Del 23 al 25 de octubre, un casco histórico se llenará de puestos de artesanía, personajes de época y espectáculos callejeros con la celebración de su mercado medieval. La cita ocupará varias plazas y calles, de modo que el paseo entre los tenderetes permitirá descubrir también los monumentos del centro.
La programación incluye actividades infantiles y propuestas nocturnas, con margen para repartir la visita a lo largo del fin de semana. Entre una actuación y otra, habrá tiempo para detenerse ante las fachadas, visitar los edificios históricos y sentarse a comer en la ciudad.
Se trata del Mercado Medieval de Plasencia, en Cáceres, organizado por La Fragua de Vulcano. El recinto se extenderá por las plazas de la Catedral, San Nicolás y San Vicente Ferrer, además de las calles Oria y Blanca, del viernes 23 al domingo 25 de octubre de 2026.
La ubicación facilita combinar el mercado con una escapada cultural. Los puestos quedarán repartidos por una zona donde se concentran algunos de los edificios más conocidos de Plasencia, sin necesidad de alejarse del centro para continuar la visita.
La oferta anunciada reúne artesanía y gastronomía, junto con campamentos y exposiciones. La decoración temática acompañará el recorrido, mientras la animación musical y teatral se desplazará por las calles.
Los pasacalles y los personajes de época formarán parte de la propuesta, que también contempla danzas orientales. El formato itinerante permitirá encontrarse con las actuaciones durante el paseo entre las distintas plazas.
Para quienes viajen con niños, la organización anuncia cuentacuentos, juegos y atracciones infantiles. Por la noche habrá espectáculos de fuego, uno de los motivos para reservar parte de la visita para después del anochecer.
Dos catedrales
El conjunto catedralicio es una de las primeras paradas para conocer Plasencia. La ciudad conserva la Catedral Vieja y la Catedral Nueva, dos edificios unidos en los que se pueden apreciar las distintas etapas de su construcción.
La Catedral Vieja comenzó a levantarse en el siglo XIII y presenta elementos de transición entre el románico y el gótico. Su portada y su claustro permiten acercarse a la parte más antigua del conjunto.
La construcción de la Catedral Nueva se inició en 1498. Sus fachadas platerescas contrastan con el exterior de la Vieja, mientras que en el interior destacan las bóvedas, el retablo mayor y el coro tallado por Rodrigo Alemán.
Dedicar tiempo a las catedrales permite ampliar la escapada sin salir del entorno del mercado. La plaza de la Catedral será, precisamente, uno de los espacios ocupados por el encuentro, por lo que ambas visitas pueden encajar en una misma jornada.
El casco histórico
El paseo continúa por la plaza de San Nicolás, otra de las sedes del mercado. Su iglesia y los edificios de alrededor ofrecen una razón para detenerse en este tramo de la ciudad más allá de los puestos.
Entre los palacios del centro sobresale el de los Marqueses de Mirabel, una de las referencias de la arquitectura señorial placentina. También merece una parada el antiguo convento de Santo Domingo, que hoy alberga el Parador de Turismo.
Este edificio conserva el vínculo con su pasado conventual y permite conocer otra parte del patrimonio de Plasencia. Su ubicación en el casco histórico lo integra en el recorrido por las calles y plazas próximas al mercado.
La Plaza Mayor, donde se encuentra el Ayuntamiento, puede servir para hacer una pausa antes de continuar. Es uno de los lugares de encuentro de la ciudad y una parada para quienes quieran alternar las visitas con un rato en una terraza.
El trazado medieval también se reconoce en los restos de la muralla. La Puerta del Sol y el postigo de Santa María son dos de los puntos que permiten seguir la huella del antiguo recinto defensivo.
Fuera de ese recinto, el acueducto añade otra parada al paseo urbano. Construido en el siglo XVI para llevar agua a la ciudad, conserva una sucesión de arcos que muestra una faceta distinta de su patrimonio.
Una escapada más larga
La ciudad puede ser también la base para pasar varios días en el norte de Extremadura. Su situación en la entrada al Valle del Jerte permite combinar la visita al mercado con una salida por esta comarca.
El Valle del Ambroz y La Vera son otras opciones para ampliar el viaje. La elección dependerá del tiempo disponible: una jornada puede dedicarse al casco histórico y al mercado, y otra a recorrer alguno de los destinos del entorno.
Quienes prefieran un plan de naturaleza pueden acercarse al Parque Nacional de Monfragüe, situado entre Plasencia, Trujillo y Navalmoral de la Mata. El paisaje de monte mediterráneo, atravesado por el Tajo y el Tiétar, ofrece rutas y miradores para completar el fin de semana.
Uno de los puntos más conocidos es el Salto del Gitano, un roquedo sobre el Tajo donde es posible observar buitres. En Villarreal de San Carlos se encuentran los centros de información del parque, una parada útil para decidir el recorrido antes de adentrarse en este espacio protegido.
