Hay sabores que necesitan muy poco para convertirse en todo un símbolo. Una aceituna, una anchoa y una piparra bastan para preparar la gilda, uno de esos pequeños bocados que llevan décadas acompañando al vermut y al aperitivo en España.
El próximo 19 de septiembre, esta famosa banderilla dejará por unas horas las barras para protagonizar su propio festival en Madrid. Gilda Fest by Rita's reunirá más de 50 variedades, además de vermut, música, mercadillo y otras propuestas gastronómicas.
Más de 50 formas de probar una gilda
El encuentro se celebrará en Autocine Madrid desde las 12:00 hasta las 00:00 horas, convirtiendo el espacio en una gran fiesta gastronómica al aire libre durante doce horas.
Hasta allí llegarán gilderías especializadas de diferentes puntos de España. Junto a las versiones más tradicionales, habrá otras más creativas, demostrando que aceitunas, anchoas y piparras admiten muchas más combinaciones de las que parece.
La gilda tiene sus raíces en San Sebastián, donde nació ligada a la cultura del pintxo y terminó convirtiéndose en uno de los aperitivos más reconocibles de la gastronomía vasca.
En Madrid, compartirá protagonismo con una oferta de cocina castiza, una zona de pinchos, algunas de las vermuterías de la ciudad, cócteles y un market gourmet por el que pasear entre bocado y bocado.
Música, mercadillo y una gilda gigante
La jornada tampoco se limitará a comer. Habrá conciertos, sesiones de DJ y diferentes propuestas de entretenimiento para prolongar el plan durante buena parte del día.
Entre las actividades más curiosas se encuentra un reto colectivo que buscará crear una gilda de grandes dimensiones. A ello se sumará un toro mecánico y un mercadillo con productos gourmet.
La entrada general tiene un precio de 10 euros y el aforo es limitado. Los menores de hasta 12 años podrán acceder gratuitamente, mientras que a partir de los 13 será necesario contar con entrada individual.
Para quienes lleguen en coche, el recinto dispone además de una amplia zona de aparcamiento exterior.
Completar el día en Madrid
La ubicación del festival permite aprovechar la escapada para conocer otra cara de la capital. Una opción es acercarse después hasta Madrid Río y pasear junto al Manzanares, especialmente agradable cuando empieza a caer la tarde.
Si se prefiere continuar con el lado más gastronómico del viaje, el centro permite enlazar el festival con una ruta por algunas de las zonas clásicas de tapeo y vermut de Madrid, antes de terminar la jornada paseando por barrios como La Latina.
De esta forma, una receta que cabe en un simple palillo se convierte en la excusa para dedicar todo un sábado a comer, brindar, escuchar música y descubrir Madrid desde uno de sus rituales más queridos: el aperitivo.
