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Septiembre continúa dejando planes para quienes quieran aprovechar los últimos fines de semana del verano con una escapada diferente. En Cantabria, una de sus ciudades cambiará durante tres días su aspecto habitual para viajar varios siglos atrás.

Del 11 al 13 de septiembre, Torrelavega celebrará su Mercado Medieval en plena avenida de España. Cerca de 40 puestos de artesanía y gastronomía, junto con espectáculos y personajes de época, llenarán de ambiente el centro de la ciudad.

Durante todo el fin de semana, la avenida de España se convertirá en un pequeño escenario medieval. Los puestos permitirán acercarse al trabajo de artesanos y creadores mientras la decoración histórica acompañará el recorrido.

La gastronomía tendrá también su espacio, con diferentes propuestas para hacer una parada entre compra y compra y completar una jornada en la que el mercado irá mucho más allá de los puestos.

Buena parte del ambiente llegará de la mano de los espectáculos en vivo, la animación y el teatro de calle, que se sucederán durante las jornadas y harán que los personajes medievales aparezcan entre el público.

Juegos y antiguos oficios

Las familias encontrarán además diferentes propuestas pensadas para los más pequeños. Habrá cuentacuentos, juegos medievales, ludoteca y actividades gratuitas que permitirán disfrutar del mercado de una manera más participativa.

Los talleres serán otra de las paradas interesantes. Los antiguos oficios y la artesanía tendrán especial protagonismo, acercando al visitante algunas de las técnicas que se esconden detrás de los productos expuestos.

Una combinación de compras, gastronomía y entretenimiento que durante días llevará una atmósfera muy diferente hasta el corazón de Torrelavega.

De la ciudad a la naturaleza

La visita al mercado puede ser también una buena excusa para conocer una ciudad que, aunque suele quedar a la sombra de otros destinos turísticos de Cantabria, conserva rincones interesantes para completar una escapada.

Uno de ellos es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida a finales del siglo XIX y fácilmente reconocible por su arquitectura neogótica. En su interior, las vidrieras y diferentes piezas de arte religioso completan la visita.

Nuestra Señora de la Asunción, Torrelavega. iStock

Desde allí se puede continuar hacia el Boulevard Demetrio Herrero, uno de los espacios más animados del centro. Comercios, cafeterías y terrazas acompañan un paseo perfecto para descubrir el ritmo cotidiano de la ciudad.

Para cambiar las calles por árboles y senderos basta con acercarse hasta La Viesca, uno de los grandes espacios verdes del entorno de Torrelavega.

Parque de La Viesca, Torrelavega. Ayuntamiento de Torrelavega.

Sus caminos y zonas abiertas permiten caminar con tranquilidad, hacer una parada para comer o simplemente alejarse durante unas horas del ambiente urbano, con el paisaje cántabro como telón de fondo.

Y antes de marcharse, queda otra forma de descubrir Cantabria: sentándose a la mesa. Quesos, carnes y productos del Cantábrico forman parte de una gastronomía que puede poner el broche a una jornada que habrá comenzado entre mercaderes, artesanos y personajes medievales.