el local convertido en bar de martinis y postres.

Nakimushi ha abierto en una casa victoriana de tres plantas junto a Notting Hill Gate Nakimushi

A pocos minutos, Nakimushi abrió oficialmente el 7 de septiembre en Kensington Mall, prácticamente junto a Notting Hill Gate. Detrás está el equipo de Dorian, EEL Sushi, Supermarket of Dreams y Notting Hill Fish+Meat Shop, que lleva varios años haciendo crecer la escena gastronómica de la zona.

En apenas unas semanas abierto, ya cuelga a diario el cartel de completo. Razones no le faltan. Ocupa una estrecha casa victoriana protegida de tres plantas y tras una fachada color burdeos y un noren japonés, uno se adentra en un espacio de madera clara, parqué, latón y azulejos artesanales, sin ocultar del todo la estructura original del edificio.

El ramen de bogavante escocés y sobrasada es uno de sus platos estrella Nakimushi

Robin Kosuge y Yuji Shimokawa Kelly comparten la dirección de cocina y unen aquí dos proyectos que hasta ahora habían funcionado de forma temporal: Robin's Ramen en la planta baja y, arriba, la línea más gastronómica desarrollada antes en Urchin.

Abajo manda el ritmo de una pequeña tienda de ramen de Tokio: cocina abierta, mesa comunal y servicio rápido. La carta, sin embargo, se permite bastantes cruces de caminos, como el ramen de bogavante escocés con sobrasada, la tempura de maíz con sal de hoja de higuera o un taco de trigo sarraceno con sardina y kanzuri de fresa.

En la primera planta cambian tanto el ambiente como la carta. Apenas 25 comensales y platos como las gyozas de gamba roja y calabacín con umeboshi, la tempura de rape ahumado con remolacha y ponzu de boletus o el lomo de cerdo ibérico a la parrilla con miso de almendra roja.

El nombre de Maggie Jones’s procede del alias que usaba la princesa Margaret para reservar aquí DR

No todo consiste en estrenar direcciones. Maggie Jones's volvió a abrir a finales de 2025 después de dos años cerrado por un incendio y mantiene prácticamente intacto el carácter que lo hizo famoso. Nació en 1964 como Nan's Kitchen. Su nombre actual es el que utilizaba la princesa Margaret para hacer sus reservas cuando acudía con Lord Snowdon. ¿El plan? Mesas de madera, objetos acumulados y platos británicos clásicos... Un restaurante detenido en otro Londres.

El cambio es Olympia

Más al oeste, donde Kensington empieza a encontrarse con Hammersmith, la transformación toma otra escala. Olympia, el histórico recinto de exposiciones junto a Kensington High Street, está en plena reconversión, valorada en unos 1.300 millones de libras que incorporará nuevos hoteles, restaurantes, oficinas, zonas públicas y espacios para música y espectáculos, con Heatherwick Studio y SPPARC entre los estudios implicados.

El Olympia original abrió en 1886 como National Agricultural Hall, pensado para grandes exposiciones agrícolas y espectáculos DR

Parte del proyecto ya funciona. Durante 2026 han abierto espacios gastronómicos, el Hyatt Regency London Olympia y British Airways ARC, una sala con capacidad para 3.800 espectadores que amplía la oferta musical del oeste de la ciudad. Para 2027 está prevista otra de sus grandes piezas, British Airways Theatre, con más de 1500 localidades. Un proyecto que confirma que el cambio en esta parte de Londres va mucho más allá de unas cuantas aperturas.