Cambiar durante unos días el ritmo de la ciudad por el silencio de la montaña es uno de los grandes atractivos de las escapadas por el interior de Asturias pero ¿y si no se tratara solo de una escapada? La realidad es que cada vez más personas se plantean en España dejar atrás el ritmo de la ciudad para vivir rodeadas de naturaleza.
Una posibilidad que el auge del teletrabajo ha hecho cada vez más accesible y que vuelve a poner el foco en esos pequeños pueblos y aldeas rurales como los que todavía se conservan en Asturias.
Precisamente, en plena zona central del Principado se encuentra un singular conjunto situado a 830 metros de altitud, rodeado de naturaleza y formado por varias viviendas, amplios terrenos y construcciones tradicionales, con varias de sus casas ya rehabilitadas y listas para entrar a vivir.
La propiedad, puesta a la venta en el portal de Aldeas Abandonadas, cuenta con siete casas, un hórreo y diferentes almacenes y anexos. Tres de las viviendas están completamente rehabilitadas y suman 306 metros cuadrados, mientras que el conjunto dispone además de una finca rústica de 9.500 metros cuadrados. Todo ello ha salido al mercado por 495.000 euros.
Tres casas rehabilitadas
Uno de los principales atractivos de esta propiedad asturiana son sus viviendas ya recuperadas y preparadas para ser utilizadas. En total, tres de las casas se encuentran completamente rehabilitadas y alcanzan conjuntamente los 306 metros cuadrados de superficie.
Las viviendas están equipadas con cocinas, baños, habitaciones y salones, por lo que pueden utilizarse sin necesidad de afrontar una rehabilitación integral antes de instalarse en ellas.
Aldea en Asturias.
A estas construcciones se suma una cuarta casa de unos 60 metros cuadrados que también ha sido rehabilitada, aunque todavía quedan trabajos pendientes para finalizar completamente las obras.
El conjunto permite así plantear diferentes usos. Puede convertirse en una gran propiedad familiar en plena naturaleza, pero también ofrece posibilidades para desarrollar un negocio vinculado al alojamiento rural o combinar ambas opciones.
La superficie construida indicada para toda la propiedad alcanza aproximadamente los 580 metros cuadrados.
Otras tres casas para rehabilitar
El conjunto todavía conserva margen para seguir recuperando algunas de sus antiguas construcciones. Además de las viviendas ya acondicionadas, existen otras tres casas pendientes de rehabilitación que suman aproximadamente 214 metros cuadrados.
Su recuperación permitiría ampliar considerablemente el espacio disponible y aumentar el número de viviendas del conjunto. Esta combinación entre casas listas para utilizar y edificios todavía pendientes de rehabilitación es precisamente una de las particularidades de la propiedad.
Casa en venta en Asturias.
Permite comenzar utilizando las viviendas ya acondicionadas mientras se acometen progresivamente las obras en el resto de las construcciones. Junto a las siete casas aparecen además diferentes almacenes y anexos vinculados tradicionalmente a la actividad rural del lugar.
Entre las construcciones de la propiedad aparece también uno de los elementos más característicos del paisaje rural asturiano: un hórreo. Estas construcciones elevadas sobre pilares forman parte desde hace siglos de la arquitectura tradicional del norte peninsular y todavía pueden encontrarse en numerosos pueblos y aldeas del Principado.
Alrededor de las viviendas se extienden diferentes terrenos. La propiedad incluye unos 700 metros cuadrados correspondientes a fincas urbanas y otros 9.500 metros cuadrados de fincas rústicas.
Un rincón desde el que descubrir Asturias
Más allá de las propias viviendas, la ubicación del conjunto permite convertirlo en un punto de partida para descubrir algunos de los grandes contrastes que ofrece Asturias.
Su situación en la montaña de la zona central permite comenzar el día entre paisajes verdes y pequeños núcleos rurales y, tras un trayecto en coche de menos de una hora, acercarse a Oviedo para recorrer su casco histórico, pasear por sus calles y descubrir algunos de sus edificios más conocidos.
En la dirección opuesta aparece otro de los grandes atractivos asturianos: el Cantábrico. La posibilidad de alcanzar la costa en menos de una hora permite combinar en una misma escapada jornadas de montaña con recorridos por playas, acantilados y pueblos marineros.
También es un entorno pensado para disfrutar sin grandes planes. Los paisajes del interior asturiano invitan a recorrer carreteras secundarias, descubrir pequeñas aldeas, caminar entre bosques y detenerse en establecimientos donde probar algunos de los platos más tradicionales de la gastronomía del Principado.
Una combinación de montaña, patrimonio, costa y gastronomía que permite utilizar esta pequeña aldea como refugio rural y, al mismo tiempo, como punto de partida para descubrir algunos de los paisajes que explican por qué Asturias es conocida como un paraíso natural.
