Escapar durante unos días de las grandes ciudades para alojarse entre bosques, pequeños pueblos y paisajes abiertos es uno de los grandes atractivos del turismo rural en España. A solo 15 minutos de Burgos se encuentra una pequeña aldea rodeada de naturaleza donde ha salido a la venta una singular propiedad formada por cuatro viviendas independientes y una finca de 15.500 metros cuadrados.
El complejo, actualmente dedicado al turismo rural, tiene capacidad para alojar aproximadamente a 32 personas y sus dimensiones permiten incorporar nuevas construcciones en el futuro.
Todo el conjunto está puesto a la venta en la web especializada de Aldeas Abandonadas por 799.000 euros y se encuentra a menos de dos horas de Madrid, además de estar próxima a algunos de los grandes atractivos turísticos de la provincia, como Atapuerca o el Camino de Santiago.
Cuatro casas independientes
Uno de los principales atractivos de la propiedad son sus cuatro viviendas, distribuidas dentro de una finca completamente vallada y rodeada de bosques de robles.
Las construcciones combinan elementos habituales de la arquitectura rural, como la piedra y la madera, con diferentes comodidades pensadas para las estancias turísticas.
La vivienda de mayor tamaño es la casa principal, que dispone de aproximadamente 275 metros cuadrados. Sus dimensiones permiten utilizarla tanto para residencia particular como para alojamiento turístico de mayor capacidad.
A ella se suman dos casas independientes de unos 75 metros cuadrados cada una. Ambas disponen de dos dormitorios y están completamente equipadas.
Casas en venta.
La cuarta vivienda es la más pequeña del conjunto. Cuenta con aproximadamente 45 metros cuadrados y está planteada como un alojamiento más reducido, especialmente pensado para parejas o estancias de pocas personas.
En total, el complejo puede alojar aproximadamente a 32 huéspedes y todas las viviendas se encuentran actualmente operativas.
Una finca de 15.500 m2
Las casas ocupan solo una parte de la propiedad. Alrededor de ellas se extiende una finca de aproximadamente 15.500 metros cuadrados. El terreno está completamente vallado y ofrece vistas hacia la Sierra de la Demanda y el valle de Juarros, dos de los paisajes que caracterizan esta zona de la provincia burgalesa.
Dentro de la finca aparecen además diferentes espacios pensados para disfrutar del exterior. Entre ellos se encuentran árboles frutales, un huerto, parque infantil, campo de fútbol y piscina estacional, ampliando las posibilidades para familias y grupos que se alojen en las viviendas.
La superficie disponible ofrece además margen para desarrollar nuevas instalaciones o alojamientos, siempre de acuerdo con la normativa y las autorizaciones correspondientes. Entre las posibilidades planteadas en el anuncio aparecen nuevas casas, espacios destinados al bienestar, alojamientos tipo glamping o instalaciones para organizar retiros y encuentros.
Un complejo en funcionamiento
A diferencia de otras propiedades rurales que necesitan una rehabilitación completa antes de poder utilizarse, este conjunto se encuentra actualmente en funcionamiento.
Las cuatro viviendas están equipadas y forman parte de un complejo de turismo rural que dispone de una marca ya desarrollada. Esta característica abre diferentes posibilidades para el futuro propietario. El conjunto puede continuar utilizándose como negocio de alojamiento rural, pero también adaptarse a otros modelos relacionados con el turismo.
Sus instalaciones permiten plantear estancias para familias y grupos, retiros de bienestar o yoga, encuentros de empresas y experiencias vinculadas al teletrabajo. Otra posibilidad sería combinar ambos usos y mantener parte de las instalaciones como residencia privada mientras el resto de las viviendas continúa destinado al alojamiento turístico.
Entre Atapuerca y el Camino de Santiago
Más allá de la propia finca, uno de los grandes atractivos del conjunto se encuentra fuera de sus límites. A unos 10 kilómetros se localizan los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, uno de los enclaves arqueológicos más importantes de España y declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El Camino de Santiago pasa todavía más cerca, aproximadamente a tres kilómetros de la propiedad, atravesando una provincia en la que la ruta jacobea conecta pequeños pueblos, iglesias, monasterios y paisajes de la meseta castellana.
Casas en venta.
Burgos queda a apenas 15 minutos, por lo que una estancia en la zona permite acercarse fácilmente a la ciudad para recorrer su casco histórico y conocer su catedral, también reconocida como Patrimonio Mundial.
La naturaleza completa las posibilidades de la escapada. La cercana Sierra de la Demanda ofrece un paisaje marcado por bosques, montañas y pequeños municipios desde los que parten numerosas rutas.
Es precisamente esa combinación la que convierte este rincón burgalés en una base especialmente interesante para descubrir la provincia con calma: pasar la mañana siguiendo las huellas de los primeros pobladores de Europa en Atapuerca, acercarse por la tarde a Burgos o recorrer un tramo del Camino de Santiago antes de regresar a una finca rodeada de robles.
Un entorno desde el que combinar naturaleza, patrimonio, pueblos castellanos y gastronomía sin renunciar a la tranquilidad que ofrecen las escapadas rurales.
