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Los mercadillos ambulantes permiten encontrar productos muy diferentes en un mismo espacio, comparar precios y tener un contacto más cercano con vendedores y productores.

En el norte de Portugal se celebra uno de los más populares de la zona: un mercado semanal en el que cada miércoles se instalan puestos de ropa, calzado, embutidos tradicionales, artículos para el hogar y otros productos.

Se trata de la Feira Semanal de Chaves, en una ciudad portuguesa situada muy cerca de la frontera con la provincia de Ourense. Su proximidad con Galicia hace que también reciba numerosos visitantes españoles.

Así es la Feira Semanal de Chaves

La Feira Semanal de Chaves se instala cada miércoles en el recinto situado en la zona sur del Forte de São Neutel, una fortificación del siglo XVII vinculada al sistema defensivo histórico de la ciudad.

Desde primera hora de la mañana, el espacio comienza a llenarse de comerciantes y compradores que recorren los diferentes puestos en busca de alimentos, ropa, calzado y productos típicos de la región.

Los vendedores preparan sus puestos desde temprano y la mayor actividad se concentra durante la mañana. El mercado suele prolongarse hasta las primeras horas de la tarde.

El horario habitual se sitúa entre las 8:00 y las 14:00 horas, por lo que resulta recomendable acudir antes del mediodía, cuando prácticamente todos los puestos permanecen abiertos.

Si el miércoles coincide con un día festivo, el Ayuntamiento puede modificar la fecha de celebración o adelantarla al martes. En estos casos conviene consultar previamente los avisos municipales.

La Feira Semanal de Chaves no debe confundirse con la Feira dos Santos, el gran acontecimiento anual que la ciudad celebra alrededor del Día de Todos los Santos y que reúne a centenares de expositores.

Ropa, calzado y productos tradicionales

Los puestos textiles son uno de los grandes atractivos del mercado. En ellos se pueden encontrar camisetas, pantalones, chaquetas, ropa interior, prendas infantiles, pijamas, calcetines y otros artículos.

La oferta cambia también dependiendo de la época del año. En verano predominan las prendas ligeras, mientras que durante los meses fríos aparecen abrigos, jerséis, mantas y otros textiles de temporada.

También tienen una presencia destacada los puestos de calzado, con zapatos, zapatillas deportivas, sandalias, botas o zapatillas para estar en casa, entre otras opciones.

A ellos se suman comerciantes de bolsos, cinturones, bisutería y complementos, así como puestos de juguetes, menaje, productos de limpieza, muebles, semillas, plantas y artículos relacionados con las tareas agrícolas.

La gastronomía también tiene su espacio, con productos tradicionales y alimentos propios de esta zona del norte de Portugal, entre ellos diferentes tipos de embutidos.

Aunque algunos vendedores acuden de forma habitual, otros pueden variar de una semana a otra. Por este motivo, tanto los puestos como los productos disponibles pueden cambiar en cada visita.

Qué ver en Chaves

Más allá de su mercadillo semanal, Chaves es una localidad con un importante patrimonio histórico y uno de los destinos portugueses más próximos a la frontera con Galicia.

Pasear por sus calles permite descubrir vestigios romanos, construcciones medievales, antiguas fortificaciones y espacios termales, además de acercarse a la gastronomía de la región de Trás-os-Montes.

Chaves es una histórica ciudad termal situada en el norte de Portugal. E.E.

Entre sus rincones destaca el Ponte das Caldas o Ponte do Ribelas, de origen romano aunque transformado con el paso de los siglos. Se encuentra cerca de las Termas de Chaves y actualmente no atraviesa ningún río, ya que el cauce fue desviado.

Las Termas de Chaves constituyen otro de los grandes atractivos locales y forman parte del legado de la antigua Aquae Flaviae. Sus aguas termales brotan a temperaturas superiores a los 70 ºC.

Otro de los puntos destacados es la Praça de Camões, situada en pleno casco histórico. Allí se encuentran el Ayuntamiento, antiguas casas señoriales y el Museu da Região Flaviense, ubicado en el antiguo palacio de los duques de Braganza.

En sus alrededores también se pueden visitar la Capela da Senhora da Cabeça, la Santa Casa da Misericórdia y la Igreja de Santa Maria Maior, considerada uno de los templos más antiguos de la ciudad.

Igreja de Santa Maria Maior (Igreja Matriz). E.E.

Una de las visitas imprescindibles es el Castillo de Chaves. Del conjunto original se conserva principalmente la Torre del Homenaje, construida en el siglo XIV y con unos 28 metros de altura.

En su interior se encuentra el Museo Militar, mientras que desde la zona elevada se puede contemplar parte del casco histórico y del paisaje que rodea la localidad.

Otro de los monumentos destacados es el Forte de São Francisco, construido en el siglo XVII como parte del sistema defensivo de Chaves durante la Guerra de Restauración portuguesa.

La fortificación se conserva en buen estado y actualmente alberga un hotel, convirtiéndose en otro de los lugares más singulares que pueden conocerse durante una visita a la ciudad.