Jordi Évole, periodista y presentador nacido en Cornellà de Llobregat, mantiene una intensa actividad profesional durante todo el año. Por eso, cuando llegan las vacaciones, busca un lugar tranquilo donde desconectar del ritmo diario.
Ese destino está en el extremo norte de la Costa Brava, en un pueblo de apenas 1.000 habitantes que combina un espectacular entorno natural con un importante patrimonio histórico.
Se trata de El Port de la Selva, una localidad marinera de fachadas blancas situada a los pies de la Serra de Rodes. Allí, el comunicador catalán conserva un chalet con piscina muy cerca de algunas de las calas más bonitas del litoral gerundense.
El municipio forma parte del Parque Natural del Cap de Creus, uno de los espacios protegidos más singulares de Cataluña. En este enclave se encuentra el punto más oriental de la península ibérica, donde la tierra se adentra en el Mediterráneo antes de llegar a Francia.
Aunque reside desde hace años en Santa Coloma de Cervelló, Jordi Évole encuentra en este rincón de la Costa Brava el lugar perfecto para disfrutar del verano con mayor tranquilidad.
Un patrimonio con siglos de historia
Los orígenes documentados del territorio se remontan al año 974, aunque la actual villa marinera comenzó a desarrollarse a partir del siglo XVIII con la construcción de su primera iglesia.
Sin embargo, el gran tesoro histórico de la zona es el conjunto monumental de la Serra de Rodes, declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Lo integran monumentos como la ermita de Santa Helena, el monasterio de Sant Pere de Rodes, el castillo de Sant Salvador y el antiguo poblado de Santa Creu.
El castillo de Sant Salvador fue levantado en el siglo XIII a 670 metros de altitud y sigue siendo el punto más elevado del municipio. Desde allí se contemplan algunas de las mejores panorámicas del Cap de Creus y del Mediterráneo.
El término municipal también conserva un importante patrimonio arqueológico, con el dolmen de Taballera y otros restos megalíticos y asentamientos prehistóricos.
Algunas de las mejores calas de Cataluña
El Port de la Selva debe su nombre a los densos bosques que antiguamente cubrían este territorio. Aunque ese paisaje ha cambiado con el paso de los siglos, el municipio mantiene un extraordinario valor ambiental.
Su ubicación dentro del Parque Natural del Cap de Creus permite disfrutar de algunos de los paisajes costeros más espectaculares de Cataluña, con calas de aguas transparentes y un entorno rocoso de gran belleza.
Cada verano, Jordi Évole aprovecha este enclave para combinar el descanso con los paseos por la naturaleza y los días de playa, como hacen también muchos visitantes que llegan atraídos por el paisaje.
Qué visitar en El Port de la Selva
Situado en el norte de la Costa Brava, El Port de la Selva disfruta de un clima mediterráneo que favorece la presencia de encinares, alcornocales, robledos y hayedos en las zonas más elevadas de la Serra de Rodes.
Entre los lugares imprescindibles destaca la iglesia de Santa Maria de les Neus, un templo del siglo XVIII que sobresale entre las casas del casco antiguo. En su interior se conserva una imagen gótica de Sant Pere, realizada en piedra policromada durante el siglo XV, además de varias tallas dedicadas a la Mare de Déu de les Neus, patrona del municipio, y a la Mare de Déu del Carme, patrona de los pescadores.
Otro de los grandes atractivos es el monasterio de Sant Pere de Rodes, considerado uno de los mejores ejemplos del románico catalán. Entre los siglos XI y XIV fue el principal centro espiritual del condado de Empúries y hoy ofrece unas vistas privilegiadas sobre el Cap de Creus.
Muy cerca se encuentra la iglesia de Santa Helena, de origen prerrománico. A lo largo de los siglos fue ampliándose con un ábside trapezoidal cubierto con bóveda de cañón y, posteriormente, con dos naves laterales.
La visita puede completarse en la ermita de Sant Baldiri de Taballera, antigua dependencia del monasterio benedictino de Sant Pere de Rodes y protegida como Bien Cultural de Interés Local.
Gracias a su combinación de patrimonio histórico, naturaleza y playas, El Port de la Selva se ha consolidado como uno de los rincones más atractivos de la Costa Brava, un destino al que Jordi Évole sigue regresando para disfrutar de sus vacaciones.
