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Las casas de O Barqueiro se escalonan sobre una ladera que baja hasta el puerto. En otoño, este pequeño pueblo de las Rías Altas permite combinar un paseo junto a la desembocadura del Sor con una excursión por los miradores de la costa.

Situado en el municipio coruñés de Mañón, conserva su carácter marinero y sirve como punto de partida para conocer Estaca de Bares y los acantilados de Loiba. Una escapada que puede organizarse en un día o repartirse durante un fin de semana.

El puerto es un buen lugar para comenzar. Desde el muelle se aprecia la disposición de las viviendas, con fachadas de distintos colores, mientras las calles que suben por la ladera ofrecen otras perspectivas de la ría.

El paseo puede continuar hasta los puentes sobre el Sor antes de parar a comer. Para la tarde quedan las visitas al entorno, aunque en octubre conviene organizar los desplazamientos para llegar a los miradores con luz natural.

Los puentes del Sor

Tres puentes cruzan la desembocadura y conectan las provincias de A Coruña y Lugo. El más antiguo, conocido como A Ponte Vella, abrió en 1901 y constituye uno de los elementos más reconocibles del paisaje de O Barqueiro.

Su construcción permitió pasar de una orilla a otra sin recurrir a la barca que transportaba personas y mercancías. Ese oficio explica el nombre del pueblo y recuerda una época en la que cruzar la ría dependía de un barquero.

El puente metálico forma parte del recorrido del Camino Natural de la Ruta del Cantábrico. Acercarse a él permite ampliar el paseo y contemplar el estuario, con los otros dos puentes junto a la estructura histórica.

El puerto de Bares

El patrimonio de la escapada continúa en O Porto de Bares, un núcleo distinto de O Barqueiro situado en el mismo municipio. Allí se encuentra O Coído, un gran dique formado por bloques de piedra que protege el pequeño puerto.

Su antigüedad ha dado lugar a distintas interpretaciones. Federico Maciñeira defendió un origen fenicio, mientras que investigaciones posteriores han propuesto una construcción romana vinculada a la actividad pesquera del entorno.

Los restos de una villa romana y de instalaciones de salazón documentados en Bares apoyan la presencia romana en la zona. No permiten, por sí solos, fijar una fecha exacta para el dique ni afirmar que todas estas estructuras funcionaran al mismo tiempo.

La visita ofrece otro paseo junto al mar, entre el muelle y la playa, antes de continuar hacia el extremo norte de la península.

Faro y acantilados

Estaca de Bares es una de las principales excursiones desde O Barqueiro y tiene un atractivo añadido en otoño: el paso de aves migratorias. Según Turismo de Galicia, entre septiembre y diciembre se concentra especialmente este movimiento en el cabo.

El punto más septentrional de la península ibérica separa las aguas del Atlántico y el Cantábrico. Acercarse al faro permite contemplar este tramo de costa y dedicar parte de la visita a observar las aves

El puerto de O Barqueiro. E.E.

El antiguo semáforo marítimo ofrece otra perspectiva del litoral. Para recorrer los senderos del entorno conviene llevar calzado con buen agarre y una prenda que proteja del viento, y adaptar el paseo a las condiciones del día.

Hacia el oeste, en el municipio de Ortigueira, aparecen los acantilados de Loiba. El mirador de O Coitelo alberga el conocido "banco más bonito del mundo", con vistas a un litoral de rocas, playas y entrantes modelados por el mar.

La zona cuenta con tramos del Camino Natural de la Ruta del Cantábrico, una opción para quienes quieran dedicar más tiempo a caminar. El mirador permite disfrutar del paisaje sin realizar una ruta larga.

Otra excursión cercana lleva a O Fuciño do Porco, en O Vicedo. Sus pasarelas de madera recorren punta Socastro, a la entrada de la ría de Viveiro, con escaleras y vistas sobre los acantilados.

Antes de desplazarse conviene consultar las condiciones de acceso en su web oficial, ya que la visita está sujeta a regulación y puede requerir reserva según la época.

Comer junto al puerto

La cocina marinera completa la visita a O Barqueiro. El pescado y el marisco tienen presencia en los restaurantes del pueblo, donde la parada para comer puede encajar entre el paseo por el muelle y las excursiones de la tarde.

Entre los establecimientos situados frente al puerto está O Forno, en la avenida del Muelle, cuya oferta incluye pescados, mariscos y platos como el bonito en rollo o el pulpo. Conviene comprobar la apertura antes de organizar la comida, especialmente fuera de temporada.

Cómo llegar

O Barqueiro dispone de estación en el corredor ferroviario de ancho métrico que recorre la costa entre Ferrol y Asturias. Los horarios deben consultarse para la fecha del viaje antes de planificar una excursión en transporte público.

En coche, la carretera AC-862 permite acceder desde el entorno de Ortigueira y continuar hacia O Vicedo y Viveiro. Es también la opción más práctica para combinar el paseo por el pueblo con las visitas a Bares y Loiba.