Javier Bardem y Penélope Cruz llevan décadas acostumbrados a viajar por todo el mundo debido a su carrera cinematográfica, pero también han buscado lugares en España donde disfrutar de una vida mucho más tranquila. Aunque su residencia habitual se encuentra en Madrid, la pareja mantiene también un vínculo especial con Barcelona y, concretamente, con uno de los barrios más exclusivos: Pedralbes.
Situado en la zona alta de la Ciudad Condal y con alrededor de 12.000 habitantes, este enclave residencial se caracteriza por sus amplias avenidas, calles arboladas y mansiones rodeadas de vegetación. Allí Bardem y Cruz adquirieron en 2025 una propiedad que se suma a su patrimonio inmobiliario y les permite disfrutar de la capital catalana con mayor privacidad.
Pero Pedralbes es mucho más que uno de los lugares elegidos por empresarios, diplomáticos y personalidades conocidas para establecer su residencia. El barrio esconde también jardines históricos, edificios modernistas, pequeñas zonas residenciales prácticamente desconocidas y uno de los grandes legados de Antoni Gaudí en Barcelona.
Un barrio de mansiones y jardines
Recorrer Pedralbes supone descubrir una Barcelona muy diferente a la de Las Ramblas, el paseo marítimo o las calles del barrio Gótico. Aquí predominan las avenidas tranquilas y las viviendas separadas por amplios jardines. Su posición elevada permite además encontrar diferentes puntos desde los que contemplar la ciudad con el Mediterráneo al fondo.
Esa combinación de tranquilidad, zonas verdes y proximidad al centro explica por qué Pedralbes se ha consolidado como una de las áreas más exclusivas de Barcelona.
Para el viajero, sin embargo, el interés está en los pequeños tesoros que aparecen entre estas calles. Desde construcciones modernistas hasta parques repletos de flores, el barrio permite organizar un recorrido alejado de los itinerarios turísticos habituales.
Un parque con alrededor de 10.000 rosales
Uno de los lugares más especiales de la zona es el Parque de Cervantes, situado en uno de los extremos de la avenida Diagonal y especialmente conocido por su espectacular rosaleda.
En sus jardines crecen alrededor de 10.000 rosales de numerosas variedades, que transforman el parque durante los meses de floración. La primavera es uno de los mejores momentos para visitarlo, cuando miles de rosas llenan de colores y aromas sus senderos.
Parque de Cervantes.
El espacio cuenta además con amplias praderas, zonas de descanso y caminos que permiten recorrerlo sin prisas. Durante buena parte del año se convierte en un lugar habitual para paseantes y corredores que buscan escapar durante unas horas del ritmo de Barcelona.
La visita permite descubrir una cara mucho más verde de la ciudad y constituye un buen punto de partida para seguir explorando Pedralbes.
Los pabellones Güell.
A poca distancia se encuentra uno de los conjuntos menos conocidos de Antoni Gaudí: los Pabellones Güell. Construidos entre 1884 y 1887, representan uno de los primeros encargos importantes que el arquitecto realizó para el empresario Eusebi Güell, quien acabaría convirtiéndose en su gran mecenas.
Su elemento más reconocible es la espectacular Puerta del Dragón, realizada en hierro forjado. La figura representa al dragón mitológico que custodiaba el Jardín de las Hespérides y constituye uno de los primeros ejemplos del universo simbólico que posteriormente caracterizaría muchas de las obras de Gaudí.
El conjunto permite descubrir los primeros pasos de una relación entre arquitecto y mecenas que años después daría lugar a algunos de los edificios más conocidos del modernismo catalán.
Casas modernistas escondidas
Pedralbes conserva además diferentes viviendas que permiten comprender cómo esta parte de Barcelona comenzó a transformarse en una zona residencial para las familias acomodadas durante los primeros años del siglo XX.
Entre ellas destaca la Casa Hurtado, construida entre 1903 y 1906 para el comerciante Antonio Hurtado y Estapé. Su fachada modernista llama especialmente la atención por encontrarse alineada directamente con la avenida, algo poco habitual entre las grandes propiedades del barrio.
Casa Hurtado.
Otro edificio singular es Vila Helius, reformada a principios del siglo XX por el arquitecto Joaquim Raspall i Mayol, conocido por sus numerosas casas de veraneo modernistas.
La vivienda tiene además una curiosa conexión literaria. Los lectores de Carlos Ruiz Zafón pueden reconocerla como la casa asociada al personaje Pedro Vidal en El juego del ángel, una de las novelas ambientadas en la Barcelona del escritor.
Un jardín romántico único
Otro de los espacios verdes que merece la pena conocer son los Jardins de Torre Girona, situados dentro del entorno universitario de Pedralbes.
La finca estuvo vinculada a Manuel Girona, uno de los grandes banqueros y políticos de la Barcelona del siglo XIX, que utilizó este enclave como residencia de veraneo.
La construcción principal, de inspiración neoclásica, está acompañada por un jardín de carácter romántico donde la vegetación y un pequeño lago artificial crean uno de los ambientes más tranquilos de esta parte de la ciudad.
Actualmente, el entorno forma parte de un área vinculada a la Universitat Politècnica de Catalunya y al Barcelona Supercomputing Center, creando un llamativo contraste entre patrimonio histórico, jardines y uno de los grandes centros científicos de España.
Una Barcelona desconocida
Pedralbes también guarda pequeños rincones que pasan inadvertidos incluso para muchos barceloneses. Uno de ellos es La Mercè, un conjunto residencial situado bajo las primeras pendientes de Collserola.
Sus pequeñas casas y calles tranquilas ofrecen una imagen que parece alejada de una ciudad de más de un millón y medio de habitantes. El barrio nació ligado a viviendas construidas durante la posguerra y todavía mantiene una fisonomía muy diferente a la de las grandes avenidas cercanas.
En la parte alta también aparecen diferentes puntos desde los que contemplar Barcelona. Desde algunos de estos miradores es posible distinguir la avenida Diagonal, Montjuïc y buena parte del área metropolitana, además del Mediterráneo en los días despejados.
Qué visitar cerca de Pedralbes
La ubicación del barrio permite continuar fácilmente la ruta por otros espacios de la zona alta de Barcelona. Muy cerca se encuentran los primeros senderos de Collserola, una enorme área natural que permite cambiar en pocos minutos el paisaje urbano por caminos rodeados de vegetación.
También se puede descender por la avenida Diagonal para descubrir otros barrios de la ciudad o acercarse hasta algunos de los grandes jardines que salpican esta parte de Barcelona.
Pedralbes ofrece así una forma diferente de conocer la capital catalana. Lejos de las multitudes que rodean algunos de sus monumentos más famosos, aquí el viaje transcurre entre rosaledas, arquitectura modernista, antiguas residencias y calles donde el verde continúa ocupando buena parte del paisaje.
