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Los mercadillos ambulantes continúan siendo una buena alternativa para quienes buscan combinar compras, paseo y ambiente local en una misma mañana.

Además de ropa o complementos, muchos de ellos permiten encontrar productos de alimentación, artesanía y artículos para el hogar entre decenas de comerciantes.

Uno de los más conocidos del norte de Portugal se celebra todos los miércoles y destaca especialmente por sus dimensiones.

Se trata del mercadillo de Valença do Minho, que reúne a más de 200 vendedores y se encuentra muy próximo a la frontera con Galicia.

Su ubicación lo convierte en una escapada habitual para quienes llegan desde Vigo y otros puntos del sur de Pontevedra.

A las compras se suma la posibilidad de recorrer después el casco histórico de Valença, dominado por una impresionante fortaleza.

Más de 200 puestos

El mercadillo semanal de Valença reúne alrededor de 230 vendedores distribuidos en una superficie cercana a los 21.000 metros cuadrados.

El recinto está pavimentado y cuenta con zonas arboladas, bancos, alumbrado y diferentes servicios para facilitar la visita.

Uno de sus grandes atractivos es precisamente la variedad de productos disponibles.

Entre las diferentes paradas aparecen ropa, calzado, textiles, complementos y bisutería, además de artesanía y artículos de decoración.

También existen espacios dedicados a la alimentación, con productos frescos, vinos, dulces, aperitivos y otras especialidades portuguesas.

La oferta se completa con plantas, pequeños muebles, herramientas y diferentes artículos para el hogar.

Junto al recinto existe además una amplia zona de estacionamiento que ronda los 10.000 metros cuadrados, facilitando la llegada en coche.

Para recorrerlo con mayor tranquilidad, resulta recomendable acudir durante las primeras horas de la mañana.

Mercado de antigüedades

Valença cuenta con otra cita comercial dirigida especialmente a los aficionados al coleccionismo.

El Mercado de Antigüedades se celebra el primer domingo de cada mes en el entorno del Mercado Municipal y las calles próximas.

Entre sus artículos pueden encontrarse monedas, postales, muebles, piezas decorativas y diferentes utensilios antiguos.

Es una alternativa diferente al gran mercadillo semanal y otra excusa para acercarse a esta localidad portuguesa.

Qué ver en Valença

Más allá de las compras, Valença conserva uno de los conjuntos defensivos más destacados del norte de Portugal.

La Fortaleza de Valença rodea buena parte del casco histórico y recuerda la importancia estratégica que tuvo durante siglos este enclave fronterizo.

Una de las calles del casco histórico de Valença, en Portugal. E.E.

El recinto fue profundamente reformado durante la Guerra de Restauración portuguesa y conserva bastiones, baluartes y diferentes estructuras defensivas.

Uno de sus accesos más llamativos son las Portas da Coroada, que conducen hacia el interior del conjunto histórico.

Una vez dentro, merece la pena perderse por sus calles peatonales, donde aparecen casas tradicionales, fachadas de azulejos y numerosos pequeños comercios.

También pueden visitarse templos como la Iglesia de San Esteban, la Iglesia de Santa María de los Ángeles o la Capilla del Buen Jesús.

Vistas sobre el Miño

Otro de los grandes atractivos de la fortaleza son sus miradores.

Desde las zonas más elevadas del recinto se contemplan amplias panorámicas del Miño y de la vecina localidad gallega de Tui.

La visita permite así combinar una mañana recorriendo más de 200 puestos con un paseo por uno de los conjuntos históricos más singulares de esta zona fronteriza entre España y Portugal.