Ibai Llanos se ha convertido en uno de los nombres más reconocibles del entretenimiento en España. El streamer bilbaíno ha conseguido reunir a millones de seguidores en sus retransmisiones y convertir proyectos como La Velada del Año en eventos multitudinarios.
Sin embargo, lejos de las cámaras y de los grandes espectáculos, existe un pequeño pueblo de Bizkaia estrechamente ligado a su infancia y a su familia.
Aunque actualmente su vivienda habitual y su centro de trabajo se encuentran en Cataluña, Ibai mantiene sus raíces en el País Vasco. Una relación que él mismo mostró en el documental Volviendo a casa, publicado en su canal de YouTube, donde regresó justo a su abuelo y su primo a algunos de los lugares que marcaron sus primeros años.
"Saber de dónde uno viene, conectarse con la familia", explica el creador de contenido en el vídeo. Ese regreso le lleva hasta Nabarniz, un pequeño municipio vizcaíno de alrededor de 260 habitantes situado en plena Reserva de la Biosfera de Urdabai.
Allí se encuentra el caserío familiar de su abuelo, una vivienda tradicional vasca con un amplio espacio exterior en la que Ibai pasó parte de su infancia. Tras varios años sin regresar, decidió volver y compartir ese momento con sus seguidores.
Un pequeño pueblo lleno de encanto
Nabarniz se encuentra en uno de los entornos natrales más especiales de Bizkaia. El municipio forma parte de la Reserva de la Biosfera de Urdabai, un territorio donde conviven bosques, montañas, zonas rurales, marismas y pequeños pueblos que todavía mantienen una estrecha relación con el paisaje.
Con una altitud media de unos 360 metros, está considerado uno de los núcleos más elevados de la comarca. A sus alrededores predominan las praderas, terrenos de cultivo y bosques entre los que aparecen numerosos caseríos tradicionales.
Reserva de la biosfera de Urdabai.
Precisamente el baserri, nombre que recibe el caserío vasco, ha tenido durante siglos un papel fundamental en la organización económica y social de Nabarniz. Muchas familias vivían de la agricultura y la ganadería y producían en torno a estas viviendas buena parte de aquello que necesitaban.
Ese paisaje rural continúa siendo uno de los principales rasgos del municipio y permite encontrar una imagen muy diferente a la de las localidades costeras más turísticas de Urdabai.
A los pies del monte Iluntzar
La naturaleza es uno de los grandes motivos para acercarse a Nabarniz. El pueblo se encuentra a los pies del monte Iluntzar, cuya cima alcanza los 728 metros y constituye uno de los puntos más elevados de Busturialdea.
Desde el municipio parten diferentes caminos que permiten adentrarse entre bosques y praderas hasta alcanzar zonas elevadas desde las que contemplar buena parte del entorno.
El Iluntzar marca además una frontera natural entre las comarcas de Busturialdea y Lea-Artibai. Su situación permite disfrutar de amplias panorámicas de los montes vizcaínos y convierte la zona en un destino especialmente interesante para quienes buscan rutas de senderismo alejadas de los itinerarios más concurridos.
Robles, avellanos y otras especies propias del bosque atlántico acompañan buena parte de estos recorridos, en un territorio donde la naturaleza sigue teniendo un peso fundamental.
Ermitas y barrios con siglos de historia
Pese a sus reducidas dimensiones, Nabarniz conserva también un patrimonio ligado a la historia de sus diferentes barrios.
La organización actual del municipio comenzó a tomar forma hace siglos alrededor de pequeñas ermitas. Así, Ikazurieta creció en torno a San Cristóbal; Uribarri, alrededor de San Miguel; Merika, junto a San Gregorio; y Lekerika, alrededor de la ermita de Santiago.
A ellos se suma Elexalde, donde se encuentra la iglesia de Santa María de Gorostiza y se concentra parte de la vida del municipio.
Recorrer estos pequeños núcleos permite descubrir caseríos, caminos rurales y construcciones religiosas que ayudan a comprender cómo se organizaba tradicionalmente la vida en esta zona de Bizkaia.
Una cocina marcada por los productos de la tierra
La gastronomía es otro de los atractivos de Nabarniz. Al tratarse de un municipio tradicionalmente agrícola, buena parte de sus platos están relacionados con los productos obtenidos de los huertos y explotaciones del entorno.
Entre sus especialidades más conocidas aparecen las alubias rojas y, especialmente, la menestra de verduras, uno de los platos más vinculados a la localidad.
Los restaurantes de la zona mantienen esta cocina de producto y permiten completar una jornada de senderismo con algunos de los sabores tradicionales del interior de Bizkaia.
Gernika, a solo unos kilómetros
Otra de las ventajas de Nabarniz es su proximidad a algunos de los lugares más conocidos de Urdaibai. Gernika-Lumo se encuentra a unos nueve kilómetros, por lo que resulta sencillo combinar ambos destinos en una misma escapada.
La localidad ocupa un lugar fundamental en la historia contemporánea del País Vasco y es conocida internacionalmente por el bombardeo de 1937 que inspiró a Pablo Picasso para pintar el Guernica.
Ciudad de Guernika.
Entre sus lugares más representativos se encuentran la Casa de Juntas y el Árbol de Gernika, símbolos de las instituciones y libertades históricas de Bizkaia.
Desde allí también se puede continuar hacia la ría de Urdaibai y acercarse a otros destinos de la comarca, desde pequeños pueblos costeros hasta playas y espacios naturales.
Un paisaje para descubrir la Euskadi rural
Nabarniz permite conocer una cara mucho menos turística del País Vasco. Aquí no hay grandes avenidas ni complejos hoteleros, sino pequeños barrios, caseríos, huertos y carreteras que atraviesan un paisaje dominado por el verde.
Su ubicación dentro de Urdaibai permite además utilizarlo como punto de partida para conocer otros rincones de la reserva, combinando las rutas de montaña con la costa vizcaína.
Es precisamente en este entorno donde se encuentra una parte importante de las raíces familiares de Ibai Llanos. El streamer, que desarrolla actualmente buena parte de su vida profesional en Cataluña, conserva a través del caserío de su abuelo un vínculo con este pequeño municipio de Bizkaia.
