Los mercados medievales son una buena opción para hacer una escapada durante el verano, especialmente cuando se celebran en localidades que conservan un importante patrimonio histórico.
Es el caso del Mercado Medieval de San Esteban de Gormaz, en la provincia de Soria, que durante un fin de semana devuelve a esta villa situada a orillas del Duero al ambiente de la Edad Media.
Los días 22 y 23 de agosto se celebrará la XXVI edición de esta cita, que volverá a reunir artesanía, gastronomía, música, recreaciones históricas, teatro de calle y numerosas actividades para toda la familia.
El escenario contribuye especialmente a crear esta atmósfera. La feria se desarrolla en un casco histórico declarado conjunto histórico-artístico, presidido por los restos de un castillo y dos destacadas iglesias románicas.
Un gran mercado
El XXVI Mercado Medieval de San Esteban de Gormaz se extenderá por las calles y plazas del casco histórico, que se llenarán de puestos de madera, telas, estandartes y decoraciones inspiradas en la Edad Media.
Vecinos y visitantes podrán recorrer los puestos de artesanos y comerciantes, muchos de ellos completamente tematizados y con productos de elaboración propia.
Cerca de un centenar de artesanos y vendedores se distribuirán por diferentes puntos del municipio, como la calle Mayor, la plaza de San Esteban y la zona de la Puerta de San Gregorio.
Entre sus puestos habrá piezas de cuero, cerámica, joyería, jabones, velas, cestería, juguetes, decoración, productos naturales y objetos elaborados en madera.
Además, algunos artesanos trabajarán ante el público, permitiendo conocer de primera mano las técnicas empleadas tradicionalmente para elaborar determinadas piezas.
La gastronomía artesanal también tendrá un importante protagonismo. Quesos, embutidos, dulces, mieles, panes y otros productos castellanos formarán parte de una oferta pensada tanto para degustar como para comprar.
La cita recibió a más de 15.000 personas en su última edición, una cifra que refleja la popularidad que ha alcanzado esta celebración dentro y fuera de la provincia.
Espectáculos para todos los públicos
La programación del XXVI Mercado Medieval de San Esteban de Gormaz incluirá propuestas para todas las edades, con pasacalles, teatro callejero, música medieval, recreaciones históricas y talleres de antiguos oficios.
Las actividades se repartirán durante las dos jornadas y acompañarán al funcionamiento del mercado, de manera que la animación estará presente en distintos puntos del casco histórico.
Uno de los grandes atractivos será la cetrería, con exhibiciones en las que se podrán contemplar diferentes aves rapaces y observar sus vuelos.
Los cetreros también explicarán las características de estos animales y el importante papel que desempeñaron durante la Edad Media.
Juglares, músicos y personajes fantásticos recorrerán las calles de manera itinerante, haciendo que los espectáculos no se concentren únicamente en un escenario.
También habrá representaciones teatrales, números circenses y espectáculos nocturnos en los que el fuego tendrá un especial protagonismo.
De esta forma, la animación se mezclará con los puestos y permitirá que los visitantes se encuentren con diferentes actuaciones mientras recorren el mercado.
Entre los acontecimientos más esperados estarán los torneos del Cid y las justas a caballo, que se celebrarán en el paraje del Sotillo, junto al puente sobre el Duero.
Jinetes y caballeros protagonizarán allí pruebas de destreza y combates inspirados en las antiguas justas medievales.
Los niños también dispondrán de actividades específicas, como juegos, talleres, títeres y propuestas participativas.
A través de los campamentos podrán conocer armas, vestimentas, utensilios y otros aspectos de la vida cotidiana medieval, combinando entretenimiento y divulgación histórica.
Joyas del románico castellano
Una de las particularidades del Mercado Medieval de San Esteban de Gormaz es que su entorno apenas necesita decoración para transportar al visitante varios siglos atrás.
La localidad creció entre el Duero y el cerro sobre el que todavía se conservan los restos de su castillo, una fortaleza que desempeñó un papel estratégico durante los siglos X y XI.
San Esteban de Gormaz se encontraba entonces en un territorio fronterizo disputado entre cristianos y musulmanes, lo que explica la importancia defensiva que alcanzó la población.
Actualmente se conservan algunos lienzos de muralla, muros y los restos de un aljibe. Su posición elevada permite, además, disfrutar de una amplia panorámica del valle del Duero.
Otro de los monumentos destacados es la iglesia de San Miguel Arcángel, construida en el siglo XI y considerada uno de los ejemplos más antiguos del románico porticado castellano.
En sus capiteles y relieves todavía pueden observarse representaciones de guerreros, animales y escenas con influencias orientales.
Muy cerca se encuentra la iglesia de Nuestra Señora del Rivero, otro destacado templo románico que cuenta también con una galería porticada.
Las dos iglesias, las calles tradicionales, los restos de las murallas y las bodegas excavadas en la roca forman un conjunto monumental que se integra de manera natural en la celebración.
La feria también recuerda la importancia que tuvo San Esteban de Gormaz durante la Edad Media, cuando la localidad llegó a ser conocida como una de las Puertas de Castilla.
En 1187 acogió una Curia Regia convocada por Alfonso VIII, considerada uno de los antecedentes de las Cortes castellanas. La villa mantiene además una estrecha vinculación histórica y literaria con el Cantar de mio Cid.
