Un mercado al aire libre ocupará durante tres días el centro histórico de una ciudad en la que basta caminar unos minutos para pasar de un acueducto romano a un alcázar. La visita se puede organizar como una escapada de otoño, con tiempo para recorrer sus calles entre las actividades programadas.
El sábado será el día principal. Una comitiva de más de cien personas atravesará el casco antiguo hasta llegar a una catedral, donde se representará la proclamación de Isabel I como reina de Castilla. El mercado permanecerá abierto durante todo el fin de semana.
La cita es en Segovia, del viernes 2 al domingo 4 de octubre de 2026. La Plaza de los Mercaderes se instalará en el entorno de la Plaza Mayor. Desde allí, el Alcázar y la Catedral quedan dentro de un recorrido a pie que permite combinar el mercado con los principales monumentos de la ciudad.
El mercado medieval
La Plaza de los Mercaderes recreará un antiguo espacio de compraventa con más de veinte puestos ambientados en la Edad Media. Ofrecerán productos y artesanía local, y habrá un tiovivo de madera para los más pequeños. Así figura en el programa de Turismo de Segovia.
El mercado abrirá el viernes 2 y el sábado 3 de 11:00 a 22:00 horas. El domingo 4 se podrá visitar de 11:00 a 21:00 horas. Al situarse junto a la Plaza Mayor, se puede incluir como una parada dentro del paseo por el casco histórico.
El viernes por la noche habrá otro motivo para recorrer el centro. Desde las 20:30 horas, plazas y patios acogerán pequeñas representaciones teatrales gratuitas que recrean escenas anteriores a la proclamación. Entre los escenarios figuran la plaza de la Trinidad, el patio de la Casa de Abraham Seneor y la plaza de San Esteban.
La programación permite llegar por la tarde, pasear primero por los puestos y seguir después las escenas por distintas calles. Para quien se quede hasta el domingo, el mercado ofrece una última oportunidad de volver antes de emprender el viaje de regreso.
La comitiva real
El sábado 3 de octubre, la comitiva saldrá a las 17:30 horas de la plaza de la Reina Victoria Eugenia, situada junto a la entrada del Alcázar. Más de cien participantes, entre músicos y personajes vestidos de época, acompañarán a la futura reina hasta el Enlosado de la Catedral.
El recorrido pasará por la ronda de Juan II, la calle del Socorro, la plaza del Socorro, Martínez Campos y San Frutos antes de llegar a la Plaza Mayor. Se podrá seguir el paso del cortejo desde la calle.
La recreación de la proclamación tendrá lugar después, frente a la Catedral, con dos pases: a las 18:15 y a las 20:15 horas. Esta parte sí requiere entrada, con un precio de 18 euros. Conviene distinguirla del mercado y del recorrido de la comitiva, que se desarrollan en espacios abiertos.
La actriz Amapola Arribas Murillo interpretará este año a Isabel I. La representación recuerda un hecho ocurrido en Segovia el 13 de diciembre de 1474, cuando fue proclamada reina de Castilla. La ceremonia histórica tuvo lugar en la antigua iglesia de San Miguel; la recreación de este octubre se celebrará en el Enlosado de la Catedral.
El domingo en Segovia
El domingo 4, el mercado abrirá de nuevo por la mañana. Entre las 11:00 y las 14:00 horas se celebrará Los caprichos de la reina: el secreto del mercado, una gincana teatralizada en la que los participantes deberán encontrar pistas y superar pruebas entre los puestos.
Esta actividad tiene una entrada independiente. Según el programa, desde el 28 de septiembre cuesta 9 euros. A las 12:15 horas está previsto otro cortejo, esta vez con Isabel ya proclamada reina, que partirá del entorno de la Catedral hacia la iglesia de San Miguel y terminará en la plaza de la Merced.
Fuera de los actos, la escapada se presta a recorrer Segovia desde la plaza del Azoguejo, a los pies del Acueducto. La Calle Real sube desde allí hacia la Plaza Mayor y la Catedral, entre fachadas de esgrafiados, comercios y plazas históricas.
Desde la Catedral, el paseo puede continuar por la calle Marqués del Arco y el barrio de las Canonjías hasta el Alcázar. Es el mismo eje monumental que habrá recorrido la celebración, esta vez a un ritmo más tranquilo y con margen para detenerse en sus calles.
