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Los últimos días de septiembre todavía dejan numerosas oportunidades para organizar una escapada por España y algunas permiten, además, acercarse a tradiciones y oficios que continúan pasando de generación en generación.

Del 24 al 27 de septiembre, Lorca acogerá FERAMUR 2026, la XLII Feria de Artesanía de la Región de Murcia. Durante cuatro días, el recinto ferial IFELOR se llenará de piezas hechas a mano, demostraciones de oficios y actividades para conocer todo lo que hay detrás de cada creación.

Una feria que reunirá a profesionales artesanos procedentes de diferentes lugares de España y convertirá sus stands en un escaparate de técnicas tradicionales, creatividad y nuevos diseños.

Cerámica, madera y otros trabajos artesanales convivirán con propuestas gastronómicas y productos elaborados a pequeña escala. Una oportunidad no solo para comprar, sino también para conversar directamente con quienes crean cada pieza.

Precisamente ese contacto con los artesanos es uno de los grandes atractivos de la feria. Y es que los visitantes podrán contemplar demostraciones en directo y descubrir procesos que normalmente permanecen escondidos dentro de los talleres.

Talleres y demostraciones

La experiencia irá más allá de recorrer los puestos. FERAMUR contará con talleres participativos, demostraciones de oficios, concursos, desfiles y diferentes actividades dirigidas al público.

La gastronomía tendrá también su propio espacio dentro de una programación que busca combinar el carácter comercial de la feria con una vertiente más divulgativa y entretenida.

Todo ello tendrá lugar en IFELOR, el recinto Ferial de Lorca, donde talleres familiares, profesionales y visitantes compartirán espacio durante las cuatro jornadas.

Descubrir Lorca

La visita puede continuar más allá del recinto ferial. Lorca posee un casco histórico en el que palacios, iglesias y antiguas construcciones permiten seguir las huellas de diferentes épocas sin alejarse demasiado del centro.

Uno de sus grandes símbolos espera en lo alto: el Castillo de Lorca o Fortaleza del Sol. Dentro de su recinto se conservan las torres Alfonsina y del Espolón, además de los restos de la antigua judería y su sinagoga.

De vuelta al centro, la Plaza de España permite acercarse a la antigua Colegiata de San Patricio y continuar después hacia el Porche de San Antonio, una de las puertas que formaban parte de la muralla medieval.

Palacios y bordados únicos

Otro alto en el camino puede hacerse en el Palacio de Guevara, conocido también como la Casa de las Columnas y convertido en una de las muestras más destacadas del barroco de la ciudad.

Lorca guarda, además, un patrimonio especialmente ligado a su Semana Santa. Sus célebres bordados pueden contemplarse durante todo el año en museos como el MuBBla, dedicado al Paso Blanco, o el Museo Azul.

De esta forma, una mañana entre artesanos puede convertirse en una escapada mucho más completa.