Publicada

Hay barrios que se reconocen por sus plazas, sus edificios o sus calles. En este rincón de Granada, sin embargo, buena parte de la vida sucede bajo tierra, detrás de fachadas que apenas dejan imaginar todo lo que esconden.

Esta vez queremos acercarte al Barrio de las Cuevas de Guadix, uno de los paisajes urbanos más singulares de Andalucía. Sus cerros arcillosos están salpicados por puertas, ventanas y cientos de chimeneas encaladas que parecen brotar directamente de la tierra.

Guadix está considerada la "Capital Europea de las Cuevas" y reúne más de 2.000 viviendas subterráneas habitadas, según el Ayuntamiento. Un modo de vida que, lejos de pertenecer únicamente al pasado, continúa formando parte de la ciudad.

Casas dentro de la montaña

Las viviendas fueron excavadas a mano en los cerros de arcilla. Los llamados picadores comenzaban creando un espacio principal y, desde allí, iban abriendo las diferentes habitaciones directamente en el terreno. El resultado sorprende especialmente por su temperatura. La propia tierra funciona como aislante y permite que el interior de las cuevas permanezca aproximadamente entre 18 y 20ºC, tanto frente al calor del verano como durante los meses fríos.

Sobre los cerros aparecen sus características chimeneas blancas. Además de permitir la salida del humo, forman ese peculiar bosque de pequeñas torres que ha terminado convirtiéndose en la imagen más reconocible del barrio.

Una historia bajo tierra

Aunque Guadix tiene una larga tradición troglodita, el desarrollo de este hábitat está especialmente relacionado con el periodo posterior a la conquista cristiana, cuando diferentes grupos encontraron refugio fuera de la ciudad monumental. Ayuntamiento de Guadix

Una buena forma de comprender cómo era aquella vida cotidiana es entrar en el Centro de Interpretación Cuevas de Guadix, instalado precisamente dentro de antiguas viviendas y donde todavía se conserva su distribución tradicional. Ayuntamiento de Guadix.

Guadix. iStock

También resulta singular la Ermita Nueva o Cueva de la Virgen de Gracia. El templo está excavado en la tierra y su origen se encuentra en una antigua cueva utilizada como tahona o panadería.

La visita también puede continuar alrededor de la mesa. Entre los platos más tradicionales de Guadix aparecen las migas de pan, acompañadas por otras recetas contundentes como las papas a lo pobre, las gachas o el choto al ajillo y la olla de San Antón.

El pan tiene igualmente un lugar especial en la cocina accitana. Aunque muchos establecimientos se han modernizado, todavía existen hornos que mantienen la cocción con leña y elaboraciones con masa madre siguiendo técnicas heredadas de generaciones anteriores.

Tortas de manteca, roscos de vino o tortas de chicharrones completan una tradición gastronómica especialmente apetecible cuando las temperaturas comienzan a bajar.

Miradores entre chimeneas

Una de las mejores maneras de recorrer el barrio es simplemente caminar por sus caminos irregulares y subir hacia sus miradores. Desde el Mirador del Padre Poveda se aprecia la particular sucesión de cerros, chimeneas y fachadas excavadas.

Después merece la pena acercarse al Guadix monumental. La Alcazaba, levantada sobre la ciudad, ofrece vistas hacia la vega, Sierra Nevada y el paisaje que rodea las cuevas. Andalucía

Así, lo que desde lejos parece un conjunto de pequeñas fachadas blancas esconde bajo tierra casas completas, templos, antiguos hornos e incluso alojamientos. Un barrio donde la montaña no rodea las viviendas: forma parte de ellas.